Thursday, May 29, 2014

Mara y mi gran susto.


Mara y mi gran susto.

El gran susto me lo lleve el pasado viernes con el informe del colegio a medio trimestre, han tardado más de la cuenta en darlo, pero, en fin.

Mara me lo entrego como si nada, como si todo fuese normal.

La verdad, ya más calmada, es que podría ser peor, pero son malas. Después de los resultados del primer trimestre, buenos, todo aprobado menos la Tecnología, que se deja pasar y después de los avisos de que este es la base del curso me vienen con  cuatro más o menos aceptables (Plástica, Educación Física, Tecnología, Ingles), tres bastante bien (Lengua, Francés, Matemáticas) y dos francamente mal (Naturales y Sociales). Lo peor no es que si fueran las notas ahora tendría dos suspensos, no; lo peor son los comentarios que vienen con las asignaturas con conocimientos insuficientes.

Así en Sociales la profesora le pone:

1.- Estudiar más.

2.- Dejar la apatía en casa.

Y en Naturales:

1bis.- Estudiar todos los días.

2 bis.- No hablar tanto en clase.

Claro, la excusa de la manía ya no vale. La otra de la mala suerte, repitiendo curso, tampoco vale. Entonces, la señorita, se saca de la manga la archiconocida frase, que me saca de quicio:

Ten confianza, ya verás como al final apruebo todo. Es que no tienes confianza en mi

¡AAAggggghhhh! Para tirarle de los pelos, vamos. Es que no quiere reconocer que está estudiando menos, que esta cuesta abajo y los réditos y esfuerzo del verano se están acabando. Que hay que estudiar todos los días, además de los trabajos escolares. Que el fin de semana hay que repasar aquellas lecciones que se dominan menos. Y, sobre todo, que hay que atender en clase, no hablar, y mantener el respeto debido a las profesoras que, me consta, las conozco personalmente, son encantadoras.

Bronca y como si nada. Hay que darle otro voto de confianza. Otro más. ¿Cuántos?

¿Qué me queda? Pues castigos. Sin cine, sin salir con las amigas, estar con ella, como una niña pequeña de nuevo, mientras estudia, tomarle la lección, etc.… Es decir, me auto castigo.

Quieren ser mujeres responsables y libres y siguen siendo unas niñas, nuestras niñas, en mentalidad.

Tuesday, May 27, 2014

Rachel Louise Carson recibe el homenaje de Google por su lucha por el medio ambiente.

Rachel Louise Carson recibe el homenaje de Google (https://www.google.es/) por su lucha por el medio ambiente:
Homenaje del que se hace eco el periódico ABC en el artículo que os adjunto:

http://www.abc.es/ciencia/20140527/abci-rachel-louise-carson-google-201405270026.HTML

Una de esas grandes mujeres que deja huella y caminos abiertos...

Sunday, May 25, 2014

Incidente en la cocina V.


(Inspirada por Olvido, Musa, gracias, espero que te guste).

Me levante del sofá para prepararme un café con leche, como los días después de comer. En la tele, con un cierto sobresalto, veo una figura cadavérica que, señalándome con el dedo, me dice que no me vaya, que la tragedia puede empezar.

Ridículo, me dije a mi mismo, no saben que inventar en la tele para tenerte atrapado, y avance por el pasillo, dirección cocina. Por las paredes, a mi paso, unas arañas peludas y patudas, salidas de Dios sabe donde, me miraban con cierta sorna, con avisos de tragedia.

Chirrió la ventana al pasar enfrente de ella.

Una serpiente zigzagueo delante de mí sobrecogiéndome.

Pero, ¿Qué pasa? -Me pregunte con un cierto pavor que iba invadiendo mi corazón ya de por si un tanto tembloroso.

Las luces del techo empezaron a titilar.

A mi mente, o fue un eco del viento que se coló distraídamente, vinieron aquellos famosos versos de “El caballero de Olmedo”: Que de noche le mataron / al caballero, / la gala de Medina, / la flor de Olmedo.

La luz se fue y volvió en unos segundos.

La puerta de la calle empezó a golpearse  rítmicamente, como queriendo evitar mi paso.

O, algo peor que quería entrar.

Nubes negras decoloraban los techos conforme avanzaba.

Entre en la cocina, todo estaba normal. ¡Gracias a Dios!

Me reí de mis suspicacias y de mis terrores ante el blanco inmaculado de los azulejos y de los muebles de la misma. La blancura de la nevera y la lavadora me devolvieron la cordura pues mi corazón estaba ya par romperse de miedo.

No eres un niño, ¡vamos ya!- me volví a decir, como para tranquilizarme, sabiendo que jamás estaría tranquilo antes de volver al salón con mi café.

Me lo puse de la cafetera y lo metí en el microondas. No lo hubiera hecho. Miles de rayos aparecieron en su interior, temblaba, rugía, escupía fuego….El clic del temporizador sonó, asustándome de nuevo, como una campana del cementerio llamando a los muertos.

Quise coger el vaso y me queme los dedos de la mano, ampollas salieron rápidamente con un aspecto verdoso y putrefacto que no me gusto nada.

Recordé el aviso de la tele. Recordé las voces del pasillo.
¡Que tragedia! Si siempre me quemo las manos- dije en voz alta para nadie en concreto, tratando de reírme sin conseguirlo.

Decidí devolver el café caliente a la jarra y ponerme uno en condiciones, no tan caliente, pero en ese momento la jarra voló por los aires yéndose a estrellarse contra el suelo, no me dio en la cabeza por un centímetro. Al tiempo, una garra ectoplasmica, fría, dura y con el toque de la desesperación me agarro la mano buena y, apretando hasta hacerme daño,  me hizo soltar el vaso que también cayo con un gran estrépito al suelo.

Los ruidos se sucedían mientras los cristales rotos reptaban y se me clavaban en las manos y los pies.

El café humeante, se retorcía como un gusano cadavérico, se unía  y avanzaba sobre mi como un gusano negro….los cristales vibraron y saltaron hacia mis ojos…despavorido huí de la cocina y me refugie en el salón donde, en la tele,  ponían la película “Polstergeist”.

Cómodamente sentado y sin café contemple la película preguntándome quien limpiaría el desaguisado de la cocina o si desaparecerían como los ectoplasmas o si no debería llamar para hacer un exorcismo.

 

Friday, May 23, 2014

Incidente en la cocina. (IV)


Incidente en la cocina.

Fecha: 14-7-07.

Lugar: cocina.

Hora: 15,15 horas.

Hechos: El sujeto calentó su café con leche en el microondas, en la sobremesa de la comida. Se paso de temperatura y casi hierve el café. Se quema al intentar sacarlo.

Decide echar el café caliente en la jarra de la cafetera, que contenía más café. Le cae la taza dentro de la jarra y del impacto se rompen los dos objetos.

Consecuencias: La cocina llena de café por todos lados y de miles de pequeños cristalitos mezclados con la sangre del sujeto que se corto al intentar recogerlos.

Encimera sucia, así como puerta y zonas interiores. El sujeto con cortes en las yemas de los dedos además de las quemaduras en la mano derecha.

Recomendaciones: Comprar nueva jarra de cafetera, así como un nuevo juego de tazas de café con asa grande (para manazas) y explicación al sujeto de las reglas del microondas (mínimo dos horas). Como castigo, una  vez sanado de los cortes en las manos el recoger la mesa, lavar la loza y limpiar la cocina un mínimo de dos meses seguidos.

Lo que levanto acta para lo que proceda.

Wednesday, May 21, 2014

Incidente en la cocina. III.


III.- Incidente en la cocina.

Cariño:

Ya se que es muy pronto, pues no hace ni dos días que partiste al pueblo con los niños, pero tengo que pedirte que regreses con urgencia. Nada grave, todo va muy bien te lo aseguro pero, te necesito.

Todo ha sido un pequeño incidente en la cocina. Veras, calenté demasiado el vaso con el café después de comer. Como consecuencia de ello me queme la mano derecha al coger el vaso. No veas como me dolió.

No contento con ello decidí echar el café (muy caliente) a la jarra de la cafetera con tal mala suerte que el vaso se me cayó dentro de la jara y se rompieron por este orden: la jarra y el vaso, todo se fue contra el suelo. Como es normal todo el café también por los suelos además de empapar mi pantalón y mis zapatillas de estar por casa. Aun no entiendo como puede haber tantos cristales por todos los rincones de la casa y un poco de café inundar todo.

He intentado limpiarlo, consecuencia: cortes en las yemas de los dedos de las dos manos (en algún dedo dos puntos de sutura) y un rajazo en el pie izquierdo (seis puntos de sutura y menos mal que no me caí de culo). Me han tenido que vendar las dos manos.

La cocina en asco y yo, peor.

Ven urgente, te necesito más que nunca.

Te quiere con locura:

 

Prometeo.

Monday, May 19, 2014

¿Cómo contar esta anécdota de cocina? II


II.- ¿Cómo contar esta anécdota de cocina?

¿Cómo enfocarla?

Para mi fue una historia de amor mal entendido.

Érase una vez un vasito de cristal, el favorito de la reina del reino de fantasía, que lo solía usar todos lo días para tomar el café de sobremesa después del postre y del sudoku.

Pues paso que, un día de verano, se recalentó demasiado, se inflamo ardientemente en el microondas y se enamoro lucidamente de la oronda jarra de cristal fino y brillante de la cafetera. Todos los días se veían, incluso había ese intimo contacto de verter el café en el vasito pero, ese día fue especial, el admiro su feminidad de diosa, su redondez grávida, su tamaño de matrona.

Se enamoro y la deseo con locura.

Fue tal que cuando lo acercaron para mezclar el café que contenía, pues estaba demasiado caliente para la augusta reina, se escapo de los dedos del cocinero y se abalanzo sobre la jarra.

Quedo un poco anonadado cuando se vio flotando en el mar de café, pero se movió oscilando de un lado a otro y consiguió hundirse y acercarse al cristal del fondo de su amada. Pero ya se sabe que el cristal enamorado y ardiente no hace pareja con el cristal fino y brillante y frió; pero nuestro vasito no lo sabia, solo quería un beso, un simple beso, una caricia, un poco de mimo…se acerco, beso a la amada y con un clic de amor correspondido o un clac de odio instantáneo los dos cristales estallaron en miles de pequeños trocitos que inundaron no solo la cocina sino todo el palacio. Los mayordomos pasaron años encontrando pequeños trozos de cristal, como abrazados, en todos los rincones de las habitaciones.

La reina se enfado muchísimo pues apreciaba aquel vasito y el café así que mandó comprar otra cafetera y otro juego de vasitos de cristal, todo a cargo del salario del cocinero, claro.

Y colorín colorado vamos a tomar un café bien cargado.

 

Saturday, May 17, 2014

¿Cómo contar esta anécdota de cocina?


¿Cómo contar esta anécdota de cocina?

¿Cómo enfocarla?

Para mí fue una historia de amor mal entendido. Veréis. Todo empezó con un error mío al calentar, en el microondas, el café de la sobremesa. Casi hierve.

La melita estaba medio vacía o medio llena, como queráis, así que decidí echar el café caliente en la jarra y ponerme otro café. Una aclaración, hago un muy buen café que siempre tengo a mano, cafetera Moulinex de 12 tazas y un café Saimaza natural.

Bueno, cojo la taza del café y…me quemo los dedos de la mano. Lo cojo de nuevo con un guante aislante, lo acerco a la jarra y…se me cae dentro del café. La taza se quedo flotando unos segundos y, poco a poco, basculó y se hundió. Choco lentamente con el fondo de la jarra. Un leve clic en el contacto de ambos cristales y la rotura automática de los dos…miles de cristalitos y todo el café que se desparramaron por los suelos de la cocina, por la encimera, por las puertas y por mi pantalón y mis zapatillas.

Me quede como si el tiempo se hubiera detenido, como si una venganza hubiera tomado forma, sin saber que hacer mientras el café iba invadiendo todo lugar accesible, se iba colando por toda rendija y atufaba mi nariz con su espectacular aroma.

Cuando reaccione era tarde, todo era café y cristales. Recoger con la fregona el café, con cuidado y con papel de cocina, juntar los cristales y tirarlos a la basura. Abrir las puertas de la encimera y tener que limpiarlas todos los chorretones. Levantar los metálicos de la encimera para limpiar por debajo… ¡cuanto salio sin saber como se metió por allí!

Una vez aparentemente limpio, digo aparente porque durante un mes o mas salen y saldrán pequeños cristalitos, gotas de café escondidas, etc...el salir a buscar una nueva jarra para la cafetera pues, sin café, no se vivir, fue una liberación..

Thursday, May 15, 2014

Llueve y debe hacer frío,


Llueve y debe hacer frío,

La noche es desagradable,

Los muertos del cementerio

Vienen a visitarnos

A la luz de la chimenea.

Tuesday, May 13, 2014

Dian Fossey (16/01/1932 Fairfax, California - 26/12/1985). Zoóloga estadounidense


Dian Fossey (16/01/1932 Fairfax, California - 26/12/1985). Zoóloga estadounidense

Tuvo una infancia desgraciada, la separación de sus padres, maltrato de su padrastro. Obtuvo su graduado en terapia laboral en 1954 y pasó varios años trabajando en un hospital infantil de Kentucky, con niños discapacitados psíquicos. Sus métodos gestuales consiguieron mayor cercanía de lo habitual con estos críos tan necesitados.

Inspirada por las obras del zoólogo estadounidense George B. Schaller, Fossey visitó África en 1963. Allí observó a los gorilas de las montañas en su hábitat natural y visitó al antropólogo británico Louis Leakey que animó a Fossey a iniciar un largo estudio de campo de los gorilas. Se reveló como observadora ingeniosa y paciente del comportamiento de estos animales. Karisoke, su lugar de estudio, pasó a ser centro internacional de investigación sobre los gorilas cuando fundó el Centro de Investigación de Karisoke en 1967. Le concedieron en 1974 el grado de doctora en Zoología por la Universidad de Cambridge.

Persiguio denodadamente a  los cazadores furtivos. Sus reportajes DEL National Geographic empezaron a concienciar a miles de personas. Su obra Gorilas en la niebla (1983) recoge las observaciones realizadas durante los años de estudios de campo.

Apareció muerta A MACHETAZOS en su campamento el 26 de diciembre de 1985. fue asesinada por el esfuerzo que desplegó con el fin de frenar la caza furtiva de gorilas y otros animales en África.

Dian Fossey fue enterrada en el cementerio que había construido para gorilas cerca de su vivienda. Durante años, el misterio sobre su muerte permaneció anclado en el ostracismo, aunque por fin se supo que el autor del crimen había sido Protais Ziriganyirago, cuñado del presidente ruandés y capo de los furtivos que mataban gorilas.

Su vida inspiró la película Gorilas en la Niebla, del mismo título que su libro.

Sunday, May 11, 2014

Atardecer.


 Atardecer.

Fue por la tarde, ya anochecía, aun no había bajado las persianas. Los últimos estertores de un sol  frio reflejados en las ventanas de los pisos de enfrente se colaron entre los visillos y me cegaron un segundo. Deje la labor de punto de cruz por uso segundos y me frote con fruición los ojos cansados; aun me falta más de 19 meses de trabajo minucioso y agotador, y unos cuantos minutos para prepara la cena.

Levanté el rostro hacia los míos, los mire. Con esa luz rojiza, levemente morada, se produjo como una suspensión del tiempo y los ruidos fueron ecos perdidos. El reloj dejo de sonar, el péndulo se quedo quieto en un prodigio inestable en uno de sus vaivenes. Contemple, al lado, como Ed, leía parsimoniosamente la última obra de De Prada, El séptimo velo, de vez en cuando un soplo de aire venia hacia mi cuando pasaba las páginas con sus dedos llenos de resto de nicotina. Su rostro concentrado y abstraído, se veía cruzado por ráfagas de sentimientos según la lectura.

En concentrada  armonía,  Mara, en la mesa, rasgaba las páginas en blanco rellenándolas de pensamientos, música de violines desfondados, pero música al fin. Su rostro entre sorprendido y dulce, con el rasgado intenso la hacía más niña, más mía, y tenía un gesto contrariado por algo que no le salía tal como hubiera deseado.

Al fondo, el tableteo de las palabras pulsadas en el ordenador por Javi, abstraído de todo, ausente del mundo salvo del juego en que estaba metido, salvando princesas, matando dragones, evitando caer en las trampas de maléficos visires. Todo en un acelerado ¿? ritmo de tambores sobre el teclado, lejanos, confuso, como un  grito olvidado en el principio de los tiempos. Los corazones bombeando sangre.

Todo detenido, un momento perfecto en el que mis manos añoraban el trabajo de La Primavera de Botticelli que me seguía  llamando.

El sol murió en su ocaso, se hundió en ese otro lado de la tierra, el reflejo se perdió, todo volvió a su grisáceo y amarillento tono que le daban las bombillas al salón. Los ruidos de la circulación atronaron, nuevamente,  rota la ilusión, mis oídos y un dolor en los dedos me hicieron dar como un pequeño grito ahogado en mi garganta al picharme, de forma descuidada,  con la aguja.

Se fue la luz. Termino  el momento mágico que me dijo QUE TODO ESTABA BIEN. Mañana puede repetirse, me gustaria.

Friday, May 09, 2014

Día 4 y ultimo.


Día 4 y ultimo.

No se lo cree nadie en el gimnasio al verlo entrar el cuarto día o intento. Piensan mal y creen que acabara peor.

Una monitora, a distancia, de gran escote, le indica de hacer un poco de bicicleta elíptica para calentar y, poco después, unos abdominales.

Saca pecho, ¿Cuántas van?, se pone y hace…no una, medio. Se queda tirado en la colchoneta lleno de vergüenza. 

Lo ayudan a levantarse acalambrado de cintura. Se le mueve el pantaloncillo. Todo el paquete al aire, se ha olvidado de poner un slip debajo del pantaloncito. La monitora se escandaliza y lo amenaza con denuncias.

Medio cabreado, casi sin poder andar, se va al baño, cansado ya por ese día agotador y sin conseguir hacer nada de lo propuesto.

Se mete en la ducha y se enjabona tan bien, tan bien,  que se empieza a masturbar cuando se abre la puerta y entra otro tío en pelotas comentando de que “El empalmao”, el tío que se ha cagado y ha dejado un pestazo en el gim y que hoy se ha puesto en plan exhibicionista, delante de todos, con Jules, la monitora; que tenían que echarlo de una vez. Lo dice riéndose a grandes risotadas y con malicia.

Tapándose como puede, la erección ya se sabe, y evitando tocar al otro resbala y se pega el gran coscorrón en el suelo de baldosas blancas y muy duras. El nuevo lo agarra solicito y lo levanta casi en vilo llevándolo a sentarse en los bancos de madera.

Se viste como puede y lo llevan a urgencias vía ambulancia. Al médico le dice, sin saber que los que le hemos acompañado estamos escuchando, que una paliza de unos gamberros en la calle. El médico viendo como esta, le dice “Se le nota, se le nota”.

Wednesday, May 07, 2014

Día 3 en el gimnasio. ¡Increible!


Día 3.

¡Increíble!, lo intenta una tercera vez.

Con la cabeza gacha, pidiendo ayuda al monitor de turno.

No sabe que en el gimnasio ya es famoso por los sobrenombres de: “El empalmao”, “El pedorro”, "El salido este".

Empieza bien, calienta en la bicicleta unos diez minutos;  en la cinta de correr otros diez minutos a trote borriquero.

Los problemas no tardaron en hacer acto de presencia. Una musculosa y maciza mujer deja libre una maquina sensacional, de esas de pesas. Se anima y se escapa a las pesas, le corre prisa. No puede más, las buenas intenciones se le escapan como la arena de la playa entre los dedos.

Se sienta y prueba. No se da cuenta del nivel en que esta la dichosa maquina. Le cuesta arrancar, sufre la gota gorda.

La siguiente que ve libre es de bíceps, fácil. Chulo el llega, se esfuerza en el primer tirón, lo consigue, sonríe para si mismo; huele algo de pronto, nota un muy mal olor. Mira el asiento…empieza a pensar… ¡el!, en conclusión sale escopetado al aseo, pero silbando bajito por aquello de disimular y mirando a las alturas. En el baño hace lo que puede, se quita el slip, se seca con papel higiénico. Sale.

Una chica espectacular se dirige a el, que inmediatamente piensa, “¡Heee ligadooooo!”. Ella con media sonrisa curvada le dice al tiempo que le señala el culo: “Te sale el papel higiénico por el pantalón”. Chafado se lo quita y se va de nuevo, no aprende, a la maquina de bíceps. De la que sale con ayuda del monitor por un calambre descomunal en el bíceps izquierdo y un golpe tremendo, una pesa de un kilo, en el pie derecho..

Monday, May 05, 2014

¡Segundo dia de gimnasio!


Día 2.-

Sorpresa, aparece un segundo día en el gimnasio con mas ansias si cabe. Por supuesto a una hora totalmente distinta de la del día anterior.

Disimula pues la costalada aun le duele pero linimentos milagrosos los hay y el es muy macho.

A cambiado también su look, ya mas normalito.

Directamente se va a la maquina de presión para hacer elevación de hombros. No mira como esta. Hace un esfuerzo sonriendo y no la mueve ni un centímetro. Hace uno cojonudo arrugando la frente, mordiéndose la lengua y nada….

Se levanta cuando ve a unas chavalas que lo miran con cierto cachondeo. Se cabrea y diciendo que se creen estas vuelva a intentarlo. Hace un esfuerzo sobrehumano y casi a punto de sufrir una aplopejia, cuando piensa que la esta levantando nota algo por abajo-….¡Pugggduufgguuuuu!..¡Un pedo sonoro!

La gente del entorno: “Ha sido el empalmado ese, creo que se ha cagado”.

El disimula haciendo ruiditos con la zapatilla en el suelo.

Sale corriendo a limpiarse y aprovecha para irse.

Saturday, May 03, 2014

Un primer día de gimnasio, previo al verano...


Un primer día de gimnasio.

Día 1.-

Se apunto en el gimnasio del barrio y ¡FUE!.

Sacando pecho, con todo el material que pensaba que iba a necesitar.

Entro en el vestuario de chicos, se puso su camiseta ajustadita, sus mallas y sus zapatillas Niké último modelo. Salio sacando pecho y con ganas de hacer un no se que.

La camiseta metida a presión saltó para arriba por la presión del estomago, saliendo por abajo la tripa enorme y peluda que le iba  colgando sobre un pantalón dos tallas más pequeño de lo que necesitaba. El pensaba que marcaba bien el paquete.

El monitor lo miró de forma viesa. ¡Uf!, pensó, uno de dos días, el primero y el último.

Lo manda 20 minutos en la bici. Allí se queda dando pedales, a los diez minutos baja corriendo al servicio y vomita; se fuma, ya que esta allí, un cigarro de forma compulsiva y diciendo que duro era todo ese deporte.

Después 20 minutos en la cinta. A los lados unas chicas están corriendo a buen ritmo. Se le queda mirando las domingas y su cabeza empieza a seguir el ritmo de los pechos de las mismas; aturdido, sin saber ya donde esta, se marea. Hace un gran esfuerzo y aguanta, mira para delante, como un jabato…unos culos prietos, dentro de unas mallas ajustadísimas….termina de marearse, nota como se le sube el bulto en la entrepierna por lo que se la tapa con la mano derecha. Olvidando donde estaba, se suelta y se pega la gran costalada de novato.

Se acercan a ayudarle, lo levantan. Se disculpa con vergüenza y dolorido se va al vestuario.

Thursday, May 01, 2014

¿Por qué dejamos quemar los bosques?


Llega Mayo  y, con él, los incipientes calores, los excursionistas de montaña,  y los incendios que comienzan como una plaga mas… ¿hasta cuando este asesinato consentido de nuestros bosques?... ¡hasta cuando!...

 

¿Dónde los robles abatidos

Por las hachas asesinas?

¿Por qué no cantan a sus sombras

Los guerreros celtas y beben

El brebaje inmortal?

¿Porque las laderas del monte

Siguen peladas y desnudas

Mientras, en el pueblo,

Al amor de la lumbre,

Juegan al mus mustios ancianos

Y duermen imberbes chiquillos?

¿Dónde los druidas con su hoz de oro

Que, refulgiendo bajo la luna llena,

Llenaba sacos de las hierbas prodigiosas?

¿Por qué siguen de negro

Los montes de la aldea

Mientras las mujeres del pueblo

Devanan la lana de las ovejas

O desgranan del maíz las mazorcas

Separando las barbas rubias

Para la medicina prodigiosa

De la natalidad y el vigor?

 

¿Por qué dejan quemar los bosques?

Las hadas están huidas a lo lejos,

Preguntándose que locura.

Los lobos, fieros y fieles, aúllan

En la lejanía. Los búhos misteriosos

Viajan a lejanos países

De grandes y profundas selvas.

Los trasgos místicos se envuelven

En sus capas y desaparecen.

 

No hay selvas en Galicia,

Ni hadas, ni trasgos, ni guerreros,

Solo montes quemados

Por la cruel desidia.