Friday, April 28, 2017

Este Prometeo aquí presente,


Este Prometeo aquí presente,

que precede al de los sueños,

húmedos en noches cálidas,

pesadillas en su mayoría...

siete cirios a su espalda,

una llave a los pies,

la osamenta de burro en la mano,

guarda ideas al revés.


Wednesday, April 26, 2017

Lo vi venir a lo lejos...


Lo vi venir a lo lejos. Solo un hombre, un  pobre hombre incomprendido y zarandeado por la vida, destrozado por la búsqueda y la esperanza, que siempre es lo único que le queda, de encontrarla.

Serian las dos de la madrugada en la Dehesa. Allí estábamos toda la panda. Los cinco de siempre nada más que con nuestras botellas de vodka y la coca cola como una simple excusa; algún petardo en el bolsillo pues el resto ya estaba fumado y bien fumado. Las sombras de los árboles del parque y la noche en si nos creaban el ambiente necesario de complicidad y dejadez. Estábamos en las sombras, éramos sombras. Decíamos tonterías, y nos reíamos de más tonterías.

Maduro, en los cincuenta y tantos o algo más, bien vestido con su camisa azul de manga corta, pantalón vaquero y unos zapatos del montón. Más bien grueso, de buenas espalda y llena su cara de arrugas que le daban un toque hasta distinguido, del abuelo que todos quisiéramos tener algún día.

Primero pasó por el grupo de los gitanos. Se rieron de él y hasta le tiraron alguna piedra. El, lo vi con una mezcla de asombro y de compasión, aguanto estoico y terco pero ante la inutilidad se fue. Lo vi vernos y acelerando el paso se nos acerco. Estábamos muy achispados y el último petardo había dejado medio groggys a todos menos a mí que me encontraba más lucido y triste que nunca.

Lo vi como daba cada paso hacia nosotros, como el suelo se adaptaba a su pisada, como las manos se balanceaban mientras apretaba de forma convulsa un móvil en una y unas llaves, las de su casa, en la otra, como medio sonreía pensando que nosotros podríamos ser el grupo que buscaba. Llego y nos fue mirando  a la cara uno a uno, la decepción se le marco e iba a darse la vuelta para seguir en su búsqueda de lo que fuera cuando le pregunte que quería, si era de la policía, que buscaba…simplemente dijo que “Buenas noches, estoy buscando a mi nieta de quince años que no sabemos dónde está, se fue de casa y todavía no ha vuelto;  pensé que podría estar por este sitio, se que viene, a otras horas, por supuesto, por aquí con sus amigos del colegio pero…ya veo que no, no molesto…perdonen”

Me levante y le abrace por el hombro, se encogió de miedo ante el gesto. Me saque el pañuelo del bolsillo y le seque un pequeño rastro de sangre sobre la ceja producido por alguna piedra que le había acertado.

“No se preocupe abuelo, si la vemos le diremos que se regrese a su casa. Que usted la está esperando con miedo por ella y lo que le pueda pasar. Que desean que vuelva. Váyase tranquilo que nosotros hasta el alba no nos vamos de aquí…”

Y con una sonrisa, hizo el gesto mágico de juntar las manos un solo segundo y bajar un poco la cabeza. Me emociono. Me dio las gracias y dándome la espalda, se encamino a su casa, arrastrando levemente los pies,  donde le esperaría su mujer o sus hijos, siempre preocupados, siempre esperándole.

Se llama Anselmo, es el portero del edificio donde sobrevivo, lo conozco un poco de verlo todos los días trajinando o limpiando o peleándose con los carteros comerciales o haciendo recados a las viejecitas del edificio. Todos los viernes hace lo mismo, después de la cena sale en busca de la niña que se escapo de casa después de una gran bronca con su madre y no volvió, no saben donde esta o que es de ella. Todo sucedió hace ya la friolera de tres años pero él no cesa, siempre sale a la misma hora, todos los viernes del año; siempre hace el mismo recorrido, siempre las mismas preguntas, de la calle de Francos a la Dehesa, de ahí a los jardines de Don Quijote….A veces lo tratan mal, una pena.

Cando le veáis en su trabajo es una persona normal, atento y amable, pero con una herida que siempre sangra en su corazón, una herida de las que no se ven.

Sunday, April 23, 2017

Camino bajo una cúpula de ramas entrelazadas,


Camino bajo una cúpula de ramas entrelazadas,

Universo y cielo oscuros, como ausentes.

Reflejos de reflejos en dos espejos enfrentados,

Arboles tachonados de blancas estrellas  y rayos de fuego cobijándonos.

Bailan entre sus hojas dioses viejos, vengativos, ya olvidados, de almas herrumbrosas,

Deseos Turbios, mente enloquecida en siglos de silencio.

Un extraño fuego conservan en sus ojos cerrados.

Hay silencios llenos de vida y temor,

Muerte no, son ausencias; ellos esperan.

La vida fluye como aire enrarecido entre ramas rumorosas,

en alientos, tonadas presentidas y huidas rumbo...

Misterio de tonalidades, formas que configuran un todo,

Velocidad, sinfonía, canción rural de las que nutre de sangre y genes

de arrugados gusanos, ancianos y desdentados,

Calaveras embetunadas ardiendo; tiemblan en sus túmulos mágicos y perdidos,

Bajo toneladas de polvo y piedras mlenarias.

Rumian regresos apocalípticos y venganzas diabólicas....

En el fondo añoran un recuerdo, una simple oración o un pequeño sacrificio...

Son ya solo sombras de grandes animales extintos,

Espíritus perdidos del gran animal enloquecido.

Las piedras semejan una canción bajo la lluvia...



Gea duerme el sueño de los vencidos.

Tuesday, April 18, 2017

ANECDOTA EN EL PARQUE DE ATRACCIONES.


ANECDOTA EN EL PARQUE DE ATRACCIONES.
(Ahora que empieza el buen tiempo es uno de los mejores lugares de Madrid para pasar el día, con niños mejor que mejor. Son la sal de la vida, maravillosos crios)

Según entráis en el parque de atracciones de Madrid, a la derecha, está la mejor atracción de agua en plan familiar: los rápidos. Segura, relativamente tranquila, con agua para refrescarse un poco en los días de calor y, normalmente, no hay mucha cola.

Allí nos encaminamos en una tarde que, pensando que habría poca gente, nos fuimos al parqué, ¡cómo no! Y, ¡cómo no!, abarrotado. Empezamos por esa atracción, los críos con prisas como siempre y como siempre, no hay mucha cola, unos diez  minutos de espera y a montar. Nos toco con otra familia, extranjera por el acento, con dos niños, el menor no tendría más allá de los cuatro añitos.

Arrancamos y por efecto de peso (los padres, ya se sabe, la barriguita cervecera…) el agua hacia nosotros empapándonos el pantalón. Mara feliz riendo y mojándose, que es lo que quiere. La barcaza dando giros y giros y en cada giro el agua inundándola y mojándonos el trasero y, a veces, algo más.

El peque, enfrente mío, se dirige a su padre con una voz un tanto histérica y le empieza a decir que a él no, que a él, el agua no, que él está limpio, que él se ha duchado esa mañana. El padre se ríe, yo sonrió ante la inocencia del crio que se clama hasta el siguiente arreon y una olita se rompe de su lado y casi, digo casi, le moja las piernas. Medio se levanta asustado y un poco histérico y, dado que el padre poco caso le ha hecho, va a la madre y le dice lo mismo “que que a él no, que a él, el agua no, que él está limpio, que él se ha duchado esa mañana”.

La madre se ríe, yo sonrió,  y le hace sentar en su sitio, cosa que hace de mala gana un tanto asustado y mirando a todos lados.

La barca gira y gira y las olas nos van llenando de agua, un agua bastante sucia, por cierto, un poco caldosa y de color verde.

El crio ya no sabe que hacer, hasta ese momento impoluto y se dirige directamente al agua, empieza a gritarla al agua por la que viajamos: “que a él no, que a él, el agua no, que él está limpio, que él se ha duchado esa mañana” al tiempo que con gestos de la mano con la que no se agarra, le señala que el no, el no, el que no.

Y claro, si no quieres, cuatro tazas, mientras sigue diciendo “que él está limpio,” justo ahí como una premonición o una venganza, una ola rompe brutal contra su lado se eleva por arte de magia, se mantiene unos segundo en el aire como buscando a la víctima propiciatoria y le cae a plomo desde arriba dejándolo hecho unos zorros.

Todos nos reímos y lo animamos pero el, ya muy bajito, “que a él no, que a él, el agua no, que él está limpio, que se ha duchado esa mañana”. Todo se va conjurando contra sus deseos y el surtidor impulsado por un viento maligno le vuelve a caer de su lado mientras musita como un mantra su deseo que a él no, al él no, que él ya se ducho por la mañana y una cortina de agua se vuelve a cernir sobre el que ya no sabe qué hacer salvo mirar cómo nos reímos  y reímos y reímos….

Llegamos salvos y sanos, ellos salieron primero, es su lado, y el crio se va pingando, chorreando agua por todos lados, de la mano del padre y musitando. “que a él no, el estaba limpio, que él se ha duchado esa mañana”….

Saturday, April 15, 2017

Se rompio el amor.


Se rompió el amor

No el respeto

Que nunca existió.



Palabras no dichas;

Caricia que quedo

Como en suspenso,

En el aire, entre los dos.



Se rompió el amor

No el respeto

Que nunca existió.



Se nos rompió el amor

Como una cuerda

De guitarra, agotada ya,

Fatigada de sonidos.



Se rompió el amor

No el respeto

Que nunca existió.



Las mentiras empezaron,

Siguieron los insultos,

Las horas terribles de soledad

En la casa vacía.



Se rompió el amor

No el respeto

Que nunca existió.



Los olores extraños

Acompañando la ducha

O esa sonrisa a deshora

Perdida en tu mundo

Del que me echaste.



Se rompió el amor

No el respeto

Que nunca existió.



Me queda la puerta abierta,

Las calles despejadas,

Los bares de a cinco,

Los vómitos en la chaqueta,

El banco de la acera

Y el amor de veinte euros.


Tuesday, April 11, 2017

¿Cual es tu equipo?.


El partido de fútbol en la televisión era muy, pero que muy malo, aburrido, sin salsa y los dos equipos estaban jugando a perder. Era el Real Madrid-Valladolid de la liga. Eso sí, a lo tonto, muchos goles.



Entretanto picando un poco de jamón, chorizo, unas aceitunas, unas patatillas, yo metiéndome con mi sobrinillo, Joaquín, ya os he hablado de él en muchas ocasiones. Un forofo del fútbol, (“vamos a jugar a meter gol”) y, por empatía con su padre, forofo del Madrid.



Yo: Oye, ¿Cuál es tu equipo?



J: El Madrid.



Yo: ¿Sabes cuál es el mío?...



J: ¿Madrid…?



Y: ¡NOOOOOO!, mi equipo es el más divertido de España, es el equipo ascensor.



J: ¿Barcelona?.



Yo: ¡NOooo!, es el Celta.-Joaquín pone cara de no haberlo oído nunca.- Si, hombre, el Celta de Vigo que tiene el mejor portero de toda la península Ibérica, Javi Vara.



J: Noooo, mentira, el mejor portero es Casillas….para todo.



Y: ¡Ja! El mejor es el mío, Javi.



J: Mentira cochina, los mejores son Casillas y Ronaldo.



Y: ¿Ronaldo?, Pero si a ese hasta le huelen los pies. Ronaldo es un manta, hasta le huelen los pies.



J: No, Ronaldo mete goesl y es el mejor.



Y: ¿El mejor? ¡Ja! Ronaldo es un manta y además de que le huelen los pies, para que lo sepas, no sabe ni hacer una tortilla de patatas. Yo si hago tortilla de patatas y muy ricas pero Ronaldo no, que no sabe.-Y termino con un saque de lengua en su dirección con gesto de niño pequeño, chinchándole.



J: ¡Si que sabe!, Mete goles y hace tortilla patatas. Mama, mama, dile que si, que Ronaldo sabe hace tortilla patatas.



Y: No sabe, que yo lo vi y no sabe.-A esto, ya nervioso, empieza a gimotear un poco y una lagrima le cae por la mejilla.



J: ¡Si sabe! ¡Es el mejor! Y tú tienes la cara de culo. Ronaldo sabe. Papi, ¿verdad que sabe hacer tortilla?



Y: Oye, que estás hablando conmigo y yo te digo que no, y que no y que no.-Le vuelvo a sacar la lengua burlándome de el. De forma sorprendente las lágrimas ya llegan a los labios y esta casi llorando, mi corazón se encoge en un puño.



Pone las manos en las sienes y me hace burla con los ojos anegados en

lágrimas.



J: Y tú no sabes….



Lo cojo en brazos y le doy un gran beso, y le digo que tiene razón que Ronaldo es el mejor y que espero que, dentro de unos años, el mejor futbolista del mundo sea él.




Saturday, April 08, 2017

Todavía no despiertes


Todavía no despiertes, niña,
la aurora no florece, espera,
todo esta negro y áspero, sueña
con blancos caminos desiertos
y viajantes de manos vacías.


Sombras rápidas vuelan, cruzan
desiertos frágiles de arena,
serpientes de humo gris gritan:
¡Espera!. Aun no te levantes,
están poniendo las aceras,
hombres azules pintan el cielo
de azul, y hadas traslucidas
resucitan la primavera,
un aura leve vendrá llena
de olores de azahar; campanas,
en la lejana ermita, tocan
huida de animas benditas,
asereje del despertador
rosa de tu mesilla. ¡Arriba!.


Thursday, April 06, 2017

Atajo.


Atajo.

Te has quedado en la cama más tiempo del debido, esos diez minutos después de sonar el despertador que te das como un regalo, se pasaron de pronto de forma mágica en más de media hora. Vas a llegar tarde a la reunión, esa de la que dependerá tanto tu futuro dentro de la empresa y la consideración de tu trabajo.

Te levantas corriendo, asustado. N te duchas. Un afeitado rápido, una pasada del cepillos por los dientes, la ropa del día anterior, no desayunas y te lanzas al garaje donde el coche está mal aparcado y otro le impide la salida correcta. No importa, no puedes perder tiempo, entras en el, dejas tu cartea en el asiento del copiloto y arrancas. Sabes que puede hacerlo, escaso sitio, hay que maniobrar peor no puedes perder más tiempo, el tiempo es oro y, en este caso, platino o plutonio radiactivo.

Das marcha atrás, un poco adelante y girando a la derecha. Marcha atrás para la izquierda. Marcha normal par la derecha y ya vez que puedes salir. Eres un genio. Sales no sin llevarte media columna y, con ella, todo el lateral derecho.  No importa, ya estas saliendo y hay que ganar el tiempo perdido.

El coche mal aparcado no te deja ver bien y, claro, casi chocas con otro coche que ya salíais. El corazón parece que se desboca del susto, tiene que respirar, oyes a tu corazón como el expreso de las ocho y media de la noche. Respiras hondo, el conductor del otro coche después de tocarte el claxon te ha enseñado el dedo. Que le den. Imbécil. El coche esta calado, lo arrancas de otra vez, empiezas a sudar.

Decides tomar un atajo en vez de coger la M-30, piensas que ganaras más tiempo.

Bajas por la Castellana y te metes por Serrano. No te acordabas de  que las obras habían empezado y te vez en un atasco de mil demonios.  No  aguantas más y coges la primera calle a mano izquierda, mas obras pero aquí solo hay un carril, estas atrapado, imbécil, que eres un imbécil.

Decides volver a la castellana y eso significa giro a la derecha,  otro giro a la derecha y después bajando meterte en esa arteria. Primer giro a la derecha esta vallado, prohibido, una gigantesca grúa está subiendo nos e sabe que a un edificio, parece que la operación va a durar. La siguiente no te vale es a izquierdas, a volver por donde habías venido. La siguiente también es en dirección contraria, no lo entiendes, te ves en medio de una maldición de los dioses o un relato de Kafka.

¡Eureka!, giras a la derecha, avanzas bien y la calle bastante libre. Te para un guardia y te manda de de vuelta, una accidente, dos muertos, lo siente. Te mesas lo cabellos y despotricas contra todo el mundo. El agente se mosquea, le dices que no es nada contra de él, solo problemas de tiempo.

Avanzas por el camino que te obliga el agente, mas para arriba, más arriba, giras una vez, dos veces, parece que la calle se abre a tu paso. Oyes en la lejanía sirenas, muchas sirenas. No lo entiendes. Te paran en el semáforo ante de la castellana. Se pone delante de ti un agente municipal. No te dejan avanzar. Ves pasar delante de ti a toda leche un montón de motos de la policía con las luces encendidas y los claxon atronando, (te vas arrancando los pocos pelos que te quedan, adiós peinado de peluquería y tratamientos costosos anti caída)detrás los coches de la seguridad, más detrás unos coches diplomáticos por las banderitas que lucen (tu miras el reloj y te comes la pocas uñas que tienes, pobre manicura), detrás (la fila es interminable y aunque van va a mucha velocidad el tiempo está detenido para ti) más coches escolta y detrás, por fin, las ultima motos abriendo el trafico.

Se metes en la arteria acordándote del Gallardón y todos sus antecesores. Avanzas parando en semáforo si, semáforo no. Cibeles, Neptuno, M-30, no sabes por qué estás aquí pero continuas dirección norte.

Llegas, ves la hora y  no lo entiendes. Más de hora y media de retraso, sucio, sudado, sin  uñas, sin pelo, el traje arrugado,, la corbata rota, al camisa desgarrada y llena desangre allí donde te has arañado. No quieres entras, dudas una y otra vez. Vez la entrada prometida.

Coges el teléfono y llamas, la ultima idea brillante que tienes. Te lo coge la borde de la secretaria del Director. Le dices de un problema a ella que se queda sin palabras. Te contesta si no leíste el correo de anoche en el que se anulaba la reunión, si, te lo había mandado, que no te preocupases. Se nota que le suenas traro, te pregunta si estás bien. Le contestas como puedes y cómo puedes regresas a casa….y es que: Por definición, un atajo es el camino más largo entre dos puntos.

Tuesday, April 04, 2017

NOTAS DE ARCHIVO PARA UN POEMA ROTO.


NOTAS DE ARCHIVO PARA UN POEMA ROTO.



Intentando frenar lo inevitable

Las campanas lejanas del viejo 

Cementerio, por ti llaman, repican.

Luceros fugaces en el alba



Para un poema roto…



Galaxias se reflejan en  espejos,

Giran lentas, inquietas, dan vueltas,

Ruedan y  botan, son juegos de niños

Que no saben de las malas torvas



Ni de poemas rotos…



Las miradas de odio llenas de sangre.

Los encrespados erizos pétreos

De la Gorgona, que  llama y te busca

Para devorar tu débil  alma



En un viejo poema…



Tu vista otea secretos inútiles…



Llena de poemas tristes…


Friday, March 31, 2017

Un regalo siniestro.


Gira la rueda del destino en el sentido de la agujas del reloj. Gira sin parar, sin detenerse, siempre constante a su ritmo de triturar hechos, dramas personales, encuentros sorpresivos  y recuerdos. No hay obstáculos que la detenga, ni compasión por las pobres hormigas que, en el fondo somos todos en este bellos planeta llamado hormiguero, perdón, llamado Tierra..

El regalo en papel de plata y oro fue una sorpresa, una gran sorpresa. La sonrisa amplia de oreja a oreja del niño, apenas siete años, se perdió cuando intento saber que era aquello (los papeles del envoltorio ya estaban por el suelo y la abuelita con sus achaques y lumbalgias recogiéndolos con la paciencia de años y años). En la caja se veían cientos de hormigas en su hormiguero, hormiguero especial traslucido, como en un corte vertical, en una masa como gelatinosos llena de galerías mientras, por los huecos excavados, los pobres bichitos se afanaban por vivir y seguir viviendo preguntándose que serian aquel gran ojo que las contemplaba desde un fuera que no entendías.

Abrieron al caja y en el libro de instrucciones  les fue aclarando las ideas, que eran pocas y extrañas. Hormiguero, si. Material de gelatina para el mismo, también. Tapa para que no salieran las hormigas, por supuesto. ¿Las hormigas? Había que cogerlas en el jardín o en el campito o donde fuera, aportación del regalo, eso sí, una aclaración en negrita y grande, más de doce o no sobrevivirían.

Ante la desesperación del crio, apenas siete años, pues bajaron al parque en busca y captura de hormigas. No había, no encontraron. Claro que el instinto de depredador de bicho en los ciudadanos esta poco desarrollado. Por la tarde cogieron el coche, con la abuelita rosmando y se fueron a la montaña, a la búsqueda y captura de hormigas y…¡las encontraron tras un par de horas de agachados que ya les dolían la columna!...tuvo que ser la viejecita por supuesto que las recogió y las metió en el frasco ya preparado.

En casa las metieron en el hormiguero artificial y el crio (apenas siete años) se puso como un bobo a mirar la evoluciones de las decenas de hormiguitas que metieron en la caja de cristal, su nueva casa. Se movían de una lado a otro, se montaban unas encima de las otras, se subían por los cristales y, de pronto, empezaron a excavar en el suelo de gelatina, fueron…el crio, apenas siete años, cansado de los mismo una y otra vez, se fue a jugar a la maquinita, era más interesante…

Por la mañana (apenas siete años) quería dar de desayunar a sus hormiguitas…a sus hormiguitas que habían desaparecido, no quedaba ni una dentro de la caja. Si no estaba en la caja tenían que estar por otro sitio, es de suponer, cadáveres no se veían por ningún lado. La tragedia golpea y claro, con apenas siete años, no quería ir al cole, quería buscar a sus hormigas, la madre aterrada pues a saber donde estarían las dichas hormigas, el padre bostezo y explicó, leyendo el papel de la instrucciones, que se han escaparon por los agujeros de respirar que ponía que el tamaño de la hormigas no debía ser menor de 2 milímetros…se fue al trabajo, la abuela ni se inmuto…

¿Las hormiguitas?...fueron apareciendo ante la consternación de la mujer, las había en la panera, en los mueble donde guardaban  los fideos y cafés y azúcar, en la cocina, en el horno de la misma….la casa plagada hormigas que parecían que eran todavía muchas más de las que cogieron en el campo…en el mismo servicio que estaba invadido materialmente…y que no se atrevían entrar…debajo de las sabanas, en los armarios roperos con las ropa interior infestada de esos bichitos…en los juguetes de los críos que estaban alborozados y felices…la abuela, a esto, cogió la escoba y a barrer como si tal cosa, como si pasara siempre lo mismo todos los días….incluso en la melita, nadando en  el café, dentro de las bolsas del pan de molde….cada cosa que veían era un descubrimientos de más y más hormigas….en la cubertería que a su vez estaba en un cajón…incluso dentro de la nevera, parecía imposible aquella invasión, se colaban por cualquier rendija, parecía algo de mal de ojos o una maldición gitana en toda regla….

Barrer, quitar, sacudir, limpiar, lavar todo de nuevo, plata a plato, cuchillo a cuchillo, ….es que estaban incluso dentro del lavavajillas y la lavadora…revisar cada rincón, cada esquina, debajo de cualquier cosa que vieran…todo el santo día trajinando y, cuando acabaron, ya por la tarde, y con los niños que regresaron eufóricos e impacientes de la escuela pues a buscar, ordeno y mando, de la pequeña pues otras hormigas pero esta vez en plan toro o más grandes aun, si las hubiera tipo elefante serian las adecuada….

"Nunca más., nunca más"...se repetía, para sí, la madre.