Wednesday, December 04, 2013

Mara en su último día de exámenes y su cumple.


Mara en su último día de exámenes.

 
Se acaba de marchar toda ufana, satisfecha y orgullosa y eso que aun no ha acabado. Ha respondido bien a la presión en estos dos días y le queda solo la tercera, hoy: la Música que detesta un poco (mira que es fácil y sencilla, solo dan dos cosas y sencillas) y Sociales con los mapas del mundo y la historia de unos antiguos que ya han desaparecido.

 
Ayer me contó que al empezar el examen  de Lengua se puso a reír de lo fácil que era el examen, era faciliiisisiiiiiimooo. Después, al final, entregó el libro de trabajo de verano y los resúmenes de los dos libros de lectura que le habían mandado. Los resúmenes solo los entregaron tres alumnos, uno de las cuales, su intima amiga Carol, de la cual sabemos que dichos trabajos se los hizo la madre que tuvo la santa paciencia de leerse los libros en este verano. La profesora se enfado un poco con el resto de la clase y les dijo que esos trabajos los iba a valorar con un punto adicional. (Entre nosotras y que no se entere nadie: yo le hice los resúmenes de los libros y eso que, últimamente, la Allende no me gusta nada). De Ingles más de lo mismo, examen fácil y entrega del libro de trabajo. Del librito de lectura no pidieron nada por lo que se enfado un poco pues yo si la obligue a llevarlo terminado.

 
Después, en el postre de la comida, y con su padre le entregamos sus regalos de cumpleaños. Cumplió trece años pero decidimos no hacer nada especial por los exámenes, ya tendremos tiempo para celebrarlo como se merece una ocasión como esta. Yo le entregue el primero, paquete de golosinas, medio kilo. Sonrió al abrirlo, pero se noto como se mosqueaba quedando un tanto sorprendida y desilusionada.

 
Después, ante el gesto de la niña, el padre le dio el segundo paquete: un conjunto de bolígrafos de gel de mil colores. Le gusto pero siguió con el ceño fruncido y la boca se le puso muy pequeña. Las cosas del colegio no valían como regalo, nos dijo, eso era hacer trampas. Nos dijo que esos regalos no podían ser todo, que era un trece cumpleaños, un muy importante cumpleaños, que estaba segura que había algo más, que tenia que haber algo más.

 
A regañadientes saque el tercer paquete: Una cartera-monedero de la que estaba enamorada.

 
Eso ya le gustó. Ya le cambio la cara, se permitió una pequeña sonrisa, y un beso para nosotros.

 
Y siguió inquiriendo porque ella merecía algo más, que era poco, que tendría que haber alguna más sorpresa, que todo el conjunto era algo así… como… ¿barato?

 
Y sacamos la cuarta y última sorpresa, el verdadero regalo, se lo entregó su padre: unos pendientes de aro de oro con filigranas y brillos.

 
Aquí ya cambio todo, besos, abrazos, cariños, y hasta se permitió el llorar un poco de emoción. Empezaron las visitas al espejo para contemplarse con los pendientes, el peinarse diferente para resaltarlos, el preguntarnos cada cinco minutos si estaba guapa con ellos, que si la hacían un poco mayor….Al final, como siempre en estos casos, hubo que poner un poco de orden en la situación y hacer que se pusiera a repasar Música que queda como la importante mañana para aprobar. Después de la cena repaso a los esquemas de Sociales, a la cama y, ahora, allá va, camino de la gloria. Esperemos.

 
¡Lo necesito ya más que ella!

Monday, December 02, 2013

Un trámite sencillo.


Un trámite sencillo.

Le encargaron un sencillo trámite administrativo en el ayuntamiento de VXXX, nada realmente importante pero necesario. Solo era conseguir un justificante de haber pagado el IBI del año anterior, el original no se encontraba y por más que pusieron a la casa patas arriba no fueron capaces de encontrarlo.

Se levanto temprano, desayuno rápido y cogiendo el autobús al centro de la ciudad, bajo tranquila y con la duda de siempre, el donde, el cómo, el con quien…

El edificio estaba abierto y ya lleno de gente que o estaba sentada en los bancos de madera o se paseaba nerviosa entre las altas columnas; eso sí, casi todos llevaban bien visibles carteras con documentos como la de los grandes ejecutivos americanos menos las mujeres de pueblo que lucían la típica carpeta de cartón azul, la de toda la vida, como la que ella llevaba.

Se paro allí dentro unos segundos, orientándose, pensando que hacer. Vio la gran cola de información y con una sonrisa esperanzada se fue hacia allí. Se puso detrás de un joven trajeado y con corbata, no se aproximo demasiado por aquello de la distancia adecuada. El tiempo se le hizo eterno aun cuando solo estuvo en dicha fila una escasa hora. La funcionaria, al otro lado de la mesa ni contesto al saludo.

“Buenos días, me podía decir cómo conseguir una copia del recibo pagado del Ibi del año pasado de la casa…”

“¿Ibi?...”

“Si, ya sabe, el impuesto de bienes inmuebles”

“¿Del año pasado?...”

“Si, es que esta pagado pero, al parecer, hemos extraviado el recibo y lo necesitamos para otra documentación”

La señora se iba poniendo colorada, frunciendo el ceño, apretando los labios hasta que casi no se veían y haciendo una fuerza extraña como si tuviera una flatulencia repentina.

“¿Ibi ya pagado del año pasado?...”

“Si, eso le he dicho”.

“¿Una copia del recibo del Ibi ya pagado del año pasado?”

“Si señora”

“Pues no lo sé. Para pedir el recibo de pagar pues sí. Para pagar, también. Para reclamar, por supuesto. Pero para pedir un duplicado de un recibo ya pagado pues no lo sé. ¡Es raro!.  Inténtelo en ese otro despacho, el que está enfrente, ese que pone Ibi. El siguiente.”

Con cara mustia, descolocada, se fue al otro despacho pero allí se encontró con que no había fila y si un expendedor de números. Encima de la cabeza de las mujeres que atendían un gran luminoso rojo luminoso iba poniendo números correlativos. Cogió uno y se dispuso  esperar. Ya había pasado más de una hora y estaba como al principio. Ni el donde, ni el cómo, no el con qué o quién.

Largos tres cuartos de hora cuando su número apareció en el luminoso, mesa tres. Apenas tardo dos segundo en tropezar con la persona anterior, tirar la silla, ponerla en su sitio y sentarse.

“Buenos días me han enviado de información para pedir un justificante de haber pagado el Ibi de nuestra casa del año pasado. Nos hace falta para unas tramitaciones en la X/Comunidad”

“¿Ya esta pagado y sin problemas?”

“Sí, claro. Es que hemos extraviado el recibo original”

“Pues aquí no es”

“Y ¿a dónde debo ir?”

“A INFORMACION, justo enfrente, en esa cola”

“PERDONE PERO ES QUE YA ESTUVE ALLI Y DE ALLI ME ENVIARON AQUÍ”

“Pues si allí no saben, yo no sé donde, no es mi cometido, ¡QUE SE LO DIGAN ALLI!”

“Por favor….”

“Bueno, aquí no es y no puedo ayudarlo, vaya a aquel despacho que pone Tesorería y allí seguro que le atienden y se lo resuelven, pruebe allí quizás lo consiga”

“Gracias”

Para allí se fue sintiéndose una inútil. Nueva maquinita repartidora de números, nuevo coger número, nueva espera  esperando que el luminoso, también rojo, marcase el suyo y el que espera desespera. Las horas pasando y aun no había hecho nada de nada, para nada.

Cuando le toco fue como si tuviera una china en los zapatos.

“Buenos días me ha enviado la chica del Ibi que a su vez me había dirigido allí la de información para pedir un justificante de haber pagado el Ibi de nuestra casa del año pasado. Nos hace falta para unas tramitaciones en la X/Comunidad.”

“Ibi pagado del año pasado, ¿un justificante?”

“Pues sí, eso necesito”

“Pues aquí no es, pregunte en Información”

“Perdone, en Información me han dicho que no saben y ya he pasado por dos  despachos y estoy un poco aturdida”.

“Ya le he dicho que aquí no es…bueno, mira en ir al despacho de reclamaciones, ese de la izquierda, quizás te puedan ayudar”.

“Gracias”.

Y allá se fue arrastrando los pies y el alma. Se encontró con la hora del café, la hora no oficial, eh, que luego quitan derechos y todo es un cachondeo. Cogió el número en la maquinita de siempre y a esperar. Esperar con la duda de saber si lo conseguiría o no, las cosas ya no le parecían tan claras y no sabía si era culpa de su manera de hacer la gestión, mal por supuesto, o porque le estaban tomando el pelo de forma miserable. Incluso llego a pensar en que estaba siendo objeto de una broma de la televisión, de esas de la cámara oculta que tanto le gustaba.

A su tiempo llegaron, se sentaron en sus respectivas mesas y la atendieron.

“Buenos días me ha enviado la chica de Tesorería, que a su vez me había enviado la del Ibi que a su vez me había dirigido allí la de información para pedir un justificante de haber pagado el Ibi de nuestra casa del año pasado. Nos hace falta para unas tramitaciones en la Comunidad. Por favor ayúdeme, ya no se qué hacer más”

“¿Justificante de haber pagado el Ibi del año pasado?”

“Si...”

“Pufff…aquí no es pero espera un segundo.”

Se fue, la dejo sentada. Las agujas del reloj se movían de forma desacostumbradamente despacio. Los minutos pasaban lentos, muy lentos. Se iba adormeciendo y el estomago ya le iba haciendo ruidos de hambre y sed.

Apareció la chica de nuevo con un vejete delgado, de rosto afilado y muy arrugado que se dirigió muy amable el a la chica:

“Quiere usted un justificante de haber pagado el Ibi del año pasado, ¿verdad?”

“Pues sí. A eso he venido.”

“¿Para algo especial?”

“Papeleo en la comunidad que nos lo exigen, ya sabe cosas de herencias”

“Bueno, está bien le hare una excepción y se lo haremos,  a ver dígame la dirección completa y el nombre de a quien esta….”

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Ya habían comido cuando llego a casa. Su madre le había dejado la comida en el horno para que no se le enfriase demasiado. Se marido la miro ceñudo diciéndole que por un ratito en el ayuntamiento toda la mañana de picos pardos o de cafeterías y cosas así, que madurase que no tenia edad para perder así toda una mañana hablando con unos y con otros….

Saturday, November 30, 2013

Los pasos suenan...


Los pasos suenan

Cual llamadas viejas,

Leves esperanzas

En viejas puertas

Teñidas de orín.

Se abren, se cierran,

Te alejan de mí

Que nada espera.

Se caen, se levantan

Cerraduras ciegas

Ni Alicia en sueños

Pasar pudiera,

 

Las hojas vuelan

Con alas invisibles,

con el viento juegan

Y cansadas, molidas,

Casi rotas, vieja,

A la tierra regresan.

 

Polvo, comida.

Nueva vida, arena,

Leves caricias

De la madre tierra.

 

Los pasos se van,

..........se alejan.

Thursday, November 28, 2013

Grandes mujeres: Mo Mowlam.


Mo Mowlam.

Después de ser elegida diputada parlamentaria para Redcar en 1987, el ascenso de Mo Mowlam a través de los rangos del partido laborista británico fue veloz. Para 1989 era portavoz de la oposición sobre asuntos financieros y corporativos. Fue elegida al gobierno en la sombra en 1992 siendo responsable de las cuestiones femeninas antes de ser nombrada secretaria en la sombra a cargo de patrimonio el año siguiente. En 1994 fue secretaria en la sombra para Irlanda del Norte y después del triunfo de los laboristas en las elecciones generales en mayo de 1997 fue nombrada Secretaria de Estado para Irlanda del Norte.

El estilo honesto y enérgico de la Dra. Mowlam, diputada parlamentaria franca y popular, atrajo mucha atención durante sus años en el gobierno.

Renunció al gobierno en el 2000 y dedica su tiempo a las cuestiones de actualidad, a dictar conferencias y a hacer campaña en favor de una solución al problema de la pobreza.

Tuesday, November 26, 2013

Mara y las Bratz.


Mara y las Bratz.

 

Para mi suplicio tuve que tragarme “Bratz, la película” en un descanso en los estudios, una pausa misericordiosa, casi obligada antes de que ella o yo reventásemos. Así que al cine un viernes por la tarde, sesión de las cuatro y cuarto.

 

¡Pobres padres y su suplicio!

 

¡Qué mal habremos hecho para que nos castiguen tanto?

 

Pero ella salio eufórica de la película, le encantó, la chifló, la deslumbró……y todo lo acabado en ó. Salimos y, andando, le pregunto que quiere para merendar, total unos minutos mas o menos no eran importantes, cuando, ante su silencio, giro y no la encuentro a mi lado. ¡La perdí en la calle paseando!.

 

La primera reacción es llamarla a gritos. Y grite como una posesa, incluso me metí en medio de la calle llamándola por su nombre.

 

La segunda reacción fue correr a la esquina de la calle, a la otra esquina, atravesar, ver la ultima cafetería, la tienda modas, el chino.

 

La tercera fue acordarme de la policía, se hacia tarde. En esto que estoy llamando cuando me acuerdo del cine. Voy corriendo, con las sandalias de tacón en la mano….Allí la encuentro mirando embobada el cartel de la película y unas cuantas fotos de la misma.

 

Llego extenuada, sin aliento, sudando, con el corazón en un puño, toda despeinada y un brillo de desesperación en la mirada. Ella se vuelve, como si despertase de un sueño y me mira sonriendo, su sonrisa dulce y luminosa que se le acaba como por ensalmo cuando ve como estoy:

 

-“Mami, ¿Dónde estabas? ¿Cómo estas así? ¿Estas bien? ¿Te hacen daño las sandalias?

 

Me volví a mirar las fotos de la película, son preciosas. ¿Por qué me miras así?...”- me lo dice con verdadera preocupación, debo parecer una loca perdida.

 

La abrace con fuerza, casi llorando, queriendo comerla a besos o matarla a patadas.

 

“¡Que susto me has dado! ¿No venias conmigo? ¿Por qué te paraste sin decirme nada y me dejaste marchas como si nada? No vuelvas a hacer esto, Mara, o no respondo de mi y de tu integridad física”- le conteste mientras la furia iba escapando de mi mente y ni corazón se iba normalizando.

 

-“Lo siento, mami, la próxima vez te aviso mas fuerte pero pensé que me veías quedarme. Lo siento de verdad pero no hice nada malo”-me respondió suavemente.

 

Suspire hondo y le dije de ir a merendar.

 

Me cogió del brazo y me dijo que quería tortitas del Vips.

 

Allí nos fuimos, las dos, bien agarraditas, no fuera que la perdiese otra vez..     

Sunday, November 24, 2013

ESCAPARATE.


ESCAPARATE.

Se detuvo sorprendido ante el escaparate de El Corte Ingles de la calle Princesa. Al principio, no entendía porque se había parado, la calle era la misma de todos los días y meses que pasaba por ella camino de la universidad; el comercio el de siempre. A Carlos nada le distinguía del resto de la gente que circulaba indolente por la acera, salvo sus ojos de un color negro profundo llenos de tristeza. Se detuvo a mirar el escaparate. Se avergonzó de sí mismo, casi al segundo, al comprender que era de ropa interior de señoras; había tres maniquíes casi desnudas diferenciadas en el color de la ropa traslucida que vestían y unas pelucas ridículas en sus colores llamativos: rojo, amarillo y verde. La del medio, pelo rojo, llevaba además de la braguita y sujetador de encaje blanco una bata transparente, hasta media pierna, que se le abría por delante dejando contemplar todo el falso ombligo; destacaba además, pensó él, en aquellos ojos enormes y azules, llenos de una insinuación mórbida y sensual. Ojos de perra, se dijo para sus adentros.

Se avergonzó de sus pensamientos, si "¡eran unos putos maniquíes!".

Le pareció, en un juego de luces, que al maniquí le brillaban los ojos cada vez que él dirigía su mirada hacia su rostro. ¡Y qué rostro! Una cara blanca, pura, de alabastro, perfecta, sin impurezas, sin arrugas...un rostro que no envejecería nunca, unos ojos que no se apagarían nunca, unos labios que no secarían nunca. Sin embargo, al mirar de forma directa, todo volvía a la normalidad de un escaparate y unas estatuas casi desnudas.

Se sintió ridículo allí parado ante un escaparate DE MANIQUIES CON ROPA INTERIOR FEMENINA.

Se fue medio avergonzado, llamándose idiota y subnormal, y pensando en que dirían sus amigos o compañeros de clase si lo hubieran visto allí, embobado, mirando ropa interior de chica.

Conforme se iba  andando, su mente volvía a ver al maniquí de pelo rojo, su ropa blanca, su rostro casi perfecto, el guiño de sus ojos un poco pícaro, un poco avieso; tentado estuvo varias veces de retornar a verla .......pero entendía que era gilipollesco que se encaprichara con una maniquí, y, además, una maniquí de “El corte ingles”. ¡Era una muñeca por Dios!

En la cena, con sus padres y hermano, estuvo distraído, ausente, por lo que todas las bromas cayeron encima del. Su padre le pregunto si tenía algún problema, si se encontraba mal. Su madre empezó a agobiarle con el tema manido de novias y amiguitas. Su hermano empezó a meterle pullas hirientes con ánimo de cabrearlo. En otra ocasión reaccionaria, se pelearía, gritaría, se ENFADARIA PERO, ESA NOCHE, NO; esa noche paso de todo, menos del recuerdo de la maniquí del escaparate del Corte Ingles de Princesa.

Por la mañana, temprano, pasó a propósito por el mismo sitio para ver de nuevo el escaparate. Allí seguía aquella belleza fría y distante detrás de un cristal, inaccesible para él. Deseo tocar aquel cuerpo, besar aquellos labios..........al tiempo, se veía asimismo como un idiota o loco o monstruo. Se insulto y se fue a clase medio cabreado, medio enamorado.

Todo el día se lo paso triste y aburrido. Deseaba terminar para ir a ver a su amor. ¡Sí! su amor, estaba loco por el maniquí de ojos azules y pelo rojo, de bata traslucida y sin arrugas en los ojos. Su mente era un torbellino de sueños extraños donde se casaba con el maniquí y tenia hijitos maniquíes; donde robaba la figura y terminaba en la cárcel; donde vivía una odisea de amor con la muñeca escondida en el armario de su habitación; donde la figura cobraba vida gracias al amor y vivían felices y contentos para toda la vida; donde hacían el amor, sin darse cuenta, a la vista de todos los paseantes ¡estaban en un escaparate!; donde se iba a vivir al escaparate ante la atónita sorpresa de todo el mundo...

Terminada la última práctica de química, corrió, como el loco en que se había convertido, hasta el escaparate de sus sueños. Allí estaba, y, ella, lo recibió con un pequeño brillo de reconocimiento, como si la figura lo reconociese y le sorprendiese que volviera a verla. El sintió aquel brillo como algo mágico, algo que le decía que la figura vivía y vivía solo para él, quería que solo fuese para él, nada más que para él.

Entro en el edificio y se acerco al escaparate por la parte de adentro con cierto disimulo, al tiempo que iba tocando bolsos y mas bolsos. Imposible. Estaba cerrada, solo se podía ver desde fuera. La puerta era fácil de abrir, accesible, pero necesitaba de la soledad y la ausencia de mirones para reunirse con ella.

Cerca de las diez de la noche entro en el aseo y se encerró.

Espero más de dos horas, cuando se hizo el total silencio. Nadie quedaba salvo el servicio de vigilancia.

Salió con miedo, el corazón desbocado, miles de pensamientos se agolpaban en su cabeza, le dolía el estomago de hambre.

Avanzo esquivando a la posible vigilancia y se aproximo al escaparate, entro y se acerco a su amada que, sorprendida, le guiño un ojo y le envió un beso a distancia. Se acerco y acaricio aquel rostro angelical.................

Por la mañana la gente se paraba estupefacta ante un escaparate de El Corte Ingles de la calle Princesa donde, en un gran charco de sangre, estaban tres maniquíes, hermosas maniquíes con ropa interior femenina y las bocas manchadas de sangre ya seca y oscura y, tirado en el suelo, cual una piltrafa humana, un joven sonriendo abiertamente y medio devorado........ ¿Por ratas?...

Friday, November 22, 2013

Subiremos montañas, solos,


Subiremos montañas, solos,

vadearemos ríos, lucharemos

con ventiscas de nieve y frío

en lo alto de las blancas cumbres.

Subiremos por sendas de cabras,

luchando con las piedras rotas,

con barro hasta los tobillos.

Habra sol, cielos vengadores,

amarillos ácidos te seguirán

Arrojando sombras temibles.

Te llenaran de temor las negras

alas de la niebla , sudario

húmedo que te envolverá. Subir.

Subiremos y subiremos,

pero eso es lo único seguro,

la tierra seguirá a tus pies.

Tuesday, November 19, 2013

Grandes mujeres: POPEA (Sabina Popea Agusta).


POPEA (Sabina Popea Agusta).

 

Emperatriz romana (m. 65). Celebre por su belleza y crueldad y como manejaba todo en las sombras, capaz de manipular a los hombres a extremos insospechados para conseguir lo que quería.

 
Se caso primero con el prefecto del pretorio, Rufino Crispido, y luego con Salvio Oton, compañero del emperador Nerón.

 
Llegando a los oídos del emperador los encantos de Popea, la mando llamar  a la corte (58) y envió a su marido a Lusitania.

 
Sus intrigas en la corte comenzaron con el despido de la amante de Neron, la libertad de Acté, y, acusando falsamente de adulterio a la emperatriz Octavia, hizo que el emperador la repudiara y se casara con ella (62). Fue, incluso, reconocida con el titulo de "Augusta".

 
Su influencia sobre él fue inmensa. Se dice que aquel que desaparecía es por orden o la mano de ella, fueron muchos, se dice de cientos o miles.

 
Murió de un puntapié en el vientre que, estando encinta, le dio el propio emperador totalmente ebrio.

 
De ella se dijo: "Lo tenía todo, menos honestidad".

Sunday, November 17, 2013

Mara y su primer día de exámenes de septiembre. (3 de septiembre)


Mara y su primer día de exámenes de septiembre. (3 de septiembre)


Primer día de exámenes.

(Mara acaba de irse a su segundo día de suplicio. ¡Que noche me ha dado! Al final la he tenido que meter en cama conmigo a ver si así se tranquilizaba un poco. Fue peor, me ha llenado las piernas de cardenales y no me ha dejado dormir un segundo con sus vueltas y vueltas. ¡Hasta ha roncado un poco! Ya sola y tranquila me he puesto al ordenador y a contar su historia aunque por dentro estoy, como ella, hecha un flan).

 
Ayer, Mara, llego bastante contenta a la hora de la comida.

Estuvo, al parecer, muy nerviosa en el comienzo del primer examen (naturales) pero, puesta manos a la obra, se le pasó. No me extrañó pues por la noche se levanto para ir al servicio unas doce veces, los nervios, supongo.

Rápidamente me contó que en Naturales, salvo una pregunta, que contesto a todo, que era todo lo que habíamos estudiado así que pensaba que iba a aprobar muy bien, que lo sabia y bien. Lo comprobó en el libro al salir y que pensaba que iba todo muy, pero que muy bien. Me enseño el cuaderno con los resúmenes y la firma del profesor validando el trabajo. A algún compañero, según ella cuenta, el profesor le dio como segunda oportunidad hasta el miércoles no aceptándoselo.

La pregunta que no contesto, no recordaba cual era.

 
El segundo examen, el de matemáticas, que fue muy fácil, hasta los problemas eran muy sencillos y le salieron todos. Todo perfecto. Y que al cuaderno de verano el profesor le puso un ocho o sea que iba a aprobar y muy bien.

Eufórica, feliz y con apetito y con ganas de ponerse a repasar los dos próximos, los del martes: lengua e ingles, las fáciles, ¡vamos!

 
Pero, después de comer, se echo en la cama a dormir una siestecita. ¡Vaya siestecita! Estuvo durmiendo dos horas y media. Tuve que despertarla, hacer que merendara y empezar con el repaso a lo más importante de lengua. La verdad es que no las lleva muy mal y esa es una grata sorpresa.

 
Rezo por dentro para que, las dos, aprobemos. Me incluyo, si, me incluyo, lo siento. ¡Que suplicio!

 

Friday, November 15, 2013

Un café con leche (IV).


Un café con leche (IV).

 
Lo logró.

 
La próstata le respetaba, según su urólogo de toda la vida.

 
La piedra del riñón, después de la litotricia, eliminada y expulsada.

 
La ex mujer le daba el divorcio en buenas condiciones después de una relación extra conyugal que él tenía bien documentada, fotos incluidas.

 
¿Qué más quería?

 
Era libre, libre. Por primera vez en muchos años era libre y feliz. Se sentía feliz.

 
La casa toda para el, su casa llena de esas pequeñas cosas que le satisfacían y le demostraban el éxito de su vida y de su trabajo.

 
Su trabajo viento en popa, su socio arruinado. La causa, él y sus buenos o turbios manejos, según se viese.

 
La verdad es que se contentaba con poco. De la casa al trabajo, del trabajo al gimnasio, del gimnasio a  casa, a veces bien acompañado. Comida en el restaurante, el menú del día. La cena algo ligero que el mismo se preparaba. Por la noche, cuando estaba sin compañía, una buena película de cine clásico, un buen vino Pedro Ximénez y, al lado, un buen libro o no tan bueno. Las recomendaciones a veces se equivocaban también.

 
La niña con la mujer, mejor así, menos problemas;  la echaría de menos, era encantadora pero un incordio. Mejor así.

 
Era un triunfador a sus 55 años, casi en la cúspide.

 
Entro en la cafetería, se sentó en el asiento de la barra y pidió un café con leche, corto de café y la leche templada. Dio una vuelta entorno en el asiento, como un niño pequeño.

El café estaba cremoso y humeaba ligeramente, el olor se metió por su nariz. Lo olio plácidamente, mejor que tomarlo era olerlo, aspirar esa ternura de monte y humedad y calor que impregnaba las semillas. Era lo mejor tras joder bien jodida a la puta de su mujer.

 
Lo sorbió lentamente. Alguien encendió la televisión. Un locutor hablaba de algo así como almendras amargas, veneno, comercio justo, venganza…

 
Cayo al suelo mirando como otros caían con el, un dolor agudo le taladro el cerebro y otro sordo se le instalo en la boca del estomago…

 

“No puede ser, soy un triunfador, no me puede pasar a mi…” fueron sus últimos pensamientos mientras se derrumbaba como una marioneta a la que han cortado los hilos.