Friday, June 22, 2018

Paz a los hombre de buena voluntad.


Paz a los hombre de buena voluntad.

(Lo tenía escrito ya hace unos días, lo que está pasando, una vez mas, ya van demasiadas, en la que los perdedores son los de siempre las personas de buena voluntad, me lo hace trágicamente profético a la vista de las declaraciones por todos lados….sin mayores comentarios por mi parte.)

Nadie negara que una de los grandes tesoros sea la Paz. Muchos pueblos la ansían como agua de Mayo o nieves de Junio. Es un tesoro, un logro inmenso, un triunfo de la civilización.

Para conseguir la Paz hay que esforzarse y mucho. Debemos luchar todos por la Paz, en un esfuerzo diario, hora tras horas, noche en vela tras día. Esfuerzo importante en la vía publica, en el trabajo, en la propia casa. Educación para la paz.

Es el futuro nuestro y de nuestros hijos, de la sociedad en la que vivimos y de la gente que queremos. Hay que pelear por la Paz haciendo los sacrificios necesarios que ese camino nos imponga.

Es duro, ya lo sé. Es complicado y difícil, también lo sé. La Paz se merece ese esfuerzo extra, ese interés especial, esa dedicación de cuerpo y alma. Paz a todos los hombres de buena voluntad. Paz sobre la tierra que nos acoge y nos cobija. Paz bajo las estrellan que, titilando, nos muestran el camino. ¿No enseño una estrella el camino de Belén?...

Contra el violento, contra el mal tratador, contra el usurpador, contra el tirano, contra el enemigo de la justicia, contra los villanos del improperio y el insulto y las sandeces, contra el opresor, el violador de la rimas, el ladrón de las inocencias, el pirómano de los sentimientos, el terrorista de la sociedad en calma y dormida….Aunque, al final nos traten como al pobre Caín, el salvador del hombre en sus primeros tiempos frente al manipulador aberrante de Abel. Debemos aceptar el supremo sacrificio aunque, al final, nos marginen y nos critiquen y nos juzguen. Siempre mártires por la paz y el bienestar común.

Y si hay que pelear, pelearemos. Si hay que golpear, golpearemos. Si tenemos que partir un par de cráneos o hundir unas cuantas costillas, pues los partimos o las hendemos. El esfuerzo esta ahí y la recompensa será grande y generosa: la Paz para los de buena voluntad. Los malos al cementerio.

Wednesday, June 20, 2018

Me duele...


Me duele cuando no me miras

tus ojos se esparcen en gotas de viento

las palabras fluyen como un rio envenenado

                                                                                 en medio de los valles....



Me duele cuando no me escuchas

perdida en tu dolor acido contra el mundo

enfrentándote con los muros de roca y acero

                                                                                   con tus puños sangrantes...



Me duele pero lo entiendo

tus manos blancas bailan en las estrellas

tu rostro pálido reluce y se hace trasparente

                                                                                  rompiendo el tiempo...



Me duele pues me siento alejado

te escucho pero no te siento a mi lado

te veo pero no te encuentro.



Me duele


Sunday, June 17, 2018

El miron.


El mirón, detrás de un seto, calvo, avejentado, con tripa cervecera, más bien bajo, atisbaba frenético las embestidas de los dos cuerpos casi desnudos. Con su mano manoseaba su fofo pene que asomaba por la pitrina abierta de sus vaqueros. Trataba de ver lo máximo de una copula realmente salvaje, no se atrevía a acercarse más no fuera que lo descubrieran; aun se acordaba de la ultima paliza recibida. Gruñidos, arañazos fuerte, mordiscos, jadeos. Cuando le llego el grito final de la joven se corrió y gimió.

Con miedo, mientras se limpiaba y guardaba su "aparato" miro como el hombre se levantaba y con los brazos extendidos avanzaba hacia él. La boca se le abría dejando ver unos dientes afilados, sucios y enrojecidos. Los ojos le brillaban con un deseo...iba dejando un rastro de sangre y vísceras. Tuvo pavor, empezó a temblar y se pellizco al subirse la cremallera del pantalón, grito, salió de su estupor consiguiendo en el últimos segundos ponerse a correr al tiempo gritando: "Nunca más, nunca más, nunca más, nunca más"...

Friday, June 15, 2018

La palabra PAZ.


Editaba, ya hace tiempo,  un post en el que trataba de de ironizar, me parece que sin mucho éxito, sobre el mal uso de la palabra PAZ por los enemigos de la misma. La culpa, como siempre, de políticos y de esta actitud occidental de no llamar las cosas por su nombre, de una cierta cobardía que se ha instaurado en la gente, del que todo vale mientras nos dejen vivir con nuestro nivel de vida; la economía, ya se sabe, pesa mucho en nuestras decisiones e ideas.

La Paz no se puede conseguir con violencia, ya lo dijo y lo explico Gandhi. Ya lo dijo Jesús, el de los Evangelios cuando Pedro saca la espada para defenderlo en el monte Sinaí, “El que a hierro mata, a hierro muere”. Ya lo dijo Martin Luther King, el de "Yo tengo un sueño..." el de  "Siempre he predicado que la no violencia exige que los medios que utilizamos deben ser tan puros como el fin que perseguimos. He intentado dejar claro que está mal utilizar medios inmorales para alcanzar un fin justo. Pero debo afirmar ahora que también está mal, todavía peor, utilizar medios morales para preservar un fin inmoral."

Hay que pelear por la PAZ pero con las manos abiertas y el corazón en una  de ellas. Poner la cara, aunque nos la destrocen a golpes. Es perdonar al enemigo, ¡y eso es tan difícil! Es pensar en los demás antes que en uno mismo.

Y, peor aún, es usar la violencia para defender vanas e ilusorias ideas o ideales.

Paz es amor, es la anti violencia. Paz es palabra y respeto, libertad para los demás y para uno mismo. La Paz tiene que estar basada sobre la verdad, la justicia, la caridad y la libertad. Las armas, la violencia, la injusticia, la pobreza, el desprecio, el racismo, la violencia machista o feminista u homo, el poder desmedido y la guerra atentan contra la paz. El Día Internacional de la Paz se celebra el 21 de septiembre.

Cuando la usan los de Eta, los anti globalización, los radicales de cualquier signo (ya se sabe, los extremos se toca, al final son iguales), los ultras,  Israel, Palestinos, etc.….es un insulto a la inteligencia, es un crimen mas y que debiéramos aceptar como tal. Ellos hablan de otro forma de ver que no es la Paz, será la vaciedad que queda tras la derrota del enemigo, una cierta tranquilidad ante la imposición de nuestras ideas, la sumisión de todos y de todo a nuestros designios.

La PAZ es otra cosa, lo malo es que, esos, no lo entienden y no lo entenderán nunca….

Dice un viejo proverbio chino:

Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.


Que la PAZ este con vosotros y con todo este mundo que estamos, por desgracia, destruyendo poco a poco.

Tuesday, June 12, 2018

Columpio senil...


Columpio senil de la memoria

Viejos recuerdos en estampida

Cayendo por el acantilado

En un suicidio cobarde e injusto…

Rumbo  a los fuegos de la inmolación…

Sunday, June 10, 2018

En Huelva...


En Huelva, cerca de la Puebla trabaje unos meses, algo más de un año.



Sorpresa de cocina, de gente y de paisajes.



La obra estaba muy a los pies de La Virgen del la Peña.



Un lugar pintoresco y delicioso. A medio camino de La Puebla y Tharsi, otra rareza en estos campos patrios.



Me gustó y me gusta el nombre de Tharsi, viene con ecos de lejanía, de otros tiempos y otras gentes. Algo así como de fenicios, los cartagineses o mas antiguos aun.

Tharsi no era un pueblo más, era, de entrada, una mina abandonada y una pedanía de otro más grande. La gente, antiguos mineros, vivía en casa pequeñas, de un blanco inmaculado, en calles ordenadas y rectas, siempre limpias. Las casas y las tierras donde se asentaban no eran de sus habitantes. Habían sido de la empresa de la mina, lo mismo que la escuela. Las hacia la empresa para los trabajadores y cuando la mina llegaba a las casas habitadas, hacía otra urbanización mas alejada  y trasladaba a la gente allí, al nuevo pueblo. Incluso llegaron a trasladar la iglesia. Una sorpresa. Otra, a la salida del pueblo, dirección San Bartolomé, un pequeño cementerio olvidado y mal mantenido que, mas tarde me entere, era el cementerio protestante, el de los técnicos ingleses que enterraban en suelo patrio, para nosotros, lejos de la tierra que les vio nacer.



A lo que iba, pues allí, en la obra, como unos amigos mas, pasaban todos los días una pequeña piara de jabalíes. La madre, la mas grande, delante y detrás de ella en fila india ocho jabatos, mas bien jabatitos. Se colaban por la puerta de seguridad, bajo la barrera, ante los ojos del agente de seguridad, bordeaban la oficina aun no terminada y girando a la derecha se metían en los bosques lejanos. Yo miraba el grupo con una cierta cariño, algo inusual para mi pero ciertamente bello. Los trabajadores a mi alrededor lanzaban siempre el mismo comentario sobre una buena caldereta de carne de jabato, jóvenes de carne fresca y tierna, buenísimos, tenían que estar buenísimos.

Así durante varios meses. Tuve que ir a Sevilla, la ciudad de las maravillas (si no lo digo reviento) y al volver, busque al grupo en mi primer día. Mi desilusión fue patente, me quede atónito viendo a la madre, andaba ya mas con la cabeza en el suelo y mas lenta, seguida por solo cuatro jabatos que habían dado un crecimiento espectacular, ya robustos y gordos. La gente a mi alrededor, cuando les comentaba el caso, se reían groseramente y decían que alguien se los había bien aprovechado. Yo sentí lastima y pena por nosotros y la pobre jabalí.



Y así siguieron haciendo el mismo recorrido, la madre y los cuatro que quedaban. Me consolaba pensando en accidentes, en alimañas pero, en el fondo, sabia que no era así.

Cuando me fui, no mucho mas tarde, con las maletas en el coche, estuve esperándoles; no aparecieron. Se que jamás volvieron por allí. Jaime, el encargado, con el que aun mantengo una buena amistad por teléfono, me lo dice: se los comieron, seguro, por aquí ya no pasan, desaparecieron.

Friday, June 08, 2018

Ultimo reflejo.


No hay ni palabras

Ni música, queda

El signo de los ojos

Y el ritmo de la cabeza.

Wednesday, June 06, 2018

Des...amistades.


(Des) amistades…

Estas solo en medio de la nada (muchos, muchísimos, más de los que se pueden contar, son legión…) y vives (eso crees), respiras, comes, bebes, cagas, orinas, hablas de vez en cuando (¿Con quien? ¿De quién?...). El tiempo pasa  como este otoño…

Un día se establece una conjunto de Boule aleatorio (¡ah! Las matemáticas de conjuntos y su nulidad) y aparecen gentes en tu entorno con cierta consecuencias (normalmente nefastas) en tu cotidianidad. Hay tres tipos de la mal llamada amistad.

El primer caso lo podemos denominar como el Petrismo o Petrista o también la negación (normalmente triple o de tres en tres). Te dejara tirado tres veces en el día que lo necesitas de verdad, cosa de costumbres e ilusiones.

El segundo tipo un poco mas guarro es el Tomista o Tomasista o también el que ahonda en la herida y se regodea en la sangre ajena, no necesariamente de forma literal. Te sentirás peor que un gusano después de sus acciónes… y yo me pregunto ahora y aquí qué culpa tiene los pobres gusanos en estas cosas, en fin sigamos.

El tercer tipo, el más sano y, al tiempo, más comprensible es el llamado Judaista o Judista o también denominado por los siglos de los siglos con el sobrenombre de “el vendedor”, al menos saca algo de situaciones y personas (el que seas tú el sufridor de sus actos de venta y comercio es pura casualidad, podríamos ser cualquiera de nosotros),  menos da una piedra y en tiempos de crisis ya se sabe al mejor postor aun que sea pocos.

Queda un elemento residual que son los “Pilatos”, o “Pilatistas”, que se lavan las manos o que tira la piedra y esconde la ídem o, mucho pero con consecuencias desastrosas,  señalan en tu dirección: Normalmente tiene “grandes ideas” y cuando fracasas –TU- en la misma ellos ni “MUUUUUU”.

¡Ah, bueno! Si tenéis razón, estos son casos de relación entre igualdad de sexos, la mal llamada amistad pura y dura (no nos pongamos ahora en plan porno, retiro lo de  dura…). En los otros caso se reducen a dos, si, es mucho más simple pero no por ello menos complejo.

Esta la Judithala o Juditara o por nombre más común y de uso vulgar, la que te jode…es decir la (el) que te camela, seduce y te destroza por fuera y por dentro, es el signo de nuestro tiempo, al menos te puede quedar el consuelo de los prolegómenos si es que has sido capaz de iniciarlos y acabarlos; eso sí, te queda una cara de tonto ya para siempre (como esos medicamentos que hay que tomar ya de por vida), pero de tonto-tonto-tonto que parece que tu cara coge vida propia y se va a dar ella sola una vuelta por ahí.

La segunda es peor (ya me preguntaréis amables lectores como puede ser algo peor después de leer el párrafo anterior), una maldición es lo que es, se denomina la Salomenita o Salomeniao también llamada “por encargo” o “si te he visto no me acuerdo”, en ella ni te camela, ni te seduce, ni hay, por supuesto, prolegómenos interesante o ….directamente por encargo, es decir un tercero, te jode, te fastidia y sirve tus restos en un plato de ensalada (porque en estos caso suelen ser muy ecologistas y además vegetarianos) en medio de tomate (mucho tomate), pepinos ( pero de buen tamaño, casi obsceno), ensalada (y vaya ensalada que se monto en torno de todo), cebolla (nos queda el consuelo de alguien que si lloro por ti aunque solo fuera por culpa de extraños compuestos químicos impronunciables que se producen al cortarla)

Entre estos dos hay una variante sabrosa denominada la Manzanita o Manzanica o Sidrica o vulgarmente “la has cagado infeliz”…mejor no meneallo pues los efluvios posteriores no merecen ser muy recordados eso si te queda una cara de pasmao que ya… ya, ni el amigo Munch fue capaz de expresarlo si bien se acerco mucho en el mal llamado “El grito”, y no con su verdadero sentido, el que el quedo al artista tras pasar por un trance similar, “El pasmo”…

Poco más hay salvo la idea salvadora de que la entropía funciona (o eso esperamos, hay que confiar en la ciencia), el caos engullira todo, todo, todo…

Monday, June 04, 2018

Reflejos y campanas...


Cuando alguien muere

¿No habrá campanas

Que suenen detrás del espejo?




Cuando  mueren las personas:

¿No habrá campanas que suenen

Tristes, detrás del espejo?




Cuando lloras….llora

Cuando ríes…….ríe

Llora por ti.

Ríe de ti.




¿A que sabrá ese café extraño

Del otro lado del espejo?




¿Cómo será la espalda de ese ser insolente

Que nos mira en el espejo?




¿Cómo será la espalda de ese

Ser insolente que nos mira

Airado dentro del espejo?

Saturday, June 02, 2018

Sorpresas...


De sorpresa en sorpresa.

En la calle, me asomaba a la ventana de mi apartamento ante la buena tarde que quedaba, los cuatro rascacielos destacaban al fondo como saetas energéticas hacia el universo desconocido. Me fije en un coche medio escondido detrás de un árbol, en la zona del parque que muchas parejitas usan para tener un poco de intimidad, muy escasa por cierto por las alturas de los piso vecinos que circunda el mismo; coche por lo demás bien conocido por ser de uno de los vecinos del bloque. Un mercedes gris plata, sin adornos, bastante baqueteado y que no pega ni con cola en esta zona.

En el asiento del conductor un hombre no muy mayor, pasando de la treintena, mal encarado, físicamente poca cosa, el del quinto B, con mala fama, de borracho, pendenciero, traficante en pequeña escala y con denuncias, de ladrón y además, o eso se decía, de maltrato. La mujer cansada de recibir por todos lados se había ido con los dos niños tratando de salvarlos del tipejo hacia ya varios meses.

En el del acompañante una chica bonita pero extremadamente joven. Sé que tenía quince años en ese momento porque también la conozco pero desde la distancia. Vosotros, amigos lectores, le podríais poner trece o dieciséis que tanto daría. La mano derecha del conductor se aproximaba peligrosamente por detrás de los hombros y su cabeza se inclinaba hacia ella hablándole y con una sonrisa de caimán de las películas de Disney, mientras con la otra mano  gesticulaba exagerada y artificialmente.

Nada del otro mundo, la eterna historia de siempre.  La niña que quiere jugar a ser mujer antes de tiempo y el sinvergüenza al lado.

Iba a entrar y cerrar la ventana cuando me sorprendió la llegada del padre de la niña, porque en fin, es la aventura de una niña que juega a ser mayor, a reafirmarse y enfrentarse a todos, sobre todo a sí misma. Un hombretón mayor, canoso, de barriga cervecera, tan cargado de hombros que parecía tenia chepa, se le veía cansado y triste, fatigado. Otro vecino en busca de la cría de sus ojos que tantos disgustos le iba dando, hay tantas historias tristes en este barrio, tantas repeticiones de lo mismo. Se puso delante del coche y llamo fuerte a la Sindi, así se llama la chica, sí señor, Sindi. Le hizo gestos para que saliera del coche y se fuera con él. El conductor, ante aquello, puso la mano en la rodilla de la cría y le dijo algo bajito. Abrió la puerta con parsimonia y sin prisas, muy lentamente, salió del coche pero como parapetándose en la misma.

“Váyase a casa abuelo, la chica se queda conmigo, quiere quedarse conmigo. Ya ira más tarde a casa y téngale la cena caliente seguro que tendrá hambre”, le soltó como si nada, con una chulería que rallaba en lo más sangrante.

El otro bajo la cabeza, inspiro profundamente y volvió a llamar a Sindi, que a casa, que la cena estaba en la mesa…con las palabras avanzaba un par de pasos de forma temerosa, como con miedo.

El chulo ante la situación pasó por delante de la puerta del coche y con gesto rápido, muy de película de serie negra americana, saco de la parte trasera de la ropa una pistola que dirigió hacia el hombretón.

“Ni lo intentes viejo, piérdete de una puta vez, lárgate y déjanos,  no le pasara nada malo, ya sabes, cosas de la vida y del crecimientos, de las hormonas revueltas y todas esa cosas”, mientras lo decía le miraba directamente a la cara. Al cabo de un par de segundo se volvió con media sonrisita a Sindi y con un gesto de la otra mano, la tranquilizaba y le insistía en que se quedase donde estaba.

El viejo se notaba, lo veía desde mi altura como una reina en su castillo a prueba de asedios y batallas, amedrentado ante el arma. Mi alma en un puño, lo confieso. Reculó medio temblando, giró y se iba a marchar por donde había venido cuando debió de pensárselo mejor o, tal vez, es suposición mía, ya estaba demasiado cansado de todo y de tantos problemas, desencantado con una vida que se las prometía muy felices y que solo era un engañabobos, como él, como tantos como él. Pienso que en ese momento deseo la muerte como una liberación, descansar, dormir para siempre sin preocupaciones, sin problemas, sin discusiones, sin tener que buscar a su niña, sin tener que oír insultos e imprecaciones por dineros que faltaban, sin sustos por algo de las joyas de la mujer que faltasen y que al final había terminado en la casa de “compro oro”. Se paro mirando el suelo, encogido de hombros, medio temblando (a lo peor la que estaba temblando era yo desde mi ventana).

Se volvió.

“¡Que valiente tu con un arma en la mano ante, como bien dices, un viejo como yo! ¿Es esa tu fuerza? ¿Es esa tu valentía? ¿No tienes otra cosa?...¡¡Sindi!! Mira al cobarde de tu “novio” amenazando con una pistola a tu padre, a tu viejo padre. Solo se atreve escudándose en una pistola, no vale para nada sin ella, es basura, Sindi, tu madre te espera y yo ya sabes que también…vente, deja a ese y todo lo que representa que, al final, ya ves solo es cobardía, pura cobardía…no hay más que maldad y vacio en ese tipo, no vale la pena por unos segundo de libertad como piensas…”

Conforme hablaba iba  avanzando lentamente hacia el cañón de la pistola, los brazos abiertos de par en par como dos escuálida alas de un ángel perdido en la tierra, encadenado a los muros por una vieja cadena oxidada y deseando más que nada la muerte, la liberación. Avanzó poniéndose enfrente del chulo, la pistola le rozaba el lado derecho del pecho mientras seguía llamando a su hija metida en el coche y las palabras se le iban mezclando con las lagrimas que no podía detener, llanto de miedo o de dolor, o de esperanza:

“Sindi ven, Sindi ven con tu padre, Sindi ven…por favor hija, ven…”

El chulo, de verdad que no me acuerdo de su nombre por mucho que lo intente, la cabeza no da para mucho a estas edades, ahora se, que está huido de la policía por no sé que de una agresión, no sabía dónde meterse, la situación se le había ido de la manos y no entendía como aquel tipo viejo, un desecho ya de todo, no tuviera miedo, no hubiera salido por patas como tantos otros ante él y su pistola, y en su cabeza las disyuntivas de acción se iban acabando. La primera era pegarle un tiro que sería la muerte y la condena de él, por otro huir sería un desastre para su fama y su negocio y no digamos su último capricho, a la chica, Sindi, que ya la tenía en el bote, carnecita fresca y tierna como le gustaba presumir, y no iba a quedar nada bien.

En esto se le abrieron los ojos como platos cuando recibió el primer bofetón, instantáneo, brutal, seco y duro…”Dispara si es eso lo que quieres, dispara gilipollas”…atónito comprendió que el vejete le había pegado, le había abofeteado, delante de todo el barrio, delante de su nueva conquista, delante de la pistola que apuntaba al corazón. El dedo fue al gatillo y empezó a apretar con furia pero de forma contenida. Su mente se volvió roja de ira y en esas estaba cuando noto, más que sintió, el segundo bofetón, un poco más flojo y débil….

Lo mire como giraba brusco la cabeza hacia su izquierda, dos o tres segundos nada más. De forma automática, asomándome aun más, mire en su misma dirección. No vi nada. Escuche el lejano eco de las sirenas de la policía que se acercaba. Volvió el rostro hacia el hombretón que lo miraba desafiante, como con una careta de papel cartón y, de improviso le golpeo con la culata de la pistola. El viejo ni se inmuto. Grueso goterones de sangre empezaron a correrle por la mejilla.

“No vales la pena, viejo”, con esas palabras y un gesto como de desagrado y sin dejar de apuntarle se fue hacia el coche, paso por la puerta abierta del mismo cuando “el viejo” en un último acto se lanzo como un miura contra la misma cogiendo de lleno entre la puerta y la estructura del coche al chuleta en plena huida. El ruido de huesos y metal fue tremebundo, el grito fue terrible. Aun así se metió como pudo y, rápido, salió en estampida, a cien por hora sin mirar ni  a nada ni a nadie….el asiento del acompañante iba vacio….