Te escapas de mis dedos.
Te escapas
de mis dedos.
Huyes por
azules rejas
que se abren
a tu paso.
Fluyes de
mis manos...
Por el aire
purpura
con los
remos de plomo...
El tiempo se
detiene.
Ya no estás.
Quedo solo.
Mudo, sordo
y perenne...
Te escapas de mis dedos.
Te escapas
de mis dedos.
Huyes por
azules rejas
que se abren
a tu paso.
Fluyes de
mis manos...
Por el aire
purpura
con los
remos de plomo...
El tiempo se
detiene.
Ya no estás.
Quedo solo.
Mudo, sordo
y perenne...
Te robe un beso
dentro del
campanario
de la capilla...
De castigo
callaron...
Llegaron las
tormentas....
Lejos de tus brazos te recuerdo,
lejos, muy
lejos, te añoro y pierdo...
cogido
siempre estoy de tu anzuelo.
En medio de
la mar: silencio
En medio del
cielo: evidencia
En medio del
fuego: penitencia
En medio de
la tierra: silencio
Caído en la
copa de anís remuerdo
tajos y
heridas, desacuerdos
pactados,
besos, palabras de leño...
Como
marinero en mar, buceo.
Como alado
en el aire, boqueo
Siendo
llamarada, te horneo
Siendo de
tierra y entierro, recreo...
Solitario,
dolorido y cuerdo,
eviscerado
en carne viva, muerdo
y muero,
como un pobre muñeco...
O me alzo como
los insurrectos,
derrapo
insomne en los cienos
giro veloz
por los accesos
caigo en
barrena: un adefesio...
Flores marchitas
del viejo
camposanto...
caídas,
tiradas...
Animas
olvidadas...
Recuerdos ya
perdidos....
(Amores ya
olvidados,
querencias
ya perdidas...)
En el otoño
brilla un
árbol dorado
entre las
brumas...
Grises de
los silencios...
Negror de
las ausencias...