Poe en el cine. Poe y Corman.
-LA CAIDA DE LA CASA USHER(1960). La primera pelicula de la famosa serie de Corman, Contó ya con Vincent Price al que acompañaron Mark Dammon, y Myrna Fahey. Guion estupendo de Richard Matheson.
Original y barroca, con el estupendo Vincent Price recluido en mansión tras haber enterrado viva a su hermana. Con la dosis de atractivo suspenso como para convertirla en el puntapié inicial de la serie: Corman/Price/Poe. Un clásico que visto hoy muestra sus valores cinematográficos: saber contar una historia, y por sobre todas las cosas: la cumbre del horror gótico. La escena que mejor ejemplifica este elemento en La Caída de la Casa Usher, y sin duda una de las mejor realizadas de toda la saga de Corman, es la búsqueda de Madeline por parte de Philip, quien recorre desesperado los subterráneos de la casa siguiendo el rastro ensangrentado de la mujer, estremecedora escena cargada de virtuosismo técnico y narrativo. También es de destacar la mencionada utilización expresiva del color (Usher viste de rojo y su habitación está decorada con elementos del mismo color, cuya simbología con el Mal es harto conocida, Madeline viste un camisón blanco, símbolo de inocencia y Philip aparece con traje azul, símbolo a su vez del Bien. Asímismo, esta simbología cromática se repite en otros filmes, destacando el tratamiento dado al color en El péndulo de la Muerte). Otros factores identificativos del estilo de Corman son algunas soluciones narrativas, como la destrucción final por medio del fuego (que también aparecera en Morella, o en El palacio de los Espíritus), la significación oculta y casi sobrenatural de un retrato familiar (en La Caída de la Casa Usher las pinturas permiten recordar las fantasmales figuras del pintor belga James Ensor) y por último la insistencia en diversas constantes temáticas, de las cuales ya se han comentado algunas, como la necrofilia, la enfermedad, la locura o la muerte.
-EL PENDULO DE LA MUERTE(1961). Guion de Richard Matheson. Con, de nuevo, Vicent Price acompañado, esta vez, por Barbara Steele, Lu Anders y John Kerr. Angustiosa, agobiante, claustrofobica.
-HISTORIAS DE TERROR(1962).En la moda de episodios, aqui con "el tonel de amontillado", "el gato negro", "el extraño caso de del señor Valdemar", Morella". De nuevo con Price acampañado por Peter Lorre, Basil Rathbone, Debra Paget y Maggie Pierce. No son sino cuatro son las historias que reunió en Historias de Terror; en concreto Morella, El Gato Negro, El Barril De Amontillado, y El Caso Del Señor Valdemar. No entraré a comentar el argumento de cada una de ellas. Dentro de Historias de Terror está la que es, para mí, una de las historias más terroríficas de Poe: Valdemar. Se recomienda el visionado de ésta, sobre todas, con todas las luces de la casa debidamente apagadas. Vincent Price aparece en tres de los cuatro relatos. Es el altivo, amanerado y arrogante Fortunato, en El Barril De Amontillado; el temeroso Locke, en Morella, y el aterrador Valdemar en El Caso De... Para Historias de Terror Corman contó con la colaboración de otros dos pesos pesados de la historia del cine: Peter Lorre (M, Casablanca, El Halcón Maltés) y Basil Rathbone (el más universal de todos los Sherlock Holmes que ha dado la gran pantalla). Cuatro historias para pasar un poco de miedo en estas larguísimas noches de verano.
-LA OBSESION(1963). Adaptacion de "El enteramiento prematuro". Guionista Charles Beaumont. El prota es Ray Millan, acompañado de Hazel Court. Guy Carrell es un hombre atormentado ante la idea de ser enterrado vivo, debido a un trauma relacionado con la catalepsia de su padre. Su amante, Emily Gault, intenta convencerle de que contraigan finalmente matrimonio y de una vez por todas logre quitarse su obsesión, contando para ello con la ayuda del doctor Miles Archer. Sin embargo, una serie de tenebrosos sucesos irán atrayendo poco a poco a Carrell en una espiral de locura y muerte...
No consiguio Corman a su elenco de lujo(Price-Matheson), pero hace una pelicula densa, de lo mejor que el ha filmado.
-EL CUERVO(1964). Con un cambio de registro para pasar a la comedia y poca fidelidad a la obra original es, sin embargo, una de las mejores de la serie. El reparto de fabula: Price, Lorre, Karloff, Hazel Court y Jack Nicholson. El Cuervo pertenece a ese subgénero del terror cómico, o la comedia de terror. En realidad es una parodia, y una adaptación bastante libre de los versos de Edgar Allan Poe. Y lo de parodia no lo digo gratuitamente: los dos personajes principales, interpretados por Vincent Price y Su Alteza Boris Karloff, son pura mofa de los personajes que estos dos titanes solían recrear. Eso sí, no es una coña al estilo Abrahams & Zucker, o Mel Brooks, se trata de algo muchísimo más delicado y nada burdo (Corman jamás maltrataría un texto de su adorado Poe). Dos brujos enfrentados (Price y Karloff dando lo mejor de sí mismos, que es muchísimo), y un tipo al que han convertido en cuervo (genial Peter Lorre). La batalla entre los dos brujos es de las que hacen amar al cine, inolvidable, unica, genial. Pocas veces los dos protagonistas estan a esa altura, la tiempo que se rien de sus personajes. Contra todo pronóstico, El Cuervo volvería a ser motivo de risas décadas después en cierto episodio de Los Simpsons... Nunca más, nunca más, nunca más...
-LA MASCARA DE LA MUERTE ROJA(1965). De nuevo con Price(principe Prospero), Hazel Court, Jane Asher y Patrick McGee. Año nuevo, adaptación nueva. Vincent Price encarna al Príncipe Próspero, un tiranuelo malvado y despiadado, carente de alma, y adorador de Satán, que se encierra en su Castillo (esta vez reluciente y muy colorido) junto con algunas de sus amistades para tratar de escapar a la temible Muerte Roja/¿peste?. Acompañado de la espectacular y neumática Hazle Court, Vincent Price ejerce de perfecto hijo de perra como nadie. Arrogante, cínico, sarcástico... Price sabe como matizar cada frase con un alzamiento de cejas, o con un movimiento de manos. Impagable. Hay quien ve en La Máscara atisbos de plagio a Bergman y su Séptimo Sello. Sí, hay similitudes; pero en todo caso deberíamos preguntarle a Bergman en qué se inspiró para su película, si había leído o no a Poe. De todas formas, son películas que están en espectros totalmente opuestos del arte cinematográfico. Corman siempre se ha dedicado al cine como espectáculo y entretenimiento; mientras que Bergman lo ve como una manera de exteriorizar las neuras y las preguntas existenciales que asaltan a algunos terráqueos (entre ellos a él, supongo).
(Nota: En La Máscara De La Muerte Roja Roger Corman introdujo partes de otro relato de Poe, Hop Frog; encajándolo a la perfección dentro de la trama principal).
-LA TUMBA DE LIGEIA(1965). Ultimo film de la serie. Con Price y Elizabeth Shepherd.Y el círculo se cerró. Aquí termina la conjunción planetaria que unió a Edgar Allan Poe, Roger Corman, y Vincent Price a lo largo y ancho de 6 películas. Todo acaba tal y como empezó: una mujer que vuelve del más allá para atormentar a quien la quiso en vida. Price es el marido atormentado, y a nadie sorprenderá que, después de 6 colaboraciones todo fuera como la seda tanto para él como para la película en conjunto. Si se me permite, ésta es mi preferida de toda la docena, junto con algunas partes de Historias de Terror.
Como dato final, deciros que Vincent Price quedó en cierto modo estigmatizado por sus interpretaciones de personajes de Poe, pues a los que dio vida a las órdenes de Roger Corman debemos sumarles otros títulos tales como The Conqueror Worm (que tenía retazos de cierto poema de EAP) o The Oblong Box (basada en el relato del mismo título).
Monday, October 27, 2014
Monday, October 20, 2014
Wells, mi pequeño homenaje.
Wells-borrador.
Hace mas de cien años, Herbert George Wells publicó en Londres su memorable novela La guerra de los mundos.
Wells mediante artículos periodísticos y conferencias creía en una sociedad más justa. Propugnaba un sistema político que estuviera a medio camino entre el capitalismo que él conoció y el socialismo, que corrigiera los excesos en un sentido como en otro, de hecho llegaría a entrevistarse tanto con Stalin como con Roosevelt. Wells fue un profundo defensor de los derechos humanos y nacionales. Apoyó la Sociedad de Naciones, como único garante posible de la convivencia pacifica entre naciones y también como el único foro válido de resolución de contenciosos internacionales.
Su trayectoria literaria se puede dividir en varios periodos, el primero como escritor de novelas de fantasía, de ciencia - ficción o de anticipación, de donde proceden sus títulos más conocidos "La máquina del tiempo" (1895), "La isla del doctor Moreau" (1896), "El hombre invisible" (1897) y "La guerra de los mundos" (1898) donde utiliza la fantasía como fábula del mundo que vivía para realizar una crítica social, que enmarca su transición hacia el siguiente periodo, adscribiéndose a la tradición de Dickens, dominado por el realismo narrativo y una crítica más directa hacia la sociedad como en "Kips, historia de un alma simple" (1905). En su novela "Ann Veronica" (1909) se anticipa a lo que serían los movimientos feministas de liberación de la mujer del siglo XX.
El siguiente periodo se caracteriza por publicar obras de carácter enciclopédico, pero siempre centrado en la sociedad, en el devenir de la historia, y el futuro de la humanidad, "El perfil de la historia" (1919), "La conspiración abierta" (1922). Murió al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial, sin que los horrores cometidos por los estados le hicieran desesperar de su intento de crear un mundo mejor, más justo y solidario, no obstante sus últimos escritos "El destino del homo sapiens" (1939), "La mente a la orilla del abismo" (1945) están teñidos de pesimismo ante su impotencia frente una humanidad que por ambición y odio se destruye a si misma.
La máquina del tiempo (The time machine, 1895): Es la historia de un científico que crea una máquina que se puede mover en la dimensión del tiempo. Este científico le cuenta a un grupo de personas importantes, primero sobre su máquina, y luego sobre el primer viaje que hace al futuro. Este viaje es hecho al año 802'701, y el científico cuenta que en esa época la raza humana ha evolucionado a dos clases de seres: los Eloi y los Morlock. Este científico es llamado en la novela el Viajero del Tiempo, y se queda más o menos un semana en el futuro.
Los Eloi son gente pequeña y con poca inteligencia. Se visten con mantas, y comen frutos que les da la naturaleza. Todo el tiempo están cantando y bailando felices. Viven en la superficie aparentemente felices, pero le temen mucho a la oscuridad.
Los Morlock son todo lo contrario de los Eloi. Viven bajo la tierra, y parecen monstruos blancos con ojos grandes, y no aguantan al luz. Hacen las mantas para los Eloi, y por las noches, antes que salga la luna, suben a la superficie a coger Elois, y llevarlos a las profundidades para comérselos. Los Morlock se alimentan de Elois.
Estos Morlock retienen la máquina del tiempo del científico, y además tratan de comérselo, pero al final el científico recupera su máquina. Viaja unos millones de años más al futuro, pero no se queda por mucho tiempo allí, y vuelve al presente a narrar esta historia a aquellas personas importantes
El hombre invisible (The invisible man, 1897): Un forastero llega a la estación de Bramblehurst y se dirige al pueblo. Allí se aloja en la posada de la señora Hall que lo aloja en una de sus habitaciones. El desconocido se muestra hostil con la posadera, pero esta piensa en que le había pagado y tenía intención de quedarse por un tiempo, por lo que no le pone ninguna pega a la actitud del cliente. El forastero pide a la señora Hall que le recojan su equipaje en la estación, pero esta le dice que no puede ser y le cuenta que un sobrino suyo tuvo un accidente con una hoz y se corto el brazo, el forastero muestra una leve carcajada, lo que produce que la señora Hall piense en la grosería del forastero, pero ella sigue pensando en que ya había pagado.
El señor Henfrey, relojero de Iping (el pueblo en el que se encuentra la posada de la señora Hall), acude al bar de la posada donde la señora Hall le pide a Teddy (el Sr. Henfrey) que si puede arreglar el reloj de la sala en la que se aloja el desconocido. Este le dice que como no y entran en la habitación donde el huésped le replica a su posadera que normalmente prefiere que no lo molesten, porque prefiere estar solo. El Sr. Henfrey se pone a arreglar el reloj y lo desmonta todo para intentar entablar conversación con el desconocido, pero a la primera palabra que dice Teddy, el forastero le comenta que solo debe ajustar la manecilla y no necesitaba desmontarlo todo. El relojero ante el desplante del desconocido, se va y en el pueblo se encuentra con el Sr. Hall, marido de la posadera, al que le cuenta lo ocurrido en la posada con dicho huésped, del cual no a proporcionado datos algunos. El Sr. Hall acude a la posada y antes de que este le reproche nada a su mujer, la señora Hall le reprocha que había tardado mucho y cuando el Sr. Hall hace su reproche a su mujer, esta le dice que se ocupe de sus asuntos.
El señor Cuss, Farmacéutico del pueblo, estaba interesado en hablar con el forastero (el hombre invisible) desde que supo que tenía en su poder un montón de botellas y todos aquellos vendajes, puro interés profesional, pero no conseguía establecer una comunicación con él. La señora may quería echarlo porque no obedecía las normas domésticas, pero este le respondía con una paga extra, por lo cual la mujer lo seguía aceptando en la posada. El forastero trabajaba todos los días, sin diferenciar días de trabajo de días de descanso. Sus paseos nocturnos por las calles de Iping, asustaban a la gente del pueblo. A finales de abril el señor Cuss pudo hablar con el forastero, el cual consiguió que saliese corriendo de la sala, el farmacéutico, y se fuera a tomar una copa con el vicario. Mientras tomaban la copa, el farmacéutico le contó al vicario que se había asustado mucho y por eso había salido corriendo de la posada. El señor Cuss acudió junto del forastero para la suscripción de enfermera y en un momento en el que el forastero se levanto, el farmacéutico observó como el forastero no tenía brazo, aunque cuando salió lo aparto con el puño y sintió como si tocase un brazo, a pesar de que no viese ninguno.
En este capítulo, nos relatan lo ocurrido la noche del festival en Iping en casa de los Bunting. Esa noche se encontraba la ciudad de fiesta y en la quietud de las cuatro de la mañana la señora Bunting parece sentir que abren la puerta de su dormitorio y la vuelven a cerrar, y no hace nada, pero cuando escucha un estornudo en el pasillo se asusta y avisa a su marido que coge un atizador de chimenea y baja al primer piso para ver si existe alguna irregularidad. Observa una luz en su despacho, y cuando escucha el sonido de las monedas sale corriendo hacia el despacho y cuando abre la puerta no hay nadie. Vuelven a escuchar un estornudo y se dirigen a la cocina aterrados de miedo y allí consiguen ver como se abre la puerta pero no ven a nadie. Todo quedo en un susto, pero los Iping se quedaron sin dinero, y sin saber quien era el ladrón invisible.
Un día en la posada, el señor Hall y su señora bajaron a la bodega. La señora Hall se había olvidado de bajar una botella y le manda a su marido a que acuda por la citada botella. Cuando sube ve la puerta del forastero entreabierta y al bajar ve que está sin el cerrojo, cuando la noche anterior se lo habían echado a todos él y su mujer, por lo que abre la puerta y no ve a nadie. Su mujer lo llama a la bodega y este le cuenta lo ocurrido, por lo que suben a la habitación y mientras están en ella escuchan un estornudo y a alguien subiendo las escaleras, a pesar de que no ven a nadie. En la habitación, los muebles se empiezan a mover lo que obliga a los Hall a salir de la habitación, cuando salen observan como la puerta es cerrada con llave. Llaman al vecino, el señor Wadgers (el herrero), para comentarle el tema y cuando están comentando el tema en el pasillo sale de allí el forastero. El señor Hall lo sigue a la sala y el forastero le ordena que salga de la sala.
En este capítulo, se relata que ocurrido lo comentado en el capítulo anterior. El señor Wadgers y el señor Hall acuden junto del magistrado para solicitar una orden de arresto y mientras esto ocurre, en la posada el forastero al ver que nadie hace caso a sus llamadas acude junto de la señora Hall la cual le reclama el dinero y este le dice que aún no lo había recibido. La señora Hall sigue en las mismas y el forastero en pleno ataque de ira empieza a quitarse los vendajes, y todo lo que cubría su cara y la gente del bar se asusta al ver que no tiene cabeza. La gente de los alrededores acude a la posada y el forastero se va para su habitación. Cuando llegan el señor Wadgers y el señor Hall, vienen acompañados del policía del pueblo con una orden de arresto. Suben los tres a la habitación del forastero y retienen al forastero sin cabeza. El forastero se quita los guantes y entonces el policía no ve las muñecas para ponerle las esposas. Bajan al primer piso de la posada y el policía le quita las esposas para llevárselo a comisaría y el forastero aprovecha para quitarse las ropas y escaparse entre la avalancha de gente que se encontraba en la posada.
La guerra de los mundos (The war of the worlds, 1898): Todo empieza cuando se observa unas luces en Marte. A los pocos días cae un meteorito pero se descubre que es artificial por lo tanto tiene que haber sido creado por un ser inteligente. El cilindro caído del cielo se empieza a abrir y al poco tiempo emergen unos seres procedentes de Marte que con un aparato matan a todo el que se acerca al meteorito. Al principio la gente piensa que los marcianos no se van a poder mover del agujero creado por el meteorito al caer por la diferencia de gravitación pero más tarde le comprueba que esa hipótesis no es cierta y los extraterrestres empiezan a moverse por la zona montados en un trípode de metal gigante y a matar a la gente. Al mismo tiempo cae otro cilindro del que también salen otros extraterrestres y así cada veinticuatro horas. En primera instancia el protagonista no piensa en huir pero al ver que la situación empeora el y su mujer abandonan Maybury en un carro alquilado y van a Leatherhead, donde se encuentra el hermano de la mujer. Cuando llegan, el hombre dice que es su deber volver a Maybury y devolver el carro alquilado a su dueño. En el camino el caballo se asusta y se cae perdiendo la vida, el protagonista decide seguir a pie hasta su casa esquivando a los convertidos en enormes marcianos. Hasta llegar a su casa se encuentra con gente muerta y con fugitivos. Ya en su casa toma algo de comer, al rato aparece un soldado que está en una situación parecida. Los dos se acompañan durante un rato, el soldado va hacia Londres y el protagonista en busca de su mujer para los dos juntos ir hasta un puerto y marcharse al continente.
Juntos llegan hasta Weybridge donde todavía no se sabe mucho de los marcianos. Pero en su parada les atacan los marcianos y se separan. El protagonista se mete en el río y tiene la suerte de que uno de los marcianos es herido accidentalmente por otro extraterrestre y puede huir en una barca que se encuentra a la orilla del río. SE queda dormido y cuando despierta a la orilla del río le sorprende un vicario El religioso ha perdido la cabeza y no hace más que molestar y maldecir. Se ocultan entre unos árboles durante largo tiempo sin poder comes ni beber.
Mientras tanto el hermano menor del protagonista se ve inmerso en una aventura arriesgada con unas señoritas intentando huir de los marcianos al ir en busca de su hermano. Acaban saliendo de Gran Bretaña en barco hacia el continente.
El vicario y el protagonista se esconden en una casa cercana pero muy a su pesar justo al lado cae el sexto cilindro. Desde dentro observan como fabrican los marcianos sus armas y todo lo que hacen. Al poco tiempo el protagonista tiene que matar al vicario a causa de sus gritos que podían alertar a los marcianos de su estancia en la casa. Después del terrible acontecimiento se marcha intentando que los marcianos no le oigan. Vaga por la zona en busca de comida y fortuitamente se encuentra con el soldado del principio. El soldado le cuenta que ha pensado en vivir en las alcantarillas y formar una nuevas sociedad bajo tierra al principio le convence pero se da cuenta de que eso no puede ser y de que tiene que haber otra salida para los humanos. Pasan juntos una noche pero el protagonista prefiere encaminarse en dirección a Londres. Cuando llega allí descubre que todos los marcianos han fallecido a causa de las bacterias existentes en la Tierra, cuestión que descubren más tarde algunos científicos.
Cuando regresa a por su mujer no está y Leatherhead ha sido despoblado. Con pocas esperanzas de encontrar su casa en condiciones, vuelve a Maybury y allí se encuentra con su mujer a la que había contado entre los muertos.
Los primeros hombres en la Luna (The first men in the Moon, 1901)
Anticipaciones (Anticipations, 1901)
Una utopía moderna (A modern utopia, 1905)
El amor y Mr. Levisham (Love and Mr. Levisham, 1900)
Ann Veronica (1909)
Mr. Polly (1910)
El nuevo Maquiavelo (The new Machiavelli, 1911)
Joan and Peter (1918)
El mundo de William Crissold (The world of William Crissold, 1926)
El esquema de la historia (Outline of history, 1920)
La ciencia de la vida (The science of life, 1929)
Hombres como dioses (Men like gods, 1923)
Autobiografía (1934)
El destino del Homo sapiens (The fate of Homo Sapiens, 1939)
etc...
Hace mas de cien años, Herbert George Wells publicó en Londres su memorable novela La guerra de los mundos.
Wells mediante artículos periodísticos y conferencias creía en una sociedad más justa. Propugnaba un sistema político que estuviera a medio camino entre el capitalismo que él conoció y el socialismo, que corrigiera los excesos en un sentido como en otro, de hecho llegaría a entrevistarse tanto con Stalin como con Roosevelt. Wells fue un profundo defensor de los derechos humanos y nacionales. Apoyó la Sociedad de Naciones, como único garante posible de la convivencia pacifica entre naciones y también como el único foro válido de resolución de contenciosos internacionales.
Su trayectoria literaria se puede dividir en varios periodos, el primero como escritor de novelas de fantasía, de ciencia - ficción o de anticipación, de donde proceden sus títulos más conocidos "La máquina del tiempo" (1895), "La isla del doctor Moreau" (1896), "El hombre invisible" (1897) y "La guerra de los mundos" (1898) donde utiliza la fantasía como fábula del mundo que vivía para realizar una crítica social, que enmarca su transición hacia el siguiente periodo, adscribiéndose a la tradición de Dickens, dominado por el realismo narrativo y una crítica más directa hacia la sociedad como en "Kips, historia de un alma simple" (1905). En su novela "Ann Veronica" (1909) se anticipa a lo que serían los movimientos feministas de liberación de la mujer del siglo XX.
El siguiente periodo se caracteriza por publicar obras de carácter enciclopédico, pero siempre centrado en la sociedad, en el devenir de la historia, y el futuro de la humanidad, "El perfil de la historia" (1919), "La conspiración abierta" (1922). Murió al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial, sin que los horrores cometidos por los estados le hicieran desesperar de su intento de crear un mundo mejor, más justo y solidario, no obstante sus últimos escritos "El destino del homo sapiens" (1939), "La mente a la orilla del abismo" (1945) están teñidos de pesimismo ante su impotencia frente una humanidad que por ambición y odio se destruye a si misma.
La máquina del tiempo (The time machine, 1895): Es la historia de un científico que crea una máquina que se puede mover en la dimensión del tiempo. Este científico le cuenta a un grupo de personas importantes, primero sobre su máquina, y luego sobre el primer viaje que hace al futuro. Este viaje es hecho al año 802'701, y el científico cuenta que en esa época la raza humana ha evolucionado a dos clases de seres: los Eloi y los Morlock. Este científico es llamado en la novela el Viajero del Tiempo, y se queda más o menos un semana en el futuro.
Los Eloi son gente pequeña y con poca inteligencia. Se visten con mantas, y comen frutos que les da la naturaleza. Todo el tiempo están cantando y bailando felices. Viven en la superficie aparentemente felices, pero le temen mucho a la oscuridad.
Los Morlock son todo lo contrario de los Eloi. Viven bajo la tierra, y parecen monstruos blancos con ojos grandes, y no aguantan al luz. Hacen las mantas para los Eloi, y por las noches, antes que salga la luna, suben a la superficie a coger Elois, y llevarlos a las profundidades para comérselos. Los Morlock se alimentan de Elois.
Estos Morlock retienen la máquina del tiempo del científico, y además tratan de comérselo, pero al final el científico recupera su máquina. Viaja unos millones de años más al futuro, pero no se queda por mucho tiempo allí, y vuelve al presente a narrar esta historia a aquellas personas importantes
El hombre invisible (The invisible man, 1897): Un forastero llega a la estación de Bramblehurst y se dirige al pueblo. Allí se aloja en la posada de la señora Hall que lo aloja en una de sus habitaciones. El desconocido se muestra hostil con la posadera, pero esta piensa en que le había pagado y tenía intención de quedarse por un tiempo, por lo que no le pone ninguna pega a la actitud del cliente. El forastero pide a la señora Hall que le recojan su equipaje en la estación, pero esta le dice que no puede ser y le cuenta que un sobrino suyo tuvo un accidente con una hoz y se corto el brazo, el forastero muestra una leve carcajada, lo que produce que la señora Hall piense en la grosería del forastero, pero ella sigue pensando en que ya había pagado.
El señor Henfrey, relojero de Iping (el pueblo en el que se encuentra la posada de la señora Hall), acude al bar de la posada donde la señora Hall le pide a Teddy (el Sr. Henfrey) que si puede arreglar el reloj de la sala en la que se aloja el desconocido. Este le dice que como no y entran en la habitación donde el huésped le replica a su posadera que normalmente prefiere que no lo molesten, porque prefiere estar solo. El Sr. Henfrey se pone a arreglar el reloj y lo desmonta todo para intentar entablar conversación con el desconocido, pero a la primera palabra que dice Teddy, el forastero le comenta que solo debe ajustar la manecilla y no necesitaba desmontarlo todo. El relojero ante el desplante del desconocido, se va y en el pueblo se encuentra con el Sr. Hall, marido de la posadera, al que le cuenta lo ocurrido en la posada con dicho huésped, del cual no a proporcionado datos algunos. El Sr. Hall acude a la posada y antes de que este le reproche nada a su mujer, la señora Hall le reprocha que había tardado mucho y cuando el Sr. Hall hace su reproche a su mujer, esta le dice que se ocupe de sus asuntos.
El señor Cuss, Farmacéutico del pueblo, estaba interesado en hablar con el forastero (el hombre invisible) desde que supo que tenía en su poder un montón de botellas y todos aquellos vendajes, puro interés profesional, pero no conseguía establecer una comunicación con él. La señora may quería echarlo porque no obedecía las normas domésticas, pero este le respondía con una paga extra, por lo cual la mujer lo seguía aceptando en la posada. El forastero trabajaba todos los días, sin diferenciar días de trabajo de días de descanso. Sus paseos nocturnos por las calles de Iping, asustaban a la gente del pueblo. A finales de abril el señor Cuss pudo hablar con el forastero, el cual consiguió que saliese corriendo de la sala, el farmacéutico, y se fuera a tomar una copa con el vicario. Mientras tomaban la copa, el farmacéutico le contó al vicario que se había asustado mucho y por eso había salido corriendo de la posada. El señor Cuss acudió junto del forastero para la suscripción de enfermera y en un momento en el que el forastero se levanto, el farmacéutico observó como el forastero no tenía brazo, aunque cuando salió lo aparto con el puño y sintió como si tocase un brazo, a pesar de que no viese ninguno.
En este capítulo, nos relatan lo ocurrido la noche del festival en Iping en casa de los Bunting. Esa noche se encontraba la ciudad de fiesta y en la quietud de las cuatro de la mañana la señora Bunting parece sentir que abren la puerta de su dormitorio y la vuelven a cerrar, y no hace nada, pero cuando escucha un estornudo en el pasillo se asusta y avisa a su marido que coge un atizador de chimenea y baja al primer piso para ver si existe alguna irregularidad. Observa una luz en su despacho, y cuando escucha el sonido de las monedas sale corriendo hacia el despacho y cuando abre la puerta no hay nadie. Vuelven a escuchar un estornudo y se dirigen a la cocina aterrados de miedo y allí consiguen ver como se abre la puerta pero no ven a nadie. Todo quedo en un susto, pero los Iping se quedaron sin dinero, y sin saber quien era el ladrón invisible.
Un día en la posada, el señor Hall y su señora bajaron a la bodega. La señora Hall se había olvidado de bajar una botella y le manda a su marido a que acuda por la citada botella. Cuando sube ve la puerta del forastero entreabierta y al bajar ve que está sin el cerrojo, cuando la noche anterior se lo habían echado a todos él y su mujer, por lo que abre la puerta y no ve a nadie. Su mujer lo llama a la bodega y este le cuenta lo ocurrido, por lo que suben a la habitación y mientras están en ella escuchan un estornudo y a alguien subiendo las escaleras, a pesar de que no ven a nadie. En la habitación, los muebles se empiezan a mover lo que obliga a los Hall a salir de la habitación, cuando salen observan como la puerta es cerrada con llave. Llaman al vecino, el señor Wadgers (el herrero), para comentarle el tema y cuando están comentando el tema en el pasillo sale de allí el forastero. El señor Hall lo sigue a la sala y el forastero le ordena que salga de la sala.
En este capítulo, se relata que ocurrido lo comentado en el capítulo anterior. El señor Wadgers y el señor Hall acuden junto del magistrado para solicitar una orden de arresto y mientras esto ocurre, en la posada el forastero al ver que nadie hace caso a sus llamadas acude junto de la señora Hall la cual le reclama el dinero y este le dice que aún no lo había recibido. La señora Hall sigue en las mismas y el forastero en pleno ataque de ira empieza a quitarse los vendajes, y todo lo que cubría su cara y la gente del bar se asusta al ver que no tiene cabeza. La gente de los alrededores acude a la posada y el forastero se va para su habitación. Cuando llegan el señor Wadgers y el señor Hall, vienen acompañados del policía del pueblo con una orden de arresto. Suben los tres a la habitación del forastero y retienen al forastero sin cabeza. El forastero se quita los guantes y entonces el policía no ve las muñecas para ponerle las esposas. Bajan al primer piso de la posada y el policía le quita las esposas para llevárselo a comisaría y el forastero aprovecha para quitarse las ropas y escaparse entre la avalancha de gente que se encontraba en la posada.
La guerra de los mundos (The war of the worlds, 1898): Todo empieza cuando se observa unas luces en Marte. A los pocos días cae un meteorito pero se descubre que es artificial por lo tanto tiene que haber sido creado por un ser inteligente. El cilindro caído del cielo se empieza a abrir y al poco tiempo emergen unos seres procedentes de Marte que con un aparato matan a todo el que se acerca al meteorito. Al principio la gente piensa que los marcianos no se van a poder mover del agujero creado por el meteorito al caer por la diferencia de gravitación pero más tarde le comprueba que esa hipótesis no es cierta y los extraterrestres empiezan a moverse por la zona montados en un trípode de metal gigante y a matar a la gente. Al mismo tiempo cae otro cilindro del que también salen otros extraterrestres y así cada veinticuatro horas. En primera instancia el protagonista no piensa en huir pero al ver que la situación empeora el y su mujer abandonan Maybury en un carro alquilado y van a Leatherhead, donde se encuentra el hermano de la mujer. Cuando llegan, el hombre dice que es su deber volver a Maybury y devolver el carro alquilado a su dueño. En el camino el caballo se asusta y se cae perdiendo la vida, el protagonista decide seguir a pie hasta su casa esquivando a los convertidos en enormes marcianos. Hasta llegar a su casa se encuentra con gente muerta y con fugitivos. Ya en su casa toma algo de comer, al rato aparece un soldado que está en una situación parecida. Los dos se acompañan durante un rato, el soldado va hacia Londres y el protagonista en busca de su mujer para los dos juntos ir hasta un puerto y marcharse al continente.
Juntos llegan hasta Weybridge donde todavía no se sabe mucho de los marcianos. Pero en su parada les atacan los marcianos y se separan. El protagonista se mete en el río y tiene la suerte de que uno de los marcianos es herido accidentalmente por otro extraterrestre y puede huir en una barca que se encuentra a la orilla del río. SE queda dormido y cuando despierta a la orilla del río le sorprende un vicario El religioso ha perdido la cabeza y no hace más que molestar y maldecir. Se ocultan entre unos árboles durante largo tiempo sin poder comes ni beber.
Mientras tanto el hermano menor del protagonista se ve inmerso en una aventura arriesgada con unas señoritas intentando huir de los marcianos al ir en busca de su hermano. Acaban saliendo de Gran Bretaña en barco hacia el continente.
El vicario y el protagonista se esconden en una casa cercana pero muy a su pesar justo al lado cae el sexto cilindro. Desde dentro observan como fabrican los marcianos sus armas y todo lo que hacen. Al poco tiempo el protagonista tiene que matar al vicario a causa de sus gritos que podían alertar a los marcianos de su estancia en la casa. Después del terrible acontecimiento se marcha intentando que los marcianos no le oigan. Vaga por la zona en busca de comida y fortuitamente se encuentra con el soldado del principio. El soldado le cuenta que ha pensado en vivir en las alcantarillas y formar una nuevas sociedad bajo tierra al principio le convence pero se da cuenta de que eso no puede ser y de que tiene que haber otra salida para los humanos. Pasan juntos una noche pero el protagonista prefiere encaminarse en dirección a Londres. Cuando llega allí descubre que todos los marcianos han fallecido a causa de las bacterias existentes en la Tierra, cuestión que descubren más tarde algunos científicos.
Cuando regresa a por su mujer no está y Leatherhead ha sido despoblado. Con pocas esperanzas de encontrar su casa en condiciones, vuelve a Maybury y allí se encuentra con su mujer a la que había contado entre los muertos.
Los primeros hombres en la Luna (The first men in the Moon, 1901)
Anticipaciones (Anticipations, 1901)
Una utopía moderna (A modern utopia, 1905)
El amor y Mr. Levisham (Love and Mr. Levisham, 1900)
Ann Veronica (1909)
Mr. Polly (1910)
El nuevo Maquiavelo (The new Machiavelli, 1911)
Joan and Peter (1918)
El mundo de William Crissold (The world of William Crissold, 1926)
El esquema de la historia (Outline of history, 1920)
La ciencia de la vida (The science of life, 1929)
Hombres como dioses (Men like gods, 1923)
Autobiografía (1934)
El destino del Homo sapiens (The fate of Homo Sapiens, 1939)
etc...
Saturday, October 18, 2014
El ángel de piedra, medio arrodillado...
El ángel de
piedra, medio arrodillado,
medio caído,
lleva a sus labios la trompeta...
¡Temed,
hijos de la sangre!
Los caballos
volverán a recorrer y devastar al tierra.
soplara
avernal fetidez,
os visitaran
pesadillas inmundas,
se partirán las
cruces del camino...
las huestes
han acudido a la llamada del ángel
de las alas desplumadas
y rotas,
del
encadenado eterno en el muro del olvido...
La siega
final ha comenzado.
Las sombras
reptan devorando a sus dueños.
Las madres
ahogan , llenas de dolor, a sus hijos, en la cuna.
Es la hora
de la desesperación, del castigo.
Imágenes
santas se convierten en serrín y harina.
La higuera
sin frutos es abatida y el arco triunfal es derribado
y hay un
festín de ojos glaucos para los grandes cuervos.
Las
trompetas abaten muros y protecciones,
¡pobre de la
mujer seca!
¡qué llore
sangre el guerrero de espada oxidada!
Thursday, October 16, 2014
Le dio la sangre para ser mujer...
Le dio la
sangre para ser mujer...
la hizo
mujer para ser madre...
la hizo
madre para ser una diosa...
Del aire,
del tiempo, de la tierra, del amor y el fuego....
Tuesday, October 14, 2014
Grandes mujeres, si: MALALA YOUSSATZAI.
MALALA
YOUSSATZAI.
La joven
paquistaní lucha por el derecho a la educación de todos los niños.
En el 2009,
con solo 11 años, escribe un blog para la BBc sobre la vida bajo control
talibán en Pakistán.
En Noviembre
del 2011 gana el premio Nacional por la Paz en Pakistán.
En Octubre
del 2012, día 9 por mas señas, recibe un disparo en la cabeza de un comando
talibán. Es trasladada a un hospital de Gran Bretaña.
En
Julio de 2013 en su discurso ante la ONU
promete que no se dejara silenciar por los talibanes.
En Agosto
del 2013 gana el premio Internacional Infantil de la paz.
El 10 de
Octubre de 2013, gana el Sarajov a la libertad de conciencia del Parlamento
europeo.
Ahora, en
Octubre del 2014, le han concedido el premio Nobel de la paz.
"Un niño, un
profesor, un bolígrafo y un libro pueden cambiar el mundo"
"Ella dice que nunca pensó que los talibanes fueran capaces de agredir a una niña. "Me preocupaba más mi padre. Pero llegué a preguntarme ¿qué harías, Malala, si llegara un talibán? Lo golpearía con un zapato, pensé", comentó la joven.
"Pero luego me dije, 'si te encuentras con un talibán con el zapato en mano entonces no habrá ninguna diferencia entre tú y el talibán', agregó Malala."
Friday, October 10, 2014
De caza por el barrio.
El pasado viernes fue día de caza por las librerías del
barrio. Buena caza y buenas piezas cobradas. La suerte es así, te pasas semanas sin encontrar nada
y, de pronto, sin comerlo ni beberlo. ¡Zas!, encuentras cosas interesante y a precios más interesantes todavía…y ¡tuve que
elegir!, dejar otras ediciones para otros días pues de llevarme lo que me apetecía
dejaba la tienda en baldas. Demasiado.
Sigo
esperando la edición de “Blaze” de Stephen King, tiene que estar al caer.
Los primeros
son lo de menos. Solo por seis euros me lleve “Premios Nebula 1”, para Javi que
ya se compro el 2 pero no encontraba este, se llevo una buena alegría. Con el
“Los viajes de Tuf” de George R. R. Martin, una reedición de este libro que ya
no se encontraba ni en los basureros (es del 86) y aunque esta como una novela
es en realidad un recopilación de relatos sobre ese personaje (A Ed le encanta
este escritor que para mí ni fu ni fa).
Después por
solo 10 euros tres libros a cual mejor, para mí los tres, por supuesto. Uno
antiguo de José Manuel de Prada que visto lo que me gusto el ultimo que
escribió: “El séptimo velo” y recordando “La tempestad” pues me apetecía mucho
seguir leyéndole alguna cosa más; descatalogado y medio perdido: “La vida
invisible”, que, además, me parece que algún premio consiguió. Por otro lado
“Contrato con Dios” de Gómez-Jurado, un libro bastante novedoso y de buenas
referencias, sobre todo en una edición de lujo con bellas ilustraciones, una
pequeña joya y que espero mucho de él. Y para terminar un libro que ya me
habían recomendado algún amigo pero como libro extraño y diferente: “Heridas
abiertas de Gillian Flynn”, una escritora novel que tiene en su haber los
piropos del monstruo del terror que es King, lo que me echaba un poco para
atrás pero ante el precio me decidí (Una mezcla de dramón, intriga y terror).
Ya contare.
Ya contare,
yo feliz. Acabada esa irreverente y deliciosa e inteligente novelita que es “El
asombroso viaje de Pomponio Flato” de Eduardo Mendoza, uno de mis referentes de
la novela española de este tiempo. Aun recuerdo como me reí con su “Sin
noticias de Gurb” , “El misterio de la
cripta embrujada”, “El laberinto de las aceitunas”, “La aventura del tocador de
señoras” o “El último trayecto de Horacio Dos” (Tuve que leerlas a escondidas
pues daba una impresión de loco o insano a carcajada limpia con un libro en la
mano). Un escritor genial, corrosivo, perspicaz e inteligente, muy inteligente,
nunca me deja impasible pero nada recomendable para leer en el metro o en el
autobús. Ya empecé “La apelación” de Grisham, no es mi gran escritor pero están
bien, se leen de forma agradable y, de vez en cuando, da alguna buena sorpresa.
Y me
comprare sin falta “La decima sinfonía”, decidido ya.
Y volver a
mi proyecto inacabado.
Y mi
“Primavera” de Botticelli, está ya a la mitad, lo que me queda aun, más de un
año todavía. Está quedando preciosa.
Habrá que
preparar las tarjetas de crédito, no hay otra forma de llegar sino, para la
compra de los libros de los niños, el material escolar, la ropa de
otoño/invierno. Todo aumenta de precio menos los salarios, como decía me parece
que Perich: “El dinero viene y se va, se va, se va, se va,……” O como mi padre,
en su sabiduría popular: “Hay dinero macho y hembra. El de los demás es hembra porque cría. El mío es macho, no cría, solo
desaparece”. Porque en época de crisis los millonarios son mucho más
millonarios y los pobres somos mucho más pobres. Cuestión racial, imagino o
genética, puede ser.
Lo correcto
del punto de vista político. Así damos dinero a Marruecos, acogemos a los
marroquíes, etc.…y el rey de ese país uno de los diez hombres más ricos del
planeta. Sera aquello de: “Cogen el dinero de los pobres de los países ricos
para dárselo a los ricos de los países pobres”.
Y mi pesar
continúa. Me siento mal viendo a estos jóvenes con “La farola” y no poder
ayudarlos. Antes siempre les daba algo, unos céntimos, algo es algo, menos es
nada. Pero, ahora, es que lo tengo a la puerta de mi casa, otro en la esquina,
dos más en la plaza de la Iglesia parroquial, otros dos en la plaza del barrio,
uno en la puerta del súper, otro en la puerta de la frutería, y otro en la
panadería…. ¡cómo ayudar a tantos con
tan poco!....si al final nosotros seremos lo que pidamos a no sé quien, a
alguien. Y no hablemos de los vendedores de videos piratas…o de los bolsos y
carteras de marca…
Tuesday, October 07, 2014
El PIM, PAM, veraneo, PUM de Mara.
El PIM, PAM,
veraneo, PUM de Mara.
¡Qué verano!
Contenta y
feliz por el aprobado en Junio de todas las asignaturas (Para las que no lo
sabéis aprobó primero de la ESO, al segundo intento, es decir, después de
repetir curso.) pues hubo que dejarle y consentirle tener unas buenas y
viajeras vacaciones de verano. No me gustaba la idea pero, al final, hubo que
transigir y dejarla ir, al fin y al cabo iba de visita familiar.
Allá se fue.
Destino Vigo y sus abuelos, por parte de padre, tíos y tías y primos y primas.
Se fue pensando en ir todos los días a la playa, sol, calorcito, arenas
doradas, música por los altavoces; en noches de conciertos de música en el
auditoria al aire libre de Cástrelos con las primas; en conocer parajes y
nuevos sitios cada día; mucho marisco como las ostras de la Piedra, las
nécoras, las almejitas y un largo etcétera. Veinte días con sus noches. La deje
en el avión rumbo a las tierras gallegas.
Después
otros veinte días con unos tíos, estos por mi línea familiar, que están en Meknes
(la exótica y sorprendente Marruecos), gente muy agradable y cercana que ya la
habían invitado mil y una vez, un viaje que le hacía especial interés y
curiosidad. Salir de la España. Allá la deje en el aeropuerto, T4, de la mano de la azafata de acompañamiento
(50 euros adicionales, valió la pena). No sé qué pensaba en lo que haría y
vería allí. Sabía que Meknes, una de las ciudades imperiales de Marruecos está
en el interior del país, que hacía mucho calor, pero que mucho y la vida es mas
anodina que otra cosa pero….allá se fue dejándome el corazón encogido y triste.
La eche de
menos cuando se fue a Vigo y la eche mucho más cuando se fue a Meknes.
Finalmente
en Fuengirola otros pocos días. Llego, nos beso, durmió y, ¡ale! Otra vez en
ruta con mi hermana pequeña y su crio. Bueno, crio, tiene 16 años y mide cerca
de uno noventa. A Fuengirola.
Lo malo fue
lo que pasamos en la distancia porque nada sale como uno quiere y menos como
uno sueña. En Vigo empezó todo muy bien, besos a la familia, achuchones de la
abuela, buena comida hasta reventar y un esplendido y sensacional día de playa y, con él, tras dos días de
nieblas aburridas, una otitis dolorosa, supurante y cabreante. De medico a
farmacia, gotas y antibiótico. Cuando se curó y pudo respirar ya estaba de
vuelta. Un solo día de playa, ni una noche en Cástrelos. Nada de nada. Al menos
vio a los abuelos que es lo más importante. Yo, aquí, desde la distancia
sufriendo con ella, la pobre. Se aburrió como un caracol de carreras haciendo
el calentamiento previo.
Hablamos
cuando llego a Casablanca en el avión, en como la recogieron y la llevaron en
una grandísimo coche de viaje. Como pararon a mitad del camino a beber té y
tomar unas pastas de allí. Como, a la entrada de Meknes pararon otra vez para
cenar. Escogieron un trozo de carne en una carnicería, a la vera de la ruta y
la llevaron a un restaurante donde se la prepararon a las brasas, delante de
ellos, con una gran ensalada. Como no
durmió esa noche pues el tiempo estaba plomizo de calor y sudo toda la santa
noche y….amaneció con fiebre (cerca de los cuarenta grados), dolor muscular por
todo el cuerpo, escalofríos) De medico en medico y tiro porque me toca. Yo
sufriendo y llamando a todas horas con una factura de teléfono que mejor que no
la vea Ed. Encima le vino la regla a todo esto, para complicarlo más, una regla
con dolor añadido, dilatación de vientre y muy abundante que le duro… ¡quince
días! Todo fue una complicación de la otra. Una vez terminó, se puso bien de
todo y todos los males desaparecieron pero ya tenía que volver y volvió.
Escasos dos
días con nosotros y, frustrada, gafada y pensando en la mala suerte use tenia pues
FUENGIROLA. Espero que esta semanita todo le
vaya bien, por si las moscas he puesto una vela al santo. A la vuelta
tendrá que prepararse, ambas, ella y yo, para el nuevo curso. Nuevos libros,
nuevo material, algo de ropa, en fin, lo de todos los años. Nuevo curso,
segundo de la eso. Ya veremos qué tal va eso porque la tendencia es fatal. Por
ahora, si, ya sé que no vale hacer la comparación, va a dos años por curso y
esperemos que cambie la tendencia.
Verano de
sufrimiento, a distancia, con dolor y con el corazón encogido. Solo deseo que
esta semana pueda ir a la playa, andar por el paseo, comer pescadito frito que
le encanta, escuchar algo de flamenco y poder ir a una gala de baile andaluz
con el que esta eufórica.
Veremos, ya
os contare como acaba esta semana.
Friday, October 03, 2014
Mal de ojo.
Mal de ojo.
Hace ya un par de años, vivían aun mis abuelos, que en paz
descansen, en una pequeña y muy bonita aldea: La Hermida. Como todas
las aldeas tenia su riachuelo, su serrería, su iglesia en lo alto de una pequeña
montaña, su tienda de todo (ríete tú de los "chinos" de ahora) y un
campo de fútbol, amen de campo, montañas, frutales, vides, etc. Como era usual
en esos tiempos y lugares, mi abuela tenía sus gallinas (¡Que buenos huevos
frescos, grandes, amarillos!), sus dos o tres cerdos, su bodeguita para el vino
y su vaca, la de toda la vida, casi de la familia, para la leche diaria.
La recuerdo vestida siempre de negro, con su pañuelo negro
en la cabeza, al lado del hogar de la cocina. Pequeña, rápida y de lengua mucho
más rápida, dominaba siempre la situación por dura que esa fuera, todo problema
iba a ella y ella lo solucionaba, de forma drástica, algunas veces; era el
alma, el corazón, el banco y el cerebro de la casa.
La anécdota que voy a contar empieza un día de verano y con
la leche de la vaca rojiza, sanguinolenta.
"Ha sido la
Veneno , paso ayer por aquí y se puso a dar vueltas alrededor
de la vaca. Si esa quiere guerra la tendrá, no sabe con quien se esta metiendo
y yo que la ayude cuando su marido desapareció y cuando no tenia ni para
vestirse."
"Que si, es mala como ella sola. Es posible que no sepa
lo que hace, pero no lo creo, es mala a rabiar. ¿Que puede tener en contra
nuestra? ¿Que le ha hecho nuestra vaca?"
"¡No!. Si mañana sigue así lo solucionaremos de forma
adecuada, lo malo será aguantar dos o tres días. ¡No puedo meter esta leche a
la lechera!"
"Vamos a ver, el veterinario no cura estas cosas, no
sabe de estas cosas. El para un parto, para firmar las hojas de salud, para dar
un antibiótico, para aconsejar en una compra de ganado, pero..... ¡Que va a
saber el de malas miradas, de la mala envidia de alguna gente que mira
torcida!, ¡Que sabe el del mal de ojo! Y créeme, es un mal de ojo, la han
mirado mal y por eso da sangre en vez de leche"
"Esa mujer tenia que estar encerrada, le hizo lo mismo
a Maruja el mes pasado y a la
Tía Lola la vez anterior. Sabe que hace daño y lo hace a
posta. Tendrá lo que se merece".
Así estábamos con el mal de ojo de la vaca y yo, chica de
ciudad pasando unos días de verano en casa de los abuelos, no entendiendo nada.
Menos entendí cuando al día siguiente, de nuevo la vaca había sangrado al
ordeñarla, la abuela me mando a ir a la iglesia del pueblo y pedirle al cura,
por favor, una ostia bendita de su parte. Allá me fui yo al quinto pino ideando
como evitar el recado de mi abuela; la alternativa que pensaba no era la ostia
consagrada sino la panda de ostias que el curita del lugar me iba a dar. La
ostia, pensaba con gran temor, no la iba a recibir la vaca sino yo y de otro
tipo.
Pero no, el cura, un viejecito muy simpático me hizo la
ficha primero: padres, hermanos, colegio, estudios, si iba a misa todos los
domingos, si respetaba la ley de Dios, etc... Después me hizo arrodillar,
santiguar y, como con gran misterio, cogió una ostia bendita, la envolvió en un
pañuelo de encaje blanco y me la metió por dentro de la camisa, al lado del
corazón. "Que no se te caiga, ten en cuenta que llevas el cuerpo de
Nuestro Señor Jesucristo".
Volví flotando, feliz, con todos mis terrores ya
desaparecidos.
Le di la ostia a mi abuela que, antes de nada, se arrodillo
y se puso a rezar lo que a mi me pareció una eternidad. Después, con gran
escándalo por mi parte, la vi pulverizar la ostia y mezclarla con unas hierbas
en una pequeña tina azul, de plástico. La llevó a la vaca e hizo que la vaca
comiese aquella mezcla.
Ni que decir tiene que, al día siguiente, la vaca dio la
mejor leche que jamás probé, y no recuerdo que volviera a ponerse enferma.
¡Cosas de las abuelas!
Pero siempre quedó, en mi recuerdo, el miedo que pase camino
de la iglesia, que minutos de terror...
Wednesday, October 01, 2014
Las notas de Mara.
Las notas de
Mara.
Quedo con
las amigas a las nueve y media, en la puerta de la escuela.
Sé que
durmió mal, muy mal.
No quería
desayunar, no tenía hambre, el nudo en el estomago. Tuvimos la bronca
pertinente, la de la mañana. Al final, le puse en la mesa un vaso de leche con
cereales, los que le gustan, los de siempre. Al lado, la bolsa de magdalenas
aun sabiendo que no cogería ninguna.
Se fue tras
los dos besos en la mejilla.
Quedamos a
las once y cuarto en la cafetería, Madriddelicia, al menos conseguiría que
tomase una media mañana y, en terreno neutral, ella se sentiría más tranquila.
Cuando
llegue ya estaba allí con la amiga de los últimos meses, Carol.
Sonreían
sentadas en unas sillas altas. Se levanto nada más ver me y me abrazo, le
relucían las mejillas y los ojos.
Me dio el
boletín. Todos aprobados. Solo estaba la discrepancia de Educación Física y
Técnicas de estudio con sendos seises. El resto una uniformidad de cincos, todo
aprobado, todo con cincos pelados, mondos y redondos. Si pudiesen aprobarlas
con menos notas, cuatro, por ejemplo, eso serian las notas. Fue una maldad la
que me vino a la mente. La deseche, me alegre por mí y por ella.
Rápida, viéndome sonreír, me pidió un regalo recompensa por haber aprobado todo. No le pude decir que no aunque le insinué que habiendo repetido no sería cosa de mucho vuelto y alto copete.
Rápida, viéndome sonreír, me pidió un regalo recompensa por haber aprobado todo. No le pude decir que no aunque le insinué que habiendo repetido no sería cosa de mucho vuelto y alto copete.
Me dijo que
no, solo una tarjeta de memoria para el móvil, de una giba o de dos, solo valía
9 ó 10 euros, acabo con un porfá que me convenció, que sí. Se lo compraría.
Nuevos
besos, abrazos, risas y unas tortitas con nata que estaban pasables, solo eso.
La amiga pidió un “no sé, no sabe, no contesta” y se quedo sin probar bocado o
beber algo.
Con las notas un libro a leer en verano, recomendación de la profe de lengua: El reino del dragón de oro de Isabel Allende. Unas hojas de sociales para leer y con ejercicios pues no pudieron darlas en el curso. Un trabajito opcional para tecnología como un juego de construcción. Y, por último, estos profes no se cansan aunque ya saben que nada se hará de lo que proponen, es muy difícil mantenerles la atención: “The King Arturo” un librito de ingles para ídem y que ya se lo compré.
Con las notas un libro a leer en verano, recomendación de la profe de lengua: El reino del dragón de oro de Isabel Allende. Unas hojas de sociales para leer y con ejercicios pues no pudieron darlas en el curso. Un trabajito opcional para tecnología como un juego de construcción. Y, por último, estos profes no se cansan aunque ya saben que nada se hará de lo que proponen, es muy difícil mantenerles la atención: “The King Arturo” un librito de ingles para ídem y que ya se lo compré.
Ed, al
mediodía, feliz, la animo y felicito como si fuera algo muy especial. Lo es,
para el sobre todo. Tuve que cortarle la euforia no fuera a prometer lo
que no debe, cosa que suele hacer de
buena fe pero con malos resultados.
El hermano,
con un gesto disciplente, de que es mucho mejor estudiante, le soltó: “¡Solo
cincos siendo repetidora! Qué vergüenza!
Bueno,
empezamos ya con los días de vacaciones. Se levanta mas allá de la doce para
tumbarse en el sofá, bailar con la música, picar entre horas. Por la tarde ha
salido con las amigas u par de veces, vuelta para aquí, vuelta para allá. El
Messenger es otra obsesión que habrá que regular.
La pena es
la piscina de aquí al lado, es imposible ir a ella por saturada y los
comportamientos de los asistentes. Veremos cómo lo montamos hasta agosto.
Mientras
escribo esto me empieza el dolor de cabeza por los golpes en el piso de al
lado, justo al lado, llevan los obreros así desde las ocho y media, no hay
quien los aguante, retumban, los golpes, como dentro de mi cabeza y o los mato
o me tiro por la ventana así que lo mejor será salir de casa a dar una vuelta y
despejarme.
Monday, September 29, 2014
Ojala no hubiera abierto el armario.
Ojala no hubiera abierto el armario- pensaría mucho
más tarde, derrengado, cansado y con las ropas hechas girones- ojala no se
hubiera sentido atraído por el misterio de lo que encerraba el armario de la
abuela, con su gran luna delante, con sus miles de cajones, con sus lugares
oscuros y secretos, con sus olor a alcanfor y vainilla…
Pero la vida está hecha de pequeñas elecciones. Derecha
o izquierda; la derecha te lleva a
encontrarte con el tío y la tienda de los helados de chocolate con topping;
la izquierda te lleva a encontrarte con Pepón el bruto de la escuela y dos o
tres capones mientras se ríe de forma loca y alucinada: Derecha o izquierda
pero nadie sabe a dónde vas o cual era el resultado de tus acciones.
O abrir un gran, muy gran armario lleno de años de
atesorar cosas o simplemente dormir la siesta y dejar pasar el tiempo de
verano, tiempo que parece ralentizarse de
forma alucinatoria, perezosa, muy lenta; peor que una clase de
matemáticas con Don Pedro y sus bostezos y sus extraños garabatos en la pizarra.
Decisiones. Para un crio de doce años las cosas son más
fáciles. Así tumbado en la cama, sin taparte, hace calor, es verano, son las vacaciones
en el pueblo (la crisis, le dijeron sus padres, no habrá playa esta año así que
iremos a casa de los abuelos a pasar un par de semanitas, a que te de el sol y
aprendas algunas cosas de la vida rural y etc.….) dando vuelta y vuelta como un
cordero a la brasa, como había visto que hacían en una peli de aventuras en el desierto,
el reflejo del espejo de cuerpo entero (se enorgullecía y mucho de su
vocabulario, el más amplio de la clase, le gustaba encontrar palabras o frase
interesante y meterlas como pudiera en sus conversaciones con los mayores que se
quedaban lelos y lo miraban con cara de croqueta reventada) lo llamaba una y
otra vez, una y otra vez…
Se puso boca abajo y medio grito en voz bajita. Se desesperaba.
Oía como un murmullo lejano, las frases quedas, la conversación entre sus padre
y los abuelos en la cocina, palabras que no se entendían pues atravesar los
muros de piedra de la casa las dejaba hechas polvo. Hablaban además bajito,
como con miedo de que alguien se enterase de lo que decían. Problemas, decían
con aquel tono casi siniestro.
Las gallinas, más lejos todavía, estarían en el gallineros
sentadas o picoteando la tierra, buscando un alimentos que se les escaqueaba.
La luna del armario le decía ven a mis brazos,
dentro de esta fresquito, te devorare con camisa y todo, hay tesoros en mis cajones
y secretos lucidos y hermosos en mis rincones a oscuras, ven, ven, te dejare contemplar
todo y todo además se arreglara para bien ven, ven, necesito algo de un niño, su
imaginación, su dulzura, su ilusión incipiente…
Los avisos de que no tocara nada se difuminaban como
pasando por redes y árboles y ventanas cerradas.
Se dio cuenta que no se había quitado los mocasines
al subir a la cama, un error, si lo veía a si su madre le reñiría con la voz de
madre inteligente a un niño subnormal. Se los quito con desgana y pensó que
descalzo nadie lo oiría…andar…se acerco al armario…abrió las puertas que
chirriaron como el estertor final y
desgarrador de un moribundo…un soplo de aire fresco y alcanforado le inundo al
nariz…
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