Mara en su último día de exámenes.
Wednesday, December 04, 2013
Mara en su último día de exámenes y su cumple.
Monday, December 02, 2013
Un trámite sencillo.
Un trámite
sencillo.
Le
encargaron un sencillo trámite administrativo en el ayuntamiento de VXXX, nada
realmente importante pero necesario. Solo era conseguir un justificante de haber
pagado el IBI del año anterior, el original no se encontraba y por más que
pusieron a la casa patas arriba no fueron capaces de encontrarlo.
Se levanto
temprano, desayuno rápido y cogiendo el autobús al centro de la ciudad, bajo
tranquila y con la duda de siempre, el donde, el cómo, el con quien…
El edificio
estaba abierto y ya lleno de gente que o estaba sentada en los bancos de madera
o se paseaba nerviosa entre las altas columnas; eso sí, casi todos llevaban
bien visibles carteras con documentos como la de los grandes ejecutivos americanos
menos las mujeres de pueblo que lucían la típica carpeta de cartón azul, la de
toda la vida, como la que ella llevaba.
Se paro allí
dentro unos segundos, orientándose, pensando que hacer. Vio la gran cola de
información y con una sonrisa esperanzada se fue hacia allí. Se puso detrás de
un joven trajeado y con corbata, no se aproximo demasiado por aquello de la
distancia adecuada. El tiempo se le hizo eterno aun cuando solo estuvo en dicha
fila una escasa hora. La funcionaria, al otro lado de la mesa ni contesto al
saludo.
“Buenos
días, me podía decir cómo conseguir una copia del recibo pagado del Ibi del año
pasado de la casa…”
“¿Ibi?...”
“Si, ya
sabe, el impuesto de bienes inmuebles”
“¿Del año
pasado?...”
“Si, es que
esta pagado pero, al parecer, hemos extraviado el recibo y lo necesitamos para
otra documentación”
La señora se
iba poniendo colorada, frunciendo el ceño, apretando los labios hasta que casi
no se veían y haciendo una fuerza extraña como si tuviera una flatulencia
repentina.
“¿Ibi ya
pagado del año pasado?...”
“Si, eso le
he dicho”.
“¿Una copia
del recibo del Ibi ya pagado del año pasado?”
“Si señora”
“Pues no lo
sé. Para pedir el recibo de pagar pues sí. Para pagar, también. Para reclamar,
por supuesto. Pero para pedir un duplicado de un recibo ya pagado pues no lo
sé. ¡Es raro!. Inténtelo en ese otro
despacho, el que está enfrente, ese que pone Ibi. El siguiente.”
Con cara
mustia, descolocada, se fue al otro despacho pero allí se encontró con que no
había fila y si un expendedor de números. Encima de la cabeza de las mujeres que
atendían un gran luminoso rojo luminoso iba poniendo números correlativos.
Cogió uno y se dispuso esperar. Ya había
pasado más de una hora y estaba como al principio. Ni el donde, ni el cómo, no
el con qué o quién.
Largos tres
cuartos de hora cuando su número apareció en el luminoso, mesa tres. Apenas
tardo dos segundo en tropezar con la persona anterior, tirar la silla, ponerla
en su sitio y sentarse.
“Buenos días
me han enviado de información para pedir un justificante de haber pagado el Ibi
de nuestra casa del año pasado. Nos hace falta para unas tramitaciones en la X/Comunidad”
“¿Ya esta
pagado y sin problemas?”
“Sí, claro.
Es que hemos extraviado el recibo original”
“Pues aquí
no es”
“Y ¿a dónde
debo ir?”
“A
INFORMACION, justo enfrente, en esa cola”
“PERDONE
PERO ES QUE YA ESTUVE ALLI Y DE ALLI ME ENVIARON AQUÍ”
“Pues si
allí no saben, yo no sé donde, no es mi cometido, ¡QUE SE LO DIGAN ALLI!”
“Por
favor….”
“Bueno, aquí
no es y no puedo ayudarlo, vaya a aquel despacho que pone Tesorería y allí
seguro que le atienden y se lo resuelven, pruebe allí quizás lo consiga”
“Gracias”
Para allí se
fue sintiéndose una inútil. Nueva maquinita repartidora de números, nuevo coger
número, nueva espera esperando que el
luminoso, también rojo, marcase el suyo y el que espera desespera. Las horas
pasando y aun no había hecho nada de nada, para nada.
Cuando le
toco fue como si tuviera una china en los zapatos.
“Buenos días
me ha enviado la chica del Ibi que a su vez me había dirigido allí la de
información para pedir un justificante de haber pagado el Ibi de nuestra casa
del año pasado. Nos hace falta para unas tramitaciones en la X/Comunidad.”
“Ibi pagado
del año pasado, ¿un justificante?”
“Pues sí,
eso necesito”
“Pues aquí
no es, pregunte en Información”
“Perdone, en
Información me han dicho que no saben y ya he pasado por dos despachos y estoy un poco aturdida”.
“Ya le he
dicho que aquí no es…bueno, mira en ir al despacho de reclamaciones, ese de la
izquierda, quizás te puedan ayudar”.
“Gracias”.
Y allá se
fue arrastrando los pies y el alma. Se encontró con la hora del café, la hora
no oficial, eh, que luego quitan derechos y todo es un cachondeo. Cogió el
número en la maquinita de siempre y a esperar. Esperar con la duda de saber si
lo conseguiría o no, las cosas ya no le parecían tan claras y no sabía si era
culpa de su manera de hacer la gestión, mal por supuesto, o porque le estaban
tomando el pelo de forma miserable. Incluso llego a pensar en que estaba siendo
objeto de una broma de la televisión, de esas de la cámara oculta que tanto le
gustaba.
A su tiempo llegaron,
se sentaron en sus respectivas mesas y la atendieron.
“Buenos días
me ha enviado la chica de Tesorería, que a su vez me había enviado la del Ibi
que a su vez me había dirigido allí la de información para pedir un
justificante de haber pagado el Ibi de nuestra casa del año pasado. Nos hace
falta para unas tramitaciones en la Comunidad. Por favor ayúdeme, ya no se qué
hacer más”
“¿Justificante
de haber pagado el Ibi del año pasado?”
“Si...”
“Pufff…aquí no
es pero espera un segundo.”
Se fue, la
dejo sentada. Las agujas del reloj se movían de forma desacostumbradamente
despacio. Los minutos pasaban lentos, muy lentos. Se iba adormeciendo y el
estomago ya le iba haciendo ruidos de hambre y sed.
Apareció la chica
de nuevo con un vejete delgado, de rosto afilado y muy arrugado que se dirigió
muy amable el a la chica:
“Quiere
usted un justificante de haber pagado el Ibi del año pasado, ¿verdad?”
“Pues sí. A
eso he venido.”
“¿Para algo
especial?”
“Papeleo en
la comunidad que nos lo exigen, ya sabe cosas de herencias”
“Bueno, está
bien le hare una excepción y se lo haremos,
a ver dígame la dirección completa y el nombre de a quien esta….”
……………………………………….
…………………………………………
…………………………………………..
Ya habían
comido cuando llego a casa. Su madre le había dejado la comida en el horno para
que no se le enfriase demasiado. Se marido la miro ceñudo diciéndole que por un
ratito en el ayuntamiento toda la mañana de picos pardos o de cafeterías y
cosas así, que madurase que no tenia edad para perder así toda una mañana
hablando con unos y con otros….
Saturday, November 30, 2013
Los pasos suenan...
Los pasos suenan
Cual llamadas viejas,
Leves esperanzas
En viejas puertas
Teñidas de orín.
Se abren, se cierran,
Te alejan de mí
Que nada espera.
Se caen, se levantan
Cerraduras ciegas
Ni Alicia en sueños
Pasar pudiera,
Las hojas vuelan
Con alas invisibles,
con el viento juegan
Y cansadas, molidas,
Casi rotas, vieja,
A la tierra regresan.
Polvo, comida.
Nueva vida, arena,
Leves caricias
De la madre tierra.
Los pasos se van,
..........se alejan.
Thursday, November 28, 2013
Grandes mujeres: Mo Mowlam.
Mo Mowlam.
Después de ser elegida diputada parlamentaria para Redcar en 1987, el ascenso de Mo Mowlam a través de los rangos del partido laborista británico fue veloz. Para 1989 era portavoz de la oposición sobre asuntos financieros y corporativos. Fue elegida al gobierno en la sombra en 1992 siendo responsable de las cuestiones femeninas antes de ser nombrada secretaria en la sombra a cargo de patrimonio el año siguiente. En 1994 fue secretaria en la sombra para Irlanda del Norte y después del triunfo de los laboristas en las elecciones generales en mayo de 1997 fue nombrada Secretaria de Estado para Irlanda del Norte.
El estilo honesto y enérgico de la Dra. Mowlam,
diputada parlamentaria franca y popular, atrajo mucha atención durante sus años
en el gobierno.
Renunció al gobierno en el 2000 y dedica su
tiempo a las cuestiones de actualidad, a dictar conferencias y a hacer campaña
en favor de una solución al problema de la pobreza.
Tuesday, November 26, 2013
Mara y las Bratz.
Mara y las Bratz.
Para mi suplicio tuve que tragarme “Bratz, la película” en
un descanso en los estudios, una pausa misericordiosa, casi obligada antes de
que ella o yo reventásemos. Así que al cine un viernes por la tarde, sesión de
las cuatro y cuarto.
¡Pobres padres y su suplicio!
¡Qué mal habremos hecho para que nos castiguen tanto?
Pero ella salio eufórica de la película, le encantó, la
chifló, la deslumbró……y todo lo acabado en ó. Salimos y, andando, le pregunto
que quiere para merendar, total unos minutos mas o menos no eran importantes,
cuando, ante su silencio, giro y no la encuentro a mi lado. ¡La perdí en la
calle paseando!.
La primera reacción es llamarla a gritos. Y grite como una
posesa, incluso me metí en medio de la calle llamándola por su nombre.
La segunda reacción fue correr a la esquina de la calle, a
la otra esquina, atravesar, ver la ultima cafetería, la tienda modas, el chino.
La tercera fue acordarme de la policía, se hacia tarde. En
esto que estoy llamando cuando me acuerdo del cine. Voy corriendo, con las
sandalias de tacón en la mano….Allí la encuentro mirando embobada el cartel de
la película y unas cuantas fotos de la misma.
Llego extenuada, sin aliento, sudando, con el corazón en un
puño, toda despeinada y un brillo de desesperación en la mirada. Ella se
vuelve, como si despertase de un sueño y me mira sonriendo, su sonrisa dulce y
luminosa que se le acaba como por ensalmo cuando ve como estoy:
-“Mami, ¿Dónde estabas? ¿Cómo estas así? ¿Estas bien? ¿Te
hacen daño las sandalias?
Me volví a mirar las fotos de la película, son preciosas.
¿Por qué me miras así?...”- me lo dice con verdadera preocupación, debo parecer
una loca perdida.
La abrace con fuerza, casi llorando, queriendo comerla a
besos o matarla a patadas.
“¡Que susto me has dado! ¿No venias conmigo? ¿Por qué te
paraste sin decirme nada y me dejaste marchas como si nada? No vuelvas a hacer
esto, Mara, o no respondo de mi y de tu integridad física”- le conteste
mientras la furia iba escapando de mi mente y ni corazón se iba normalizando.
-“Lo siento, mami, la próxima vez te aviso mas fuerte pero pensé
que me veías quedarme. Lo siento de verdad pero no hice nada malo”-me respondió
suavemente.
Suspire hondo y le dije de ir a merendar.
Me cogió del brazo y me dijo que quería tortitas del Vips.
Allí nos fuimos, las dos, bien agarraditas, no fuera que la
perdiese otra vez..
Sunday, November 24, 2013
ESCAPARATE.
ESCAPARATE.
Se detuvo sorprendido ante el escaparate de El Corte
Ingles de la calle Princesa. Al principio, no entendía porque se había parado,
la calle era la misma de todos los días y meses que pasaba por ella camino de
la universidad; el comercio el de siempre. A Carlos nada le distinguía del
resto de la gente que circulaba indolente por la acera, salvo sus ojos de un
color negro profundo llenos de tristeza. Se detuvo a mirar el escaparate. Se
avergonzó de sí mismo, casi al segundo, al comprender que era de ropa interior
de señoras; había tres maniquíes casi desnudas diferenciadas en el color de la
ropa traslucida que vestían y unas pelucas ridículas en sus colores llamativos:
rojo, amarillo y verde. La del medio, pelo rojo, llevaba además de la braguita
y sujetador de encaje blanco una bata transparente, hasta media pierna, que se
le abría por delante dejando contemplar todo el falso ombligo; destacaba
además, pensó él, en aquellos ojos enormes y azules, llenos de una insinuación
mórbida y sensual. Ojos de perra, se dijo para sus adentros.
Se avergonzó de sus pensamientos, si "¡eran
unos putos maniquíes!".
Le pareció, en un juego de luces, que al maniquí le
brillaban los ojos cada vez que él dirigía su mirada hacia su rostro. ¡Y qué
rostro! Una cara blanca, pura, de alabastro, perfecta, sin impurezas, sin
arrugas...un rostro que no envejecería nunca, unos ojos que no se apagarían
nunca, unos labios que no secarían nunca. Sin embargo, al mirar de forma
directa, todo volvía a la normalidad de un escaparate y unas estatuas casi
desnudas.
Se sintió ridículo allí parado ante un escaparate DE
MANIQUIES CON ROPA INTERIOR FEMENINA.
Se fue medio avergonzado, llamándose idiota y
subnormal, y pensando en que dirían sus amigos o compañeros de clase si lo
hubieran visto allí, embobado, mirando ropa interior de chica.
Conforme se iba
andando, su mente volvía a ver al maniquí de pelo rojo, su ropa blanca,
su rostro casi perfecto, el guiño de sus ojos un poco pícaro, un poco avieso;
tentado estuvo varias veces de retornar a verla .......pero entendía que era
gilipollesco que se encaprichara con una maniquí, y, además, una maniquí de “El
corte ingles”. ¡Era una muñeca por Dios!
En la cena, con sus padres y hermano, estuvo
distraído, ausente, por lo que todas las bromas cayeron encima del. Su padre le
pregunto si tenía algún problema, si se encontraba mal. Su madre empezó a
agobiarle con el tema manido de novias y amiguitas. Su hermano empezó a meterle
pullas hirientes con ánimo de cabrearlo. En otra ocasión reaccionaria, se
pelearía, gritaría, se ENFADARIA PERO, ESA NOCHE, NO; esa noche paso de todo,
menos del recuerdo de la maniquí del escaparate del Corte Ingles de Princesa.
Por la mañana, temprano, pasó a propósito por el
mismo sitio para ver de nuevo el escaparate. Allí seguía aquella belleza fría y
distante detrás de un cristal, inaccesible para él. Deseo tocar aquel cuerpo,
besar aquellos labios..........al tiempo, se veía asimismo como un idiota o
loco o monstruo. Se insulto y se fue a clase medio cabreado, medio enamorado.
Todo el día se lo paso triste y aburrido. Deseaba
terminar para ir a ver a su amor. ¡Sí! su amor, estaba loco por el maniquí de
ojos azules y pelo rojo, de bata traslucida y sin arrugas en los ojos. Su mente
era un torbellino de sueños extraños donde se casaba con el maniquí y tenia
hijitos maniquíes; donde robaba la figura y terminaba en la cárcel; donde vivía
una odisea de amor con la muñeca escondida en el armario de su habitación;
donde la figura cobraba vida gracias al amor y vivían felices y contentos para
toda la vida; donde hacían el amor, sin darse cuenta, a la vista de todos los
paseantes ¡estaban en un escaparate!; donde se iba a vivir al escaparate ante
la atónita sorpresa de todo el mundo...
Terminada la última práctica de química, corrió,
como el loco en que se había convertido, hasta el escaparate de sus sueños.
Allí estaba, y, ella, lo recibió con un pequeño brillo de reconocimiento, como
si la figura lo reconociese y le sorprendiese que volviera a verla. El sintió
aquel brillo como algo mágico, algo que le decía que la figura vivía y vivía
solo para él, quería que solo fuese para él, nada más que para él.
Entro en el edificio y se acerco al escaparate por
la parte de adentro con cierto disimulo, al tiempo que iba tocando bolsos y mas
bolsos. Imposible. Estaba cerrada, solo se podía ver desde fuera. La puerta era
fácil de abrir, accesible, pero necesitaba de la soledad y la ausencia de
mirones para reunirse con ella.
Cerca de las diez de la noche entro en el aseo y se
encerró.
Espero más de dos horas, cuando se hizo el total
silencio. Nadie quedaba salvo el servicio de vigilancia.
Salió con miedo, el corazón desbocado, miles de
pensamientos se agolpaban en su cabeza, le dolía el estomago de hambre.
Avanzo esquivando a la posible vigilancia y se
aproximo al escaparate, entro y se acerco a su amada que, sorprendida, le guiño
un ojo y le envió un beso a distancia. Se acerco y acaricio aquel rostro
angelical.................
Por la mañana la gente se paraba estupefacta ante un escaparate de El Corte Ingles de la calle Princesa donde, en un gran charco de sangre, estaban tres maniquíes, hermosas maniquíes con ropa interior femenina y las bocas manchadas de sangre ya seca y oscura y, tirado en el suelo, cual una piltrafa humana, un joven sonriendo abiertamente y medio devorado........ ¿Por ratas?...
Por la mañana la gente se paraba estupefacta ante un escaparate de El Corte Ingles de la calle Princesa donde, en un gran charco de sangre, estaban tres maniquíes, hermosas maniquíes con ropa interior femenina y las bocas manchadas de sangre ya seca y oscura y, tirado en el suelo, cual una piltrafa humana, un joven sonriendo abiertamente y medio devorado........ ¿Por ratas?...
Friday, November 22, 2013
Subiremos montañas, solos,
Subiremos montañas, solos,
vadearemos ríos, lucharemos
con ventiscas de nieve y frío
en lo alto de las blancas cumbres.
Subiremos por sendas de cabras,
luchando con las piedras rotas,
con barro hasta los tobillos.
Habra sol, cielos vengadores,
amarillos ácidos te seguirán
Arrojando sombras temibles.
Te llenaran de temor las negras
alas de la niebla , sudario
húmedo que te envolverá. Subir.
Subiremos y subiremos,
pero eso es lo único seguro,
la tierra seguirá a tus pies.
Tuesday, November 19, 2013
Grandes mujeres: POPEA (Sabina Popea Agusta).
POPEA (Sabina Popea Agusta).
Emperatriz romana (m. 65). Celebre por su belleza y crueldad
y como manejaba todo en las sombras, capaz de manipular a los hombres a
extremos insospechados para conseguir lo que quería. Sunday, November 17, 2013
Mara y su primer día de exámenes de septiembre. (3 de septiembre)
Mara y su primer día de exámenes de septiembre. (3 de septiembre)
Primer día de exámenes.
(Mara acaba de irse a su segundo día de suplicio. ¡Que noche me ha dado! Al final la he tenido que meter en cama conmigo a ver si así se tranquilizaba un poco. Fue peor, me ha llenado las piernas de cardenales y no me ha dejado dormir un segundo con sus vueltas y vueltas. ¡Hasta ha roncado un poco! Ya sola y tranquila me he puesto al ordenador y a contar su historia aunque por dentro estoy, como ella, hecha un flan).
Estuvo, al parecer, muy nerviosa en el comienzo del primer
examen (naturales) pero, puesta manos a la obra, se le pasó. No me extrañó
pues por la noche se levanto para ir al servicio unas doce veces, los nervios,
supongo.
Rápidamente me contó que en Naturales, salvo una pregunta,
que contesto a todo, que era todo lo que habíamos estudiado así que pensaba que
iba a aprobar muy bien, que lo sabia y bien. Lo comprobó en el libro al salir y
que pensaba que iba todo muy, pero que muy bien. Me enseño el cuaderno con los resúmenes
y la firma del profesor validando el trabajo. A algún compañero, según ella
cuenta, el profesor le dio como segunda oportunidad hasta el miércoles no aceptándoselo.
La pregunta que no contesto, no recordaba cual era.
Eufórica, feliz y con apetito y con ganas de ponerse a
repasar los dos próximos, los del martes: lengua e ingles, las fáciles, ¡vamos!
Friday, November 15, 2013
Un café con leche (IV).
Un café con leche (IV).
El café estaba cremoso y humeaba ligeramente, el olor se metió por su nariz. Lo olio plácidamente, mejor que tomarlo era olerlo, aspirar esa ternura de monte y humedad y calor que impregnaba las semillas. Era lo mejor tras joder bien jodida a la puta de su mujer.
“No puede ser, soy un triunfador, no me puede pasar a mi…”
fueron sus últimos pensamientos mientras se derrumbaba como una marioneta a la
que han cortado los hilos.
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