Tuesday, March 07, 2017

Soledad VII: En la residencia.


Al fondo de la residencia, en el jardincito trasero, se ve una pequeña tapia por la que asoman varios limoneros, llenos, llenitos de fruta que dorada y apetitosa, y un naranjo que parece viejo y triste, unas pocas naranjas medio secas aun quedan en lo más alto del mismo.

Enfrente, en el banco de madera, ya casi sin pintura, medio húmedo, se sienta Andrés con sus gafas de culo de botella, su gorra de pico, no se la quita ni en verano, y su grueso abrigo ya descolorido; ya con su ochenta años y sus miles de achaques solo le queda el dormir bien, cosa que hace, hacer de vientre como el dice y mirar ponerse el sol todos los días esperando poder verlo otra vez si le dejan las maluras y ese Dios al que reza cuando se acuerda.  Habla con su mujer Adelfa, tan mayor como él, encogidita como un pasa seca, toda llena de arrugas, con los ojos hundidos de tanto llorar y penar, su media sonrisa bonachona y su chal negro de siempre, el que le regalos como novios.

Andrés le habla con frases cortas, puñaladas traperas, casi sin resuello. Como habló toda la vida casi sin saberse expresar pero diciendo más de lo que le parecía; como si hubiera que sacarle las palabras con pinzas de  acero al rojo vivo.

Los niños vienen cada vez menos….Es una vergüenza….Al principio venían todos los fines de semana….Claro,  ya tienen su herencia, todo…Pero los echo de menos….Casi no recuerdo a los nietos…..Hoy hace un tiempo muy bueno….Tengo los pies fríos ¿y tú?.... ¿Necesitas algo?, te lo puedo traer…Hoy en la cena, como siempre, crema de zanahorias y pescado….Donde este un buen chorizo del pueblo o un poco de ese vino peleón y acido de la aldea….mira el sol como se enrojece y agiganta, hermoso a su manera…..alguna guerra lejana, algunos muertos como decía mi madre que en paz descanse…la mano derecha me duele un carajo…el médico me cambio el calmante, no sé qué pero me hizo bien…la Loreto se peleo con los Gómez por culpa del periódico…una vergüenza lo de estos que se creen los dueños de la residencia….ya se va hundiendo, pronto nos llamaran para el comedor….tengo hambre pero la crema de zanahorias que se la metan por…perdona, ya sé, no debo hablar mal….a Xavi se le murió el perro, me lo dijo por teléfono no sé cuando, por la noche, tu dormías….la tarde va dejando paso a la noche….¡qué bien se está aquí!....¿oyes a la Loli llamando? Que pesada la pobre, siempre preocupándose por si cogemos frio….que mas  da un poco de frio o no a nuestra edad….como con el azúcar, ¡que me dejen echar el azúcar que me de la gana!…..ser viejo es una lata….los niños no vienen a vernos….nos quedamos solos en el mundo, tu y yo….la que hemos pasado con ellos y abandonados al final….lo bueno es que están bien colocados y sus familias son buenas y aguantan…la mano derecha se me está poniendo imposible, menos mal que no tengo que hacer fuerza….ayer no fui al váter, espero que hoy si vaya sino tendré que pedir un laxante….¿De verdad no necesitas nada?....Nos llaman, ¿vamos?...si, mejor ver terminar como sol se va….¿Qué te quieres quedar un poco más?.....ya es de noche, todo esta oscurecido y el relente es muy cabrón….¿que me vaya yo solo?....sabes que no me gusta que no me cenes y menos dejarte así sola…si, ya se, todas las noches me haces lo mismo….voy, un beso…nos vemos arriba en la habitación…”

Andrés coge el bastón y se va cojeando al salón. Allí Petra lo coge del codo y lo acompaña a su mesa, donde cena con todos sus amigos de los últimos cinco años; la señora fresca y vivaracha de ya 93 años, la pareja de remilgados, el era ingeniero y la joven, solo 75 años de doña Laura.

“No ha querido venir a cenar, como siempre, es terca como una mula…lo siento”-dice en plan de excusa.

La charla es ligera, más bien escasa, poco hablan salvo para recordar a los familiares y las múltiples dolencias de cada cual.

Andrés esta más que pendiente del banco de afuera, a pesar de que no se ve en la noche oscura. No se preocupa tanto como antes pues sabe que  no la encontrara ni en la cama ni en la habitación pero mañana, al atardecer, como todos los días se sentara con su mujer para ver caer el sol, ese ocaso tan simbólico como sus propias vidas…

Sunday, March 05, 2017

Baile natural.


Es una alfombra toda verde con miles de flores blancas

Y alguna amapola morada; filigranas de escondidos senderos

Perdidos y abandonados. Mil rumbos en la estrella de los vientos.

Hay charcas sucias escondidas entre los juncos

Aviso de los grandes mosquitos que las pueblan.

Grupos rocosos afloran y, en la lejanía, altos montes,

Reino de los buitres, halcones  y  Águilas Imperiales.



Le gusta correr por los campos abiertos y lejanos.

Sentir  y ver, velocidad, ausencias, soledades sin estar solo.

 Sigue un sendero entre hierbas agostadas por otras pisadas.

El sol en lo alto no genera sombras, a plomo, pesa y quema.

No hay sombra, solo hierbas, rocas, flores…sudor

Que se evapora aun antes de tocar suelo.



Y el loco del chándal y deportivas, corriendo va por los valles.

Sus pisadas son ecos de lejanos cazadores.

Ritmos nuevos en un terreno muy viejo, ancestral.

A  su paso, en su vibración rítmica de tambores,

En  la piel de un planeta tan viejo como joven y pujante,

Las flores se levantan y se alzan al cielo y vuelan.

Son cientos de flores, ¡no!, miles de flores volando

A su paso. Una nube blanca que no deja ver, oscurece el cielo.

Es fantasía, es magia, es alucinante… ¡increíble! Da miedo.

Le da miedo. Se para sobrecogido, encogido en sí mismo.



 Aquel enjambre de flores sobre él tapando el  cielo,

Rodeándolo, ansiando su cuerpo joven,

Envuelto como una segunda ropa de flores.

Cientos de flores, no, miles se posaron

Sobre su hombros, sus brazos, su cabeza.

 Es un momento único. Se para el tiempo y Gea.

Son únicas. Son mariposas en los valles de Teruel.

Y gira feliz dando vueltas. Y las mariposas

Blancas con ocelos negros, negrísimos,

 Como sabiéndolo, lo rodean, y juegan.

Y el loco ríe de alegría sintiendo cosquillas,

Sintiendo el peso enorme y bello de la naturaleza.

 Saltan y vuelan, zigzaguean  y se posan y vuelan,

Y vuelven a posarse sobre él. Liban los jugos de su ropa

Atraídas irresistiblemente por el salado del sudor.

Chupan en un íntimo beso los poros de su cara.

Es el del chándal, la bestia, y las bellas enamoradas.

Alcorisa le espera. Andorra queda  lejana a su espalda.

Alcañiz muy lejana duerme en el empedrado de sus calles.

Albalate......




Tuesday, February 28, 2017

Soledad (VI)


Soledad (VI)

Dicen que la soledad es mala.

No es cierto, es mala la no buscada pero ese rato en medio de la nada, alejado de todos y todas es una delicia. A solas contigo mismo. Tú y tu enfrentados a reconocerse y hablarse y quererse...

Pensar a solas en los sucesos de la vida, pasado y presente. Pensar en las ilusiones del porvenir, del cómo te gustaría que te tocara ese primitiva añorada, o esa compañera de trabajo te hiciera algo de caso, o el jefe reconociese tus meritos...

Pensar a solas que estas en otro sitio, en otro tiempo y tu eres el que manda...

La sirena del final del patio de la cárcel te devuelve a tu prosaica realidad; estas solo en el patio pues hay miedo que alguien te rebane el pescuezo por tu condena de estafa. Son muchos a los que les quitaste el dinero ahorrado y estas solo, solo ¡SOLO!...¡Soooolllllloooo!...

Sunday, February 26, 2017

Soledad (V)


Míralo. (Soledad V)

¡Míralo!  Acurrucado al lado de la cama, esta temblando, encogido y abrazando sus piernas como. Tiene miedo y llora. Sabe que no debe llorar, es peor, la última vez tuvo que ir al hospital. No debe llorar pero no puede contener sus lágrimas sobre todo en estos días viendo a tantos niños con sus regalos, felices de estar en casa, con golosinas, jugando en los parques. Los ve por televisión, no le dejan salir de casa. Los ve por la calle tras los cristales de su ventana. Preferiría estar en el colegio, allí está a salvo; tiene que estudiar, si, pero no le disgusta; tiene que bregar con los niños duros, pero no se está mal, hay reglas y si las cumples todo va como la seda. En casa, no. En casa si no es malo, es peor. Si no lloras, malo; si lloras, peor, como la última vez.  Si callas malo, te vienen a buscar enfadados; si hablas, peor, como la última vez. Llora ahora que está solo, pero pronto volverán y no es capaz de saber que va a pasar, solo sabe que el pagara el plato y algún día será algo más que una paliza.

Añora el tiempo, ¡que poco duró!, que estuvo con la abuela.  La abuela olía a lavanda y menta. Tenía las manos callosas y grandes, pero dulces y suaves cuando le bañaba y le aplicaba pomada por el cuerpo dolorido. A él no le importaba que la abuela lo apretase en su regazo y le cantase, ni que llorase un poco con sus ojos tristes cuando lo arropaba en la cama, ni que lo besase con cariño…

Esta llorando, queda poco tiempo para que vuelva de la compra, tiene que esforzarse por contener el llanto y permanecer invisible, es lo mejor, invisible para todos y para ella. Más tarde vendrá él del trabajo, vendrá cabreado como todos los días, furioso con la vida, con los jefes, con los compañeros,  con el presidente, con la botella y él, debe ser invisible, camuflarse con el papel de la pared, con los colores de la colcha de la cama pues está solo, está solo, el más solitario del mundo y solo quisiera estar con su abuela y poder llorar….

Friday, February 24, 2017

Soledad (IV)


Soledad IV.



Tengo miedo. Tanto tiempo solo y, ahora, que veo la salida a esta situación, me entra un pánico atroz. No entiendo que me ha cambiado, estaba deseando romper y salir al mundo, hacer amigos, disfrutar de las cosas buenas, dar amor, recibir cariño......no se porque, de pronto, me he puesto a llorar...........¡tengo miedo!...........esas palabras no se borran de mi mente......alguien, hace unos minutos, dijo con voz fuerte......."es tu cuerpo, mujer. Puedes hacerlo si quieres. Un aborto más o menos no va a ninguna parte. No estas en condiciones de un hijo. ¡Decídete!"........me han dado  mucho miedo, aunque no las entiendo, quiero salir, abrazar a mi madre, jugar con otros niños..........

Monday, February 20, 2017

Soledad III.


Soledad III.


Lo reconozco, me gusta la soledad. Cuando llega la hora de mi trabajo, en la soledad de la noche, soy feliz. Cojo un libro y leo; pongo un poco la músico y bailo; cojo el bocadillo y el zumo y como y bebo. La vida es feliz en la soledad de mi trabajo.


No hay interrupciones, no hay quejas de clientes, no hay gritos de dolor....solo, a veces, se me amarga un poco la vida cuando llega un pequeño ataúd blanco a la funeraria, en mi turno.

Friday, February 17, 2017

Soledad II.


Soledad II.



La soledad es blanca como la niebla que te envuelve, y te pierde y es negra como la noche que te desconcierta, te pierde en el espacio y en el tiempo. La soledad es falta de amor, es hija de la incomprensión, hermana de la incomunicación. Hasta hay dolor en la soledad, duele el corazón, duelen los riñones, duele el alma desconocida. Y es rebelión contra el silencio que te oprime, es revolución contra el tiempo que no pasa, tiempo casi eterno, es lucha contra tus indecisiones-decisiones. Querer y no querer. Poder y no poder.


En la soledad te enfrentas a tus miedos y a tus terrores pero la mano de tu madre no deja que salgas de ella, escapando de la sala del dentista.


Tuesday, February 14, 2017

Soledad I.


Soledad I.
Cuando hablamos de la soledad imaginamos un paisaje desierto, sin gente, rodeados de la selva por todas partes, sin saber a dónde ir o que camino escoger. O una isla paradisiaca en la que no hay nadie salvo nosotros......sin embargo esas no son la soledad; la verdadera soledad es estar solo en medio de la multitud de la Gran Vía, solo, desconectado de todo y todos, sin saber tu destino, sin atreverte a acercarte a una persona y decirle: "guau, guau, guau......".


Sunday, February 12, 2017

Me desperté con el corazón encogido.


Me desperté con el corazón encogido.


Cargando Me desperté con el corazón encogido, con ganas de llorar y una tristeza absurda se metió en mi cabeza.

Un alarido frió y largo se oía en mi mente, con deseos de apuñalar la luna pálida.

Carámbanos de hielo azul perforando el cerebro. Dolor agudo en el pecho.

Me faltaba el aire oyendo hipnóticamente como subía y bajaba, ondulaba, crecía, se alargaba el gemido...

Boqueaba buscando el oxigeno que no entraba en mis pulmones paralizados.

Al fondo, en una cadencia casi salvaje, casi inaudible, acordes de guitarra española llevando el llanto, el grito, el alarido, la canción a los altos picos nevados de la sierra andaluza,

O acunando dulcemente el desgarro del alma o los vapores del anís o el despecho del desamor.

Era como estar en lo alto de una montaña rusa de emociones encontradas,

Con el alma atenazada en ese segundo en que la tierra nos reclama a toda velocidad.

Una mujer cantaba por seguidilla en la radio-despertador.

Una mujer hecha de hielo por el dolor de la música, hecha fuego por el sentimiento

Que, a borbotones, salía de su garganta y subía hacia el cielo redentor capturándome en volutas y espirales que huían de la noche estrellada...

Las ocho y media, con el ánimo destrozado al trabajo, un día más. ¡Pero que bien cantaba!

 

Friday, February 10, 2017

Se vistió de tiempo


Se vistió de tiempo
y fue humo,
y fue nube,
y fue hoja,
y fue cáncer,
y fue fuego,
y fue agua,
y fue hijo...
y fue polvo llevado por el viento.


Se vistió de humo lento
como en una canción azul,
nubes grises le envolvieron,
caricias frescas de vals
en su acalorada vida.

Se vistió de nube, voló
en alas de sinfonías
de calaveras negras,
ya caducas, como la hojas
de los arboles, por vientos
otoñales, arrojadas
al barro de los caminos.

Se vistió con hojas verdes;
ellas hablan con sonidos
de risas infantiles, de
pisadas de payasos en
la sala cuarenta y tres,
el pabellón de cáncer.

Se vistió de cáncer con chillidos
agudos, de ratas encerradas
en el horno ardiente que las quemas
buscando la salida escondida
inútilmente, que, ellas, no encuentran.

Se vistió de fuego, en alas de aire
hondo, rugido de las entrañas
en el dolor del nacer y morir;
voz de mujer pariendo en la soledad
ultima, como el mar cuando muere
en los acantilados de Segorbe.

Se vistió de agua gris, perfumada
con aroma de lavanda, ronco
sonido del marino en el agua
en su último trance, buscando algún
recuerdo de sus hijos en tierra,
con una maldición en los labios,
sintiendo el hambre, ferocidad
eterna del eterno océano.

Se vistió de hijo prodigo,
huido alegre en el disfrute
de las posesiones del padre,
diciéndose inútilmente
que el tiempo, todo el tiempo,
siempre el tiempo, hay que aprovecharlo
mientras el cuerpo aguante.

Se vistió de tiempo
y fue humo,
y fue nube,
y fue hoja,
y fue cáncer,
y fue fuego,
y fue agua,
y fue hijo...
y fue polvo barrido por el viento.