Servilleta sucia en un cubo de basura…
En el fondo
de tus entrañas
Encontraras
la verdad….
Esta sucia,
Huele mal,
Apesta….
¿De verdad
la quieres?....
Servilleta sucia en un cubo de basura…
En el fondo
de tus entrañas
Encontraras
la verdad….
Esta sucia,
Huele mal,
Apesta….
¿De verdad
la quieres?....
Que seáis muy felices y disfrutéis de este regalo que es la vida. Disfrutar de cada día que pase, cada minuto, cada segundo. Cada copa de vino, del olor del pan recién hecho, del verde del árbol y de la sonrisa de la gente con que os cruzáis en al calle...
Un abrazo muy fuerte.
Historias.
Creía en el
amor...
No creo en
el amor....
Un guantazo
rompió el idilio...
"Manos
blancas no ofenden"......
Pero duele
que te cagas.
Mi rostro se
vuelve granate
De sorpresa
y vergüenza. Creía
En el
amor...No
Creo en el
amor. En
La tierra de
los sueños
Palabras son
besos,
Los ojos
brillan y hablan...
En el
desamor el brillo
De los ojos
son de ratas
Histéricas
entre el fango...
No creo en
el amor
De las
ratas....no creo
En el amor
violento y febril...
No creo en
tu amor...
Creo en la bondad de la gente...no creo
En la bondad
de la gente. Carrusel de caballitos desbocados
En un
tiovivo infantil y de pueblo lejano.
Creo en la
inocencia infantil....no creo
En la
inocencia infantil. Montaña rusa de emociones
Encontradas
ante un empujón siniestro.
Creo en la
paz en el mundo... No creo
En la paz en
el mundo. La Casa del terror con celdas acolchadas,
Insonorizadas
y electrificadas, nada del otro mundo.
Creo en la
verdad con mayúsculas...no creo
En la verdad
que nos venden. Laberinto de espejos engañosos
Con los que
confrontamos nuestra mente e ideas. Duelen.
Creo en ti
como luz de mi vida... No creo
En ti como
faro absoluto. Tren de la Bruja que te lleva herido,
Solo,
abandonado, perdido...También duele.
I. Historias.
Me dijeron
que su muerte fue dulce y rápida.
Una llamada
de teléfono no tan intempestiva.
En la ducha,
bajo el agua calentita.
Estaba
cansado, quiso sentarse.
Se sentó, apoyo la cabeza en su hija,
La pequeña,
mi hermana pequeña.
Allí se quedo
dormido, cerró los ojos.
Ya no se
despertó. El agua caía dulcemente...
Sus ojos
seguían ausentes...
Me gustaría
esa muerte así, con el agua fluyendo
Y las
fuerzas dejándome poco a poco...
Mientras me
abandono en un nuevo camino...
(Te quiero papá)
Traqueteando hacia mi destino: Iglesias.
Me acerque a
la salida, apoye mis manos en el cristal de la puerta.
Reflejos
sobre el negro del túnel volcánico...
¡Y me quede
extasiado en su serena belleza!
No podía
pensar en algo tan joven y bello.
Sentada y
mirando al vacio con sus ojos verdes...
Sus manos
agarrando un pequeño bolso de lona.
Los segundos
pasaron como un mazazo.
Me gire
cohibido por mis muchos y provectos años.
No la vi, la
busque pero no estaba allí...
Un hueco
entre dos matronas gesticulantes.
Un engaño de
mi mente calenturienta pero…
Volví a
verla reflejada, mismo sitio, misma posición...
La luz de la
estación rompió el encantamiento,
La puerta se
abrió arrojándome a una condena.
Al vacio del
más acá.
No mire atrás y me fui con mi vida a cuestas...
Soledad en los caminos transitados
En una huida desesperada…
Hondonada siniestra
Llena de oscuridad,
De soledad llena.
Solo el quinto pino
Como un refugio en sus ramas…
Para el ave que sobrevuela
En busca de nuevos horizontes.
Como la sombra anhelada
De los amantes huidos para siempre
Amoríos de media hora…
Embozado pajoleros de mitad
Con gesto de violencia y arranque
Miran insolentes y caminan…
Cambian de manos bolsas y sentimientos
Voluntades que mutan al viento mejor
Que refresca los pechos a lo lejos…
Soledad en mí huida,
De rodillas y embozado
Humilladero de Nuestra Señora de la Soledad,
Busca un nuevo tiempo y espacio…
Nuevos amores y nuevas bolsa
Nuevos tiempos
Tiempos encadenados.
Camina
Desesperada...
con los
brazos extendidos...
Camina...
rota y
crispada
a grandes
pasos, rápidos...
Camina
mira las
puertas
con la
desesperación...
Camina,
sola, en un
cruce
solitario,
se detiene
Cavila,
se pone en
marcha
de nuevo, a la derecha...
Las sombras la rodean como vampiros ansiosos...
El silencio
febril acompaña como un último adiós...
Parece estar
sola en un gran cementerio...
La noche la
envuelve con su mortaja de ausencia...
Las calles
son caminos a ninguna parte...y...duda.
Camina,
decidida ya,
por su
destino cegado
Camina,
parece
llegar:
gasolinera
cerrada.
Cerrada a
cal y canto.
Se
desespera.
Grita, un
quejido
sordo que suena
mil veces
en mil
ecos perdidos
en mil recodos ausentes.
Se abre una
ventana amarilla de luz.
Una sombra
siniestra la contempla desde lejos...
señalándole
con un dedo una dirección.
La luna huye
a sus cavernas de invierno...
La niebla la
envuelve con un dejo de tristeza...
Camina.
Atisba
Una puerta
abierta,
hay luz
interior, trémula,
sonido de
cacharradas.
No camina,
corre.
Se asoma al
umbral, pregunta..
"¿tenéis
tabaco?..."
Un NOOOO
tenebroso la contesta.
Se da la vuelta,
huye
como liebre
perseguida...
murmurando
obscenidades,
cerrando
resquicios a la rutina.
Camina
de vuelta a
casa,
con una ira
que no cura...
"Vaya
país de mierda- murmura por la bajo-
sin tabaco a
las once y media de la noche..."
Amor
ardiente
De eterna y
fugaz dicha.
Las sombras
huyen.
Funesto
dolor
Arenas y
tormenta.
Una
mirada...
Lagrimas que
caen
Delante del
espejo.
Sordo
gemido...
Lucias
hermosa.