UN PEQUEÑO COMENTARIO: EL MUNDO ES MAS VIEJO DE LO QUE
PARECE.TODOS PIENSAN EN UNOS POCOS MILES DE AÑOS, CASI UN AYER CUANDO EL PRIMER
BIPEDO SE IRGUIO Y CAMINO TORPE E INSEGURO: ¿NOSOTROS? ¿ESTAMOS SEGUROS?....
Friday, March 08, 2019
Thursday, February 28, 2019
Llamas de fuego de rama en rama
Llamas de fuego de rama en rama
buscando amores en noche clara.
Juegos de luz,
rayos zigzagueantes, alegría de viejo árbol,
viejas cañadas.
Intrépidas por el aire
emulando aves sin alas,
la vida sigue, aprietan ojos sagaces
midiendo cielos y tierra y distancias.
Bandera al viento de la alborada,
presencias...
¡ah! ...fugitivas...
presencias...
ya olvidadas...
Thursday, February 21, 2019
En el vacio de la casa deshabitada
En el vacio
de la casa deshabitada
se adivina,
con el corazón, una presencia,
un recuerdo,
entre telarañas,
aletargado
de un amor eterno
que no fue.
Es una huella, en la pared,
de un beso
robado a destiempo,
reflejada en
el espejo del salón.
Rastros de
un corazón desgarrado
rompiendo
los cristales emplomados
de las
ventanas y hay restos de lagrimas
como huellas...rojas...sobre
el colchón,
camino zigzagueante
de hormigas rojas.
Son huellas
de amores olvidados.
La cruz del
camposanto destila ausencia...
La silueta del
suicida despechado
vaga entre aromas
de rosas marchitas.
Desvaídas y borradas las fotografías
detrás de
sus cristales polvorientos
muestran al
ángel de las alas rotas
encadenado
al muro de silencio...
Thursday, February 14, 2019
Me toqué el rostro...
Me toqué el
rostro acomplejado de quimera y dudas,
con mis
dedos recorrí todo el mapa de mi historia condensada
en unas
arrugas, en flacideces, en manchas violáceas...
El espejo me
devolvió el saludo
educado en
guerras y disputas,
un
desconocido me miraba insomne e insolente
con ese deje
que da un aire familiar y perverso.
¡Ese soy yo!
me dije en voz baja
¡Ese no
puedo ser yo! me dije mentalmente.
¡Es mi
enemigo! repetí de forma idiota.
¡Es mi
ruina! pensé compulsivamente.
Me arañe el
rostro con fruición
desesperado
de viejos recuerdos.
Me arranque
la piel rezumando grumos rojos
y unos
triste ojos cayeron al suelo...
Saturday, February 02, 2019
El viejo mediterráneo
El viejo mediterráneo contempla salaz
las viejas sirenas varadas al sol, con muchos kilos de
mas...
Pero se cabrea al contemplar como carteras repletas negocian
caridad....
OOOOOOO...
elchocolaelchocolaelchocola....
aevitaaevita...
OOOOOOOOOOOO.....
Zigzagueantes arrugas sobre la arena bajo la luz y el calor
estival...
mientras la eterna niña llama por su vieja madre...
Poseidón familiar en su barca de siempre
pasa una y otra vez
tratando, inútilmente,
de limpiar su mar...
OOOOOOO...
elchocoláelchocoláelchocolá....
aevitáaevitá...
OOOOOOOOOOOO.....
Algarabía de mil colores como una fiesta oriental...
Bagatelas y regalos y felicidad...
y cachivaches del tesoro marino del "souk"
mayor...
Viejos magos de manos oscuras
ofrecen barato bienestar....
Lo mismo que las huidizas vírgenes
de hábiles manos y piel tersa y lisa
con sus agujas tristes de cristal...
OOOOOOO...
elchoclaelchocolaelchocola....
aevitaaevita...
OOOOOOOOOOOO.....
Saturday, January 26, 2019
Me conmueven tus insultos...
Me conmueven
tus insultos...
solos somos
tu y yo, nada más,
cuatro
paredes vacías, una puerta abierta,
una ventana
recóndita y avinagrada.
El espejo
refleja tu rostro crispado
(¿No dije
que hay un espejo?...tonto de mi)
lanzando
denuestos e imprecaciones.
Tu sombra
amenaza con devorarme
avanzando
sobre el suelo gris...
Vistes, como
no, de rojo intenso y cruel
(El rojo es
para matar o pecar.)
(Señora de
rojo sobre fondo gris)
lanzas tus
manos ansiosas por el aire
señalando
diapasones y órganos,
rasgando
espacios, arañando espectros,
dirigiendo
vientos y tormentas.
Me conmueve
tu violencia desatada
(Habrá que arrinconarla
en la cama vacía)
como la de
un niño que juega a ser guerrero
o la del
marinero a la tormenta que lo hundirá
o a la de la
madre que pelea por su bebe
con la
mismísima sombra de la muerte.
El espejo
presiente tu furia y se rompe.
Y tu rabia
se multiplica por mil soles,
tu violencia
se verá mil veces traspasada
mientras los
cristales se clavan en mis pies,
desarmado e
inerte me desagarran la piel
y me vacio,
lento y triste, en el desagüe del baño
(¿no dije
que hay un baño?...tonto de mi)
Saturday, January 19, 2019
De un viejo movil criando telarañas...
Las dudas matan,
unas veces es ese falso amor,
otras derriban muros que pensamos sólidos,
abaten vigas y puentes sin cimientos...
Las dudas corroen el alma como agua el acero...
horadan como gusanos...
son dientes de lobo desgarrando, infectando...
insidiosas se meten bajo tu piel y minan...
Socavan todo. Derriban todo.
Nada está a salvo.
Un funeral de preguntas sin respuestas.
Son como gusarapos minando tu epidermis,
Asomando para reírse de ti y tus torpes esperanzas...
Torbellino de viejas emociones polvorientas y desnortadas,
mellados dientes de sierra oxidados
que te van ahogando....
2013.
Friday, January 11, 2019
Cuando cierras una ventana, no se abre una puerta, no, que no, te pillas los dedos...
Cuando
cierras una ventana, no se abre una puerta, no, que no, te pillas los dedos...
A veces,
algunas veces, hasta pierdes una uña. Mira que duele, es algo asombroso como el
dolor alcanza cotas diríamos exquisitas inolvidables. Los auténticos masoquistas
lo saben muy bien por eso veréis que siempre son ellos los que se ofrecen para
cerrar ventanas y ventanucos y claraboyas y demás...sobre todo si hay que
subirse a una escalera. El culmen de
todo deseo, el sumun de toda aventura. Subirse a una escalera en precario
equilibrio para cerrar una ventana de guillotina, poner los dedos sobre un
ventanuco de forma ojival y ¡zas! oleada de dolor al pillarte los delicados
dedos con un máximo brutal cuando haces fuerza para sacar la mano del aprieto
en que se ha metido y la uña se pueda pegada a la madera; encima con el tirón,
nunca lo hagáis, de verdad, nunca, te desequilibras olvidando dónde estás y
¡zasca! la escalera se tumba por un lado, se va deslizando por la pared, normalmente
el más peligroso, mientras tú haces aspavientos y rezas al Santo Job (muchos se
acuerdan por primera vez en muchos años del bueno de San José cuando debieran
acordarse de San Julián, el patrón de los payasos) ...el golpe con el duro
suelo es morrocotudo, ocasión que vale muy bien para experimentar la dureza del
mismo aunque sea de tarima o similares. Si hay algún mueble debajo o en las
cercanías te lo comes como está mandado, sin compasión, sin decoro, esquinas
puntiagudas incluidas. Es evidente que ante un caso como estos pues hay que
aportar un poco de sangre que escandaliza mucho y da un poco de asquito. Si hay
un mínimo agujero pues te toca colarte por el con resultados aun mejores en
cuanto a la cuenta hospitalaria, no pensemos en que más de una vez los bomberos
han acudido al rescate del colado...cuando intervienen los bomberos es la monda
lironda. Bueno, mejor paso a otra cosa.
Y ¿por qué
cerrar una ventana? Lo primero es porque algún cabróncete la abrió antes y se
largo echando leches, evidente, no hay que ser muy listo para saberlo. Lo
segundo es que alguien de la cas te lo pide pues viene la noche o el frio o el
viento o que la señora quiere disfrutar del espectáculo....
Ahora que lo
pienso y me pregunto porque estos graves y estupendos accidentes se dan siempre
en cerrando la susodichas y no cuando se
abren. Al abrir nada de nada, apenas un ligero problema si están las maderas un
poco combadas, poco mas pero a la hora de tener TU que cerrarlas pues la biblia
en verso...y el hospital en la esquina que te está esperando.
Me imagino a
los dueños del piso al que vas programando el cierre de ventanas para los
invitados informales y poderse regodear en roturas de crismas y uñas, en vez de
contratar un grupo musical de tangos...y es que la malicia campa por sus anchas
en este mundo actual y no tan moderno.
Friday, January 04, 2019
"Cuando se cierra un ventana, se abre una puerta."
"Cuando
se cierra un ventana, se abre una puerta."
Casualidades,
azar, el karma ¿quién sabe? La vida es una toma inconsciente de decisiones que
nos llevan a un resultado u otro. No somos conscientes de lo que pasa a nuestro
alrededor ni de las pequeñas consecuencias unas veces favorables y otras, un
tanto negativas, que se producen en el tiempo...
Todo empezó
por unos pendiente que quiso Mara como uno de los muchos regalos de Reyes. Nada
del otro mundo, al menos para mis gustos. Pendientes que vio conmigo haciendo la
compra de la semana, por una vez que viene y a pedir. Unos pendientes de plata,
con colgante lleno de piedrecitas brillantes de mil colores, cuarenta y cinco
euros del ala. No es por el precio sino porque ya le teníamos los regalos de
este año, un regalo más de este calibre y mi presupuestos a la mierda. Le
encantaron, se le encendieron los ojos, casi se pone a dar saltitos en la
calle dando palmadas como cuando era pequeñita...
Bueno, haciendo
trizas mi corazón, ya ella en casa, me fui a por los dichosos pendiente. No
estaban en el escaparate. Los acababan de vender. Me tire de los pelos, me
quisieron ofrecer otros...la chica me dijo que probara en otra tienda, no muy
lejos de allí, media hora andando, entre Cuatro Caminos y Estrecho. Para allí
me fui pensando en que estaba haciendo la tonta, pero mi consciente me decía a seguir tía.
Cansada y
cabreada conmigo misma entré en la tienda y pregunte por los pendientes
dichosos. Nada, estaban agotados, los tuvieron pero...mi gozo en un pozo y para
eso mas de media hora de caminata y tener que volver a casa con los pies reventados...
Por la noche
me acorde de que si quería hacer los roscones de Reyes (los hago yo y me salen riquísimos,
nada de esos prefabricados de pastelería, los míos los mejores y sin ningún
atisbo de vergüenza lo digo, con la receta de la bisabuela mejorada un poco por mi
abuela) me faltaba "el agua de azahar" y unas almendres crudas y
fileteadas. Pues nada, a vestirse y a Mercadona, la ultima que abrieron, muy
cerca de la plaza de Quevedo; allí me fui con mucha desgana y muchísima pereza,
allí compre lo que me faltaba y para casa con la idea de hacer dichos roscones
el sábado. Saliendo y caminando me pare súbitamente, mire un escaparate a mi
izquierda de una muy pequeñita tienda de objetos de regalos y relojes, con una sección
de bisutería y otra de plata. Allí estaban los "benditos" pendientes...quince euros...no
me lo podía creer. Bueno, no me creía la suerte de encontrarlos así por las
buenas y también por el precio de los mismos. No me lo pensé mas. Entré y los
compré, cajita molona, paquete de regalo molón...¡quince euritos!...
Alegre, es
que soy más que tonta, como una tonta con el regalo me marche casi dando
saltitos; y digo "casi" porque mi rodilla no me permite esos excesos...
Tuesday, December 25, 2018
Regalos de Papa Noel.
Regalos de Papa
Noel.
Lo más
difícil es decidir que regalar para poner bajo el árbol de Navidad; solo un
detallito para la gente mayor, poco dinero pero algo que sea original, que sea
útil. Es decir, lo de siempre, las tres B: bueno, bonito y barato, es decir, casi
imposible.
Este año
pues ya teníamos los calendarios de siempre, con la Virgen de la Milagrosa, uno
por casa.
Buscando y
buscando, devanándonos los sesos (lo reconozco, mas de una discusión matrimonial
ha habido por culpo de esto regalitos y neuras incluidas) encontramos algo para
los hombres: un kit para reparación de gafas (perfecto, útil y simpatiquísimo detalle).
Uno, el de mi cuñado, por el uso normal de gafas, y para los otros dos por las
gafas de leer, pues ya se sabe que la edad aprieta.
Para las mujeres
también lo teníamos decidido, unos minutero digitales con imán para la nevera. Además,
para la abuelita pues una calculadora de pegar y además solar. Perfecto, lo más
difícil ya estaba ahora quedaba pues lo fácil, la compra, ¡je…je…je…JE, JE, JE!
El destino es cruel como en las tragedias griegas.
Llegamos a
la tienda “XXXXXX” y directamente nos fuimos los dos, ambos, los dos al
unisonó, ¡ojo al parche!, casi de la mano al estante. No están los kits.
Buscamos y rebuscamos y nada. Imposible que vendieran todos de golpe, era algo
absurdo, impensable. Revisamos de forma inútil, ya puestos, toda la tienda.
Nada de nada.
Terminamos
preguntando al dependiente de la caja. Este puso, inicialmente, cara de tonto ante nuestra demanda y explicación
consiguiente; la cara de sorpresa e incredulidad paso a otra, la de que nosotros
estábamos chiflados. No sabía nada de este producto, no existía y nunca existió
en ese comercio quizás en otro llego a aventurar. Insistimos sin remedio ni
razón, hasta nos enojamos…un poquito. Preguntamos a una chica que estaba por
allí reponiendo cosas y atendiendo a la gente y lo mismo, no sabía nada de esos
kits, no los recordaba e, incluso, al final, se dirigió a preguntar al chico
del mostrador por lo que le dijimos que lo dejase que ya habíamos hablado con
el…con el mismo resultado.
La cara que pusimos
al salir era de estupefacción, seniles estábamos, y alucinados. Vimos, eso sí,
los minuteros digitales, no estábamos locos, sabíamos lo que queríamos pero no
donde estaba lo que deseábamos.
Nos miramos
a los ojos y en marcha, a la otra tienda de la misma franquicia, por si las
moscas. Íbamos no con mucha esperanza, de verdad. En esta ultima ya ni
preguntamos, miramos, remiramos, nos fuimos, había que hacer la compra del día
y la comida.
Mientras
volvíamos yo seguía pensando. Alguien diría que era imposible…estábamos dudando
ya de nuestra propia cordura; pero, incluso, yo visualizaba en mi mano la caja
de papel marrón, el trocito de plástico transparente donde se veía en el
interior el mini destornillador, los tornillitos, etc.; el cartelito blanco que
ponía el nombre del producto y su composición, etc…como se lo enseñaba a mi
mujer…me acorde, me vino como un flash, que antes de verlos había cogido en mis manos pequeños
unos binoculares de papel cartón….mi mujer me empezó a decir las tienda que habíamos
visitado en el recorrido ese día…el
binocular nos dio la pista final, leve, lejana, increíble.
Después de comer
fuimos y cumplir con el ritual del sudoku y el cafecito, a “YYYY” y… ¡allí estaban! El mismo precio (3
euros la unidad) , el mismo color, todo idéntico. Sonreímos al pensar en nuestro
error. Lo malo y extraño es que ha sido no un error de uno, mío como es
habitual, de siempre, sino de los dos. Un poco absurdo. Los compramos, tres
eran tres la hijas de Elena….
Por el
camino, seguimos el ritual del día de la búsqueda pues a comprar lo que nos
faltaba ante la mirada estupefacta del dependiente al vernos entrar de nuevo
pero con paquetito en la mano, al que echaba miradas de soslayo. Le pedimos los minuteros, tres también, tres
tristes minuteros, pagamos (10,50 euros)
y medio riéndonos de nosotros mismos salimos de la tienda. El dependiente la
verdad más que discreto y educado, no se por dentro por dónde irían sus ideas
sobre nosotros.
Otro trabajo
cumplido…
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